Ricardo y Edu lo han explicado perfectamente. Que cada ciudad,
pueblo, pedanía, aldea, cortijada o familia exija lo que le
pertenece, a ver qué pasa.
Todo lo que aumenta nuestra cultura y nuestro conocimiento debe
estar compilado para facilitarnos su accesibilidad. De ahí la
existencia de archivos, museos o bibliotecas.
Afortunadamente creo que no cundirá el mal ejemplo. No creo que
Aragón reclame al Museo del Prado los cuadros de Goya, o la Junta de
Andalucía los de Velázquez (bueno, de los imbéciles integrales de la
Junta de Andalucía me espero cualquier cosa). Por lo menos de
momento, mientras la fiebre progre no ataque demasiado fuerte.
Pero creo que os ha faltado citar el origen del problema, que no es
otro que el "español-tipo" actual: EL PROGRE (personajillo inculto y
chabacano, manipulable e intransigente, que grita a los cuatro
vientos su condición de rojo y antikapitalista, mientras juega al
golf, conduce su Volvo, o ve canal 4 en su pantalla de plasma de 32
pulgadas).
No vamos a engañarnos: el progre no-catalán apoya de buen grado el
traslado de los papeles a Cataluña porque, como buen progre, es
alérgico a todo aquello que suene a unidad nacional. Sabe que la
cesión de estos papeles es un pequeño acto que daña a España como
nación. Eso les encanta.
Cierto progre (absolutamente imbécil, como todos) acusaba a la
derecha de haberse apropiado de la bandera española y del
sentimiento patriótico. ¿No será, más bien, que la izquierda ha
renunciado a ello?.
¡Qué contrasentido! España está gobernada por gente que desprecia a
España. No creo que haya un caso igual en el mundo. ¿Cómo una tierra
tan bonita puede parir a tanto subnormal?.