La Hiena,
paiza ella,
era en apariencia,
Aria de pura cepa;
erró al con nipónido vivir.
De ese machihembrado,
dos brotes surgieron,
de los tales,
uno contrArio era.
La ídem,
tan hiégica se perfeccionó, que...
él a su archipilago volvió
Por mucho que en doctrinaria carroña se revolcó,
lleva arsenítica hiel en cada célula,
solo se le nota en la viperinidad.
Ballix Malaca Bellvitge
99 09 19