Amigos liberales:
De nuevo el PP ha hecho gala de la necesidad de fusilar
(políticamente) a su responsable de comunicación. El día después de
conocer que Manuel Pizarro entra en las listas (noticia excelente al
ser una persona realmente experta en gestión económica exitosa en el
mundo real, aún no "maleado" por una carrera política previa) nos
vienen con el circo de Gallardón.
Más allá de las preferencias de cada cual (yo personalmente creo que
no le necesitan), este episodio debió cortarse en su raíz. Pero Rajoy
hizo en su día gala de blandura (confundida con una falsa mano
izquierda o talante conciliador) y no dijo bien clarito a Gallardón
(y a todos los que se quisieran autopostular) que las listas no se
hacen así, y que no era de recibo que alguien que acababa de ser
elegido como alcalde por 4 años no puede (por decencia, respeto y
sentido de la responsabilidad) pensar en otros horizontes políticos
al menos hasta 2011. Tuvo que dejar claro que una alcaldía no debe
interpretarse como un trampolín, un juguete o un cargo menor sino
como un honor, una enorme responsabilidad y (sobre todo) un trabajo
que exije dedicación completa para servir a la ciudadanía que te ha
votado.
De ese modo se habría evitado el circo de hoy, el ruido de sables, el
ruido mediático estéril y la oportunidad en bandeja servida al PSOE
para ridiculizarles y reírse en su cara (aunque el circo Bono-
Sebastián no se quedó corto, pero ya no deben acordarse).
Y se hubiera podido vender como Dios manda el excelente fichaje que
representa Pizarro, persona que da 1.000 vueltas a Solbes en gestión
de dinero real, y personaje liberal de primer nivel.
En cualquier caso, aún teniendo el circo de Gallardón...¡¡¡¿¿¿No
podían haber invertido el orden de los anuncios???!!!
¿Pero es que nadie en ese partido piensa en la imagen que se da al
exterior, en los golpes mediáticos, en las jugadas estratégicas?
Hacen política en el Siglo XXI con métodos del XIX, mientras que sus
oponentes en esto de la estética, la imagen y la comunicación son
unos ases, y ha de reconocérsele. Sólo venden humo, pero lo venden
envuelto en celofán y con publicidad muy estudiada. Mientras, el PP,
aunque vendiera un jamón de 5 jotas (que no lo vende) no puede
pretender que la gente lo compre si el repartidor lo lleva en
vespino, huele a sudor y tiene la camiseta ajada y llena de
manchurrones.
Es que no lo comprendo, de verdad. Las bases del PP debieran
sublevarse ante la incompetencia de los gestores de sus ideales.
Mientras no lo hagan, el PP no rascará bola.
Abrazos.
P.D. : el sondeo del himno sigue abierto, aunque ya sabemos que por
lo visto"no ha tenido la acogida esperada" (¿y qué esperaban?, me
pregunto...¿cómo y quién mide esa acogida?).