El FAPAS ha hecho públicos los resultados de un estudio
(http://www.fapas.es/utilizacion_carrona.htm) que ha realizado junto
a la Universidad de León sobre la incidencia de la carroña en la
alimentación del oso y del lobo. Esto es lo que se publicaba en La
voz de Asturias (www.lavozdeasturias.com) sobre las conclusiones
obtenidas:
EL FAPAS PLANTEA QUE SE PERMITA EL ABANDONO DE RESES MUERTAS EN ZONAS
OSERAS
Un estudio da la alerta por la falta de carroña para el oso y el lobo
Los expertos temen una reducción de las poblaciones por las
limitaciones de la EEB
A. SUAREZ 03/08/2005
Cada vez con más frecuencia, el oso abandona la protección del bosque
y se acerca a los colmenares en busca de comida. Mientras, el lobo se
deja ver por las zonas de media montaña y sus ataques sobre las
cabañas ganaderas se multiplican. Qué hay detrás de este cambio en
sus hábitos alimenticios? Un estudio elaborado por el Fondo Asturiano
para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) y la Universidad
de León evidencia que la ausencia de carroña en los montes
asturianos, a raíz de las prohibiciones impuestas tras la crisis de
las vacas locas , está provocando desequilibrios en las poblaciones
de fauna salvaje, que deben hacer frente a una nueva amenaza para su
supervivencia.
El trabajo, elaborado por expertos del FAPAS y por Francisco José
Purroy, del departamento de Biología Animal de la Universidad de
León, se desarrolló entre los años 2004 y 2005 en los enclaves
boscosos de Somiedo, Belmonte de Miranda y Proaza. La ubicación
aleatoria de carroñas sobre el terreno ha permitido comprobar el
aprovechamiento que los lobos y los osos hacen de las mismas,
permitiendo así obtener informaciones relevantes sobre el
comportamiento de ambas especies.
ENCEFALOPATIA La conclusión final del informe señala que la actual
política de recogida de animales muertos, a raíz de un reglamento del
año 2001 vinculado al control de la Encefalopatía Espongiforme Bovina
(EEB), está resultando muy perjudicial para osos y lobos. Los
cadáveres que antes se abandonaban en el bosque son ahora retirados,
privando a los animales de una fuente de alimento básica.
En el caso del oso, los trabajos certifican la importancia que la
carroña supone para su alimentación en los últimos meses de invierno
y principios de primavera, cuando se constata un frecuente movimiento
de ejemplares alrededor de los núcleos humanizados, allí donde se
ubicaban los animales que morían y eran retirados de las cuadras. Esa
fuente nutritiva ya no existe.
En último término, los expertos concluyen que la eliminación de la
carroña en las zonas oseras "llevaría a una drástica reducción de la
población", de ahí que pidan una moratoria que permita el abandono de
reses muertas en los núcleos donde hay un aprovechamiento estacional
de los pastos de alta montaña.