Hola, amigos,
Arrecia la polémica sobre el aborto, caldeada por el anteproyecto de ley
pergeñado en la trastienda de un parlamento que no parlamenta las cosas
realmente importantes.
Alguna otra vez he expresado mi opinión respecto al tema, que no voy a repetir.
Simplemente quiero dejar explotar mi indignación por uno de los prinicipales
argumentos que la progresía está exhibiendo para justificar la aberrante nueva
ley de plazos.
El susodicho argumento es el de "la hipocresía" y "la normalización de actos que
ya suceden".
Aducen que una democracia moderna y progresista como la nuestra no puede
consentir la "hipocresía" de taparse los ojos frente a la realidad de que, bajo
la actual legislación, YA se están de hecho realizando abortos supuestamente
ilegales, pero que se dejan pasar de tapadillo y no se persiguen, y que, por
tanto, para no ser una "sociedad hipócrita", lo que debemos hacer es
"normalizar" esa situación, y darle legalidad jurídica a los hechos para no
estigmatizar a nadie.
¿Alguien se ha parado a pensar en esta aberración argumental? ¿Alguien piensa
que se sostiene mínimamente como base lógica para cualquier cuestión parecida o
semejante?
Imaginaos el mismo argumento aplicado a situaciones análogas, por otro lado,
reales:
- el fraude a Hacienda. Como se defrauda mucho, y hay mucha economía sumergida,
cambiemos la ley para despenalizar el fraude fiscal durante los primeros 100.000
euros.
- la ley de costas. Como nadie la cumple, y se construyen aberraciones
urbanísticas a tutiplén, cambiemos la ley y dejemos que se cometan las mismas o
más barbaridades.
- las violaciones y asesinatos de menores. Como hay muchas violaciones, muchos
asesinatos, el problema es que tenemos una ley muy restrictiva. No seamos
hipócritas y aceptemos la situación social, para no estigmatizar a los
violadores.
- el maltrato "machista" (esta les gustaría especialmente a las "feministras").
Como hay mucho maltratador, cambiemos la ley, hagámosla más laxa y mejor
adaptada a las circunstancias sociales.
Y, así, todos los casos que os pódáis imaginar.
¡Manda carallo! Como la ley no se cumple, cambiemos la ley.
Ver para creer.
Un abrazo!