Ya está en la red el nº 9 del Diario que no será un periódico de información, de la que hay en demasía en los medios de comunicación, ni un periódico de opinión, como los de la prensa tradicional, que en nada contribuyen al conocimiento de las causas de los fenómenos, sobre los que se opina como de gustos y colores, según sea el carácter optimista o pesimista, la formación o deformación cultural y el compromiso personal de cada articulista con la empresa informativa que le paga, con el único objetivo de aumentar su rentabilidad económica o su influencia en el Estado, a través de los gobiernos de turno. Tampoco será un periódico ideológico, que enfoque sus análisis de la actualidad con arreglo a patrones de ideas universales, heredadas de un pasado muerto, como la liberal, la socialista o la comunista, que jamás fueron realizadas, y que han fracasado rotundamente como modelos de realización, en la vida real, de un incoherente capitalismo social o un utópico socialismo liberal.
