Mamá,
mamaita,
un niño me ha dicho,
no soy estándar,
en nada.
No te preocupes mi vida,
tesoro de mi corazón,
que aquí esta tú mami;
que evitará te hagas fuerte para la vida.
Tú me lo dices todo,
aquí está tu mami,
como alérgico trapo,
que tus llororas secará.
Te he criado,
en sagrado lugar,
rodeado de varones santos, y...
a mansalva viejas avestruzas como yo.
Que haré yo,
cuando al cielo te vallas,
¡bueno!, ya te guiará Dios,
el padre santo.
Hasta ahora,
las piedra del camino te quité,
yo tú mamaita,
que en mantequilla te modelé.
Espero y a Dios rezo,
las personas con amorosos criterios,
no te obliguen, a ser una persona, fuerte,
para que así hasta tú muerte; en falta a mí me eches.
Mamá, Mamaita;
¿ no te estarás equivocando?
al de gacha haberme hecho, hasta el extremo,
cualquier leve brisa será un tornado para mí.
06 07 91
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