El virus de la idiotez (idiotum simplex) llegó a la península
ibérica importado desde Francia por los primeros reyes borbónicos, y
aunque siempre ha atacado a ciertos grupos de riesgo (nacionalistas,
progres...) nunca hasta ahora había alcanzado tal nivel de contagio.
Algunas mutaciones leves y controladas del virus se habían producido
en el sustrato ideal para el mismo: tejido cortical (córtex y
neocórtex) cerebral, GENETICAMENTE Ó PATOLÓGICAMENTE debilitado. Sin
embargo, el idiotum símplex encontró en 2004 un sustrato que,
excepcionalmente, reunía a la vez ambas condiciones. Dicho sustrato
residía y reside dentro de la bóveda craneal de José Luis Rodríguez
Zapatero, natural de Valladolid. El resultado de esta mutación es el
virus "idiotum integralex", muy veloz en el contagio y en
manifestación de la sintomatología.
ANAMNESIS: Se han descrito cuadros severos de afasia, agnosia,
pancartismo, manía persecutoria, atrofia testicular, demagogia,
amnesia y esquizofrenia, agravados con pérdida de identidad
nacional y sexual.
No obstante, y a pesar de su virulencia, no se ha incrementado el
espectro poblacional de riesgo, ya que, en aproximadamente el 50% de
la población, la producción endógena de la hormona "españolona",
unida a la abundante presencia de la enzima "Beta-españolasa",
forman una barrera inmunitaria infranqueable.
En contagiados o grupos de riesgo, se ha observado que las ondas
herzianas contaminadas por radiación tipo Gamma-Polankina (la
mayoría), ejercen una doble función de sedación y de catalización,
que acelera el proceso de invasión vírica.
TRATAMIENTO: Hasta hoy, los pacientes infectados responden
negativamente a cualquier terapia no invasiva, por lo que sería
preceptivo comenzar a experimentar con tratamientos de choque.
¡DE CHOQUE DE PORRA EN LA CABEZA!