El FAPAS asegura que Castilla y León 'expolia' la fauna asturiana
Denuncia que la gestión cinegética de la Comunidad se ponga en manos
de particulares
Actualizado sábado 06/12/2008 16:16 (CET)
EFE
OVIEDO.- El Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS)
ha asegurado hoy que la gestión de los cotos privados de caza de
Castilla y León que hacen frontera con Asturias, supone el "expolio"
de los recursos cinegéticos que son protegidos en las reservas y
parques naturales de la vertiente asturiana.
El FAPAS mantiene que, mientras que la práctica totalidad de los
terrenos que Asturias posee en las zonas altas de la Cordillera
Cantábrica se encuentran protegidos, formando parte de reservas
regionales de caza y parques naturales, la vertiente leonesa están en
gran medida sujetos a una gestión cinegética que la Comunidad de
Castilla y León pone en manos de cazadores particulares, ya que se
trata de cotos privados de caza.
En ellos, aunque la normativa exige el cumplimiento de determinados
planes de caza que habilitan la captura de un número limitado de
piezas de caza, la realidad es que el número de piezas cazadas
anualmente es "mucho mayor", según señala la organización ecologista
en un comunicado.
Añade que esta circunstancia está favoreciendo un mercado libre de
cotos de caza en donde los precios de subastas para hacerse con su
control alcanza precios muy por encima de lo que sería lógico pagar
si solamente se pudieran cazar las piezas marcadas por los planes
cinegéticos.
El FAPAS asegura que ha podido comprobar cómo en cotos de caza
leoneses que lindan con espacios protegidos, donde cazar dentro de la
legalidad con el número de piezas a abatir supondría un desembolso
para el beneficiario de hasta 30.000 euros, se están adjudicando en
subastas por cantidades que alcanzan los 90.000 euros.
Los adjudicatarios de los cotos pueden permitirse el pago de estas
precios tan altos respecto al coste real dada la "absoluta impunidad"
en la que como gestores del territorio cinegético pueden efectuar la
actividad de la caza, "matando muchos más ejemplares de los que les
es permitido en los cupos adjudicados", afirma el FAPAS, que mantiene
que gran parte de la fauna matada irregularmente es de las reservas
cercanas de la vertiente asturiana.
"Esta situación es lo que está dando lugar a la aparición de
auténticas mafias cinegéticas que controlan el mercado de la caza
mayor en estos territorios de la Cordillera Cantábrica", afirman los
ecologistas.
En su opinión, el mayor problema que plantea esta situación, se
encuentra además en el hecho de que las zonas de la cordillera en las
que se da esta situación se corresponden con los territorios donde se
valora que deben de cumplir el objetivo de facilitar el movimiento de
los osos para conseguir la comunicación de las dos poblaciones
aisladas.
Para el FAPAS, esta situación de "caos en la gestión cinegética de
Castilla y León" hace que la propia conservación de los osos se sitúe
en "entredicho, ya que no hay ninguna garantía de que el propio oso
pardo, forme también parte de las expectativas cinegéticas de las
mafias que controlan la caza en estos territorios".
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/12/06/castillayleon/1228576568.html