Si hay listas de partido, ninguna institución será representativa. Los partidos continuarán con el monopolio de la acción política. La diferencia sería únicamente que se favorecería el nacionalismo español en lugar de los nacionalismos periféricos. No hay diferencia para los gobernados, que seguiríamos sin contar para nada. Solo lo que interesara a los partidos.
El 29 de octubre de 2009 13:48, Antonio José Martínez Rodríguez <anjomarro@...> escribió:
Noto una manifiesta preocupación por la deriba del proceso autónomo en España. Compartiendo la preocupación pienso, muy optimista, que aún estamos en condiciones de corregir los excesos y conseguir que esto funcione convemientemente.
Parto del principio de reconocerme partidario de la descentralización del estado en lo que llamaría una federación de regiones. Para que esto funciones es necesario adoptar a nuestra patria la filosofía de los estados federales en uso.
Empezaríamos por separar normativamente y con absoluta claridad las competencias del Estado y el de las Regiones, seguiríamos por igualar los techos competenciales entre todas la Regiones de forma que todos juguemos con las mismas reglas y que estas estén muy claras y terminaríamos con jerarquizar las normas que puedan confundir las competencias en beneficio del Estado.
Hay que evitar que el nacionalismo periférico y separatista tenga algún tipo de protagonismo y destroce la buena convivencia e incluso el Estado, para lo cual propongo como ley electoral, establecer la obligación de listas nacionales para el Parlamento del estado, de forma que los partidos periféricos o nacionalistas tengan que, necesariamente, formar coaliciones nacionales para poder participar.