CAZA ILEGAL Y TRÁFICO DE PIELES
Considerado un preciado trofeo de caza y acusado de predar sobre
otras especies de caza; el Lobo sigue sufriendo una persecución que
en el mayoría de los casos es ilegal y desgraciadamente también
impune.
Se calcula que el 80% que mueren en nuestro país es de forma
ilegal. La sofisticación de las armas de fuego y la proliferación de
sustancias capaces de actuar como venenos letales hacen de la caza
furtiva una práctica habitual.
Existe además una clara impunidad respecto a esta caza
ilegal. No existe un solo precedente en Castilla y León ( y
probablemente en el resto de España), de encausamiento por matar
lobos furtivamente.
El hecho de que por ley ha de verse al cazador disparando y
debe haber al menos dos testigos, hace en la práctica imposible
denunciar este tipo de delitos. A ésta impunidad se añade el miedo
que existe en las zonas rurales a denunciar a los furtivos, a quien
todo el mundo conoce, pero que son personas con los que se puede
tener problemas.
Lo ridículo de las multas por muerte ilegal de Lobo que sólo es de
entorno a 100.000 pesetas ( en Castilla y León); así como la
ineficacia, e incluso posible complicidad de algunos guardas en este
furtivismo, hace que los cazadores campeen con absoluta libertad e
impunidad por territorio lobero.
Esta impunidad ha logrado generar un mercado negro de trofeos en el
que se venden cadáveres en buen estado por 700.000 pesetas; o un
cazador de cualquier punto de España puede tener acceso a la caza
ilegal de un lobo en la Sierra de la Culebra por 1.000.000 de pesetas.