Si se llega a confirmar la noticia, como
es de esperar y de temer, nos encontraremos con otro instrumento, uno más y
este de gran importancia, en el proceso de demolición del concepto – y lo
que es peor, de la realidad – de España como Nación, definido por Rodríguez
Zapatero como algo “discutido y discutible”. Se trataría de uno de
los más relevantes exponentes de la personalidad más esencial e histórica del
PSOE, que consiste en adoptar cualquier medida sólo y exclusivamente en función
de su renta electoral, y ello unido indisolublemente a su también único y
exclusivo proyecto de detentar el poder como objetivo en sí mismo, como “modus
vivendi” de carácter vitalicio de toda su casta política dirigente. La
fragmentación de
De:
Enviado el: viernes, 06 de febrero
de 2009 9:58
Para:
Asunto: [Liberalismo-Españolismo-República]
Inmigrantes y elecciones
Queridos amigos,
Es terrible, pero me asalta cierto sentimiento de culpabilidad por
pensar y decir lo que voy a decir (creo que es por causa del oasis
mediático y del pensamiento único en el que nos vemos encharcados)
Aún así, he superado ese primer sentimiento, y me reafirmo, cuanto
más lo razono en la cuestión.
Acabo de leer la noticia
(http://www.elmundo.
que los inmigrantes argentinos, peruanos, y colombianos residentes en
España podrán votar en las municipales.
Lo siento, pero no me gusta. No creo que sea justo. Y no creo que sea
inocente.
No me parece justo. Siempre que me enfrento a un problema así, trato
de hacer un ejercicio de empatía, y pensar y tratar de ponerme en la
situación contraria. Trato de pensar en la reciprocidad. Y, al llegar
a este caso, más claro lo tengo aún. Si yo me fuera a vivir a un país
extranjero, ni estando 10 años, ni 20...me sentiría con derecho a
ejercer o tomar parte de las decisiones de una comunidad que es
previa a mi llegada. Vivo en Madrid, sin ser de aquí, y aún tengo la
sensación de que no debo votar en las municipales de la villa; y lo
único que me apetece sería poder votar en las de la ciudad imperial.
De allí soy, allí he nacido, y allí está mi derecho. Ortega decía que
uno de los problemas del mundo es la gente, los extranjeros que
opinan de un país ajeno. Por mucho que lo conozcan, que lo analicen,
lo estudien...nunca se llega a interiorizar la idiosincrasia de un
pueblo, y por eso, es imposible que alguien de fuera entienda o
llegue a comprender por completo el sentimiento de un pais. Pero,
sobre todo, insisto: no creo que yo tuviera derecho a entrometerme en
cómo organizan sus problemas políticos, o tratar de cambiar de hecho
la política de un pais, o una ciudad que no es aquella en la que nací.
Y, obviamente, no me parece inocente. El PSOE habrá hecho sus
cálculos, y tendrá fácilmente identificado la orientación general del
voto de este segmento de población. Y, en base a ello, ha decidido
que tiene mucha más capacidad de manipulación y convencimiento hacia
sus demagógicas soflamas.
Y, como siempre, la perversa y maquiavélica lógica en la que nos
hemos instalado, y menos con la oposición que tenemos, maniata las
posiblidades de reacción: os imagináis la catarata de insultos que
podría recibir el PP si se opusiera a esta medida: "ya están aquí los
xenófobos, los fascistas, los retrógados...
Como reflexión final, abierto al debate, que mostraría las
contradicciones de esta progresía: si tan convencidos son de la
alianza de civilizaciones, de la igualdad de los hombres, de los
derechos humanos...¿por qué restringir este derecho tan sólo a unos
pocos iberoamericanos, y no extenderlo a estadounidenses, africanos,
asiáticos...? ¿donde está el "papeles para todos"? ¿y el "ningún
ser
humano es ilegal"?....
Abrazos!