Aún a riesgo de ser (razonablemente) calificado como monotemático,
no puedo dejar de recordaros que la historia se está repitiendo. La
situación no es tan desesperada (ni mucho menos!) que en julio del
36, pero poco a poco nos empezamos a hacer una idea. Lo de entonces
era lo mismo que lo de ahora, pero multiplicado por 10, con
encarcelamientos políticos y asesinatos callejeros incluídos. Y de
la misma forma que hoy muchos verdaderos demócratas desearían una
intervención del Ejército, también verdaderos demócratas y
auténticos republicanos la desearon y apoyaron hace 70 años, pues
entonces como ahora, la democracia, el orden y la justicia estaban
bajo secuestro.
También por entonces, viendo el gobierno frentepopulista (me niego a
llamarle republicano) que el descontento social podía tener
respuesta militar, se hizo al igual que ahora una "limpieza" de
altos mandos potencialmente hostiles, dejando o nombrando a otros
afines a su gobierno, o políticamente indefinidos, o "infiltrados".
Por éstos últimos fallaron los planes de Mola (el auténtico artífice
del alzamiento) de un golpe de estado rápido, limpio y sin víctimas:
muchos generales con mando en plaza, falsamente afines a la rebelión
(infiltrados), alertaron al gobierno, y obviamente no se sumaron a
la misma, convirtiéndola en una feroz guerra de casi 3 años.
Hoy, gracias a esa "limpieza" (los últimos casos, Mena y el anterior
J.E.M.E.) la mayoría de los altos mandos son muy afines al PSOE -
esto está absolutamente contrastado por quienes trabajan cerca de
ellos- y están mucho más interesados en trepar y cobrar que en
defender a su Patria y su Constitución, ante el estupor del resto de
los militares.
Así pues, este aspecto parece que también está atado y bien atado
por nuestro gobierno, que cree que el hecho de ser elegido en las
urnas le otorga legitimidad para hacer lo que le plazca, y agarrados
a ese argumento, califican de antidemocráticos y fascistas a los que
se oponen a ellos. Vamos, peores que Adolf Hitler, que también llegó
al poder en unas elecciones. Y no creo que ni él ni nadie haya
pensado que su gestión fue democrática.
Algunos dicen "prefiero una mala democracia a una buena dictadura".
Visto lo visto, yo no.
¡REBELIÓN!
ABAJO EL REY
VIVA ESPAÑA