Esta es simplemente otra muestra más de los fallos estructurales de
nuestra democracia, en la que lo que sucede finalmente es que los
ciudadanos no se sienten (porque, evidentemente no lo están),
representados por las instituciones políticas.
En este sentido, os mando este interesantísimo artículo en internet:
http://blogs.libertaddigital.com/Carolux/index-2006-05-04.php
Y, al hilo de todo ello, una reflexión paralela; sobre un comentario
bastante habitual en las últimas horas respecto a la escasa
participación y la alta abstención en las elecciones catalanas. La
mayoría de los analistas, de uno y otro signo, han ido apuntando a
que la abstención significa un "castigo" a los políticos, al
sistema, a las instituciones....
Mi visión es radicalmente distinta: cuando los ciudadanos
quieren "castigar" al sistema, porque están hartos de él, se echan a
la calle, hay revoluciones, hay de todo...que se lo pregunten a los
ucranianos con la revolución naranja, por porner uno de los ejemplos
más cercanos. Por eso, muy al contrario, la abstención lo que quiere
decir es que la gente está a gusto, vive bien, y le trae al pairo
que gobierne el bachiller Montilla, el dandy Mas, o MariCarmen y sus
Muñecos...Es decir, que abstenerse en una situación como la de
Cataluña es apoyar explícitamente la continuidad del sistema, de la
corrupción, del nacionalismo....porque van a seguir viviendo
bastante bien.
Paradojas del desarrollo y el progreso. El bienestar económico
adormece las conciencias de la mayoría. Así, silenciosamente, en la
feliz y desarrollada Alemania de los años 30, democráticamente se
eligió a Hitler.
--- En liberalismo-espanolismo-
republica@yahoogroups.com, "eduardoasb" <eduardoasb@y...> escribió:
>
> Siempre que se producen los pactos postelectorales (como el
reciente
> entre PSC, ERC y IC) me viene la sensación de que es una puñalada
> trapera a la democracia. Me da igual si el perjudicado es Fraga
(que
> lo fue), Artur Mas (que lo ha sido, y van dos) o Juan Barranco
(que
> también lo fue en época de Rodriguez Sahagún como alcalde de
Madrid
> por el CDS). La realidad es que bajo la perversidad de algunos
> eslóganes para justificarlos (del tipo "las fuerzas progresistas
> somos mayoría", "juntamos nuestras fuerzas para tener por fin un
> gobierno plural", "hacía falta un cambio", etc.) lo que late es la
> no aceptación del resultado de las urnas. Si en realidad los
> programas son coincidentes y compatibles como para formar
gobierno,
> ¿por qué no concurren juntos? Pactar a posteriori es aumir que tu
> voto era una carta en blanco de tus votantes y no es así. Supone
> aceptar que el 100% de tus votantes desean que te unas a otras
> opciones a veces diamatralmente opuestas (nacionalistas frente a
no
> nacionalistas o izquierdistas frente a conservadoras). Al final
> gobierna una amalgama de ideas difícilmente conjugables y la
opción
> más votada es relegada al ostracismo. En otros países esto es
> impensable porque cuentan con un sistema de elecciones a doble
> vuelta que permite a los votantes perfilar mejor su voto y ello le
> confiere a los gobiernos resultantes una mayor estabilidad y
> coherencia programática.
> ¿Para cuándo en España? La democracia necesita ser verdaderamente
> aplicada.
> Saludos a todos.
>