Hola amigos,
Una vez más, los Goya han servido de retrato nacional. Retrato en el
que ver nuestras miserias patrias, y entender un poco más por qué
estamos como estamos.
Una de las cosas que me llamó la atención (además del descarado
sectarismo, de la ausencia de crítica a la situación económica
general, o a la calamitosa decadencia de nuestro nivel cultural), fue
la machacona insistencia en la culpabilización del único satán
responsable de la "precaria" situación del cine español: la piratería.
Tres reflexiones sobre ello:
- hablan de precariedad desde la altura de unos tacones de Christian
Louboutin, desde el abrigo de los trajes de Armani, y de las joyas de
Tiffany....se comentan por sí mismos.
- culpan a una piratería que, a mi modo de ver, está "legalizada"
desde el momento en el que se me cobra un impuesto revolucionario
como el canon digital; aclarénse, señores: o canon, o persecución
policial. Ambas cosas son incompatibles.
- pero, sobre todo, critican desde la hipócrita ocultación del dato
fundamental de la piratería: tan sólo 5 de cada 100 películas
descargadas de forma pirata son españolas. ¡Vaya!. A la gente no le
gusta el cine español, ni gratis. ¿será que la calidad no está a la
altura de lo que se espera?. Mirad este brillante artículo:
http://navegante2.elmundo.es/navegante/2009/02/05/gadgetoblog/12338122
10.html?srclnk=rss
Un abrazo!