Nadie me quitará de la cabeza el convencimiento de que España es
una Nación, formada por una serie de Regiones con carácterísticas
diferenciadas, pero parte de un todo que nos justifica e identifica.
Tendo el convencimiento que la descentralización administrativa y
operativa es una buena solución para mi pais. Por sus propias
condiciones geográficas y climáticas, está claro que Asturias y Aragón
tienen problemas diferenciados y como consecuencia, requieren
soluciones diferenciadas.
El problema surge cuando esas naturales diferenciaciones
operativas, se traducen en rivalidades o, peor aún, en
incompatibilidades. Y aqui meto yo el indeseable nacionalismo.
No puedo aceptar tampoco que se aplique en España la maldición
bíblica de la Torre de Babel, promovida por los que buscan
desesperadamente en que diferenciar a unos de otros. Y sigo mentando
al nacionalismo.
Tampoco acepto el compadreo del Sr. Zapatero, que para discutir y
fijar las leyes de reparto de los recursos económicos entre las
distintas regiones, en lugar de usar el organismo creado para ello, El
Senado, trata de imponer mediante el sistema de subasta de feria, el
modelo catalán al resto de España.
Todo esto me preocupa y me asusta. No es correcto y no augura nada
bueno, por eso pienso debe de cambiarse.
Un cordial saludo.