Parece ser que los grandes referentes románticos y postrománticos de la
la gran óprea han opacado una parte importante de la producción lírica
del siglo XX y eso se evidencia también en los mensajes que aparecen en
este club. En muy contadas ocasiones se hace referencia a compositores
de un carácter más "moderno", posteriores a Puccini y del ámbito no
italiano o francés (descontando a Wagner). No hablemos de Strauss y sus
experimentos simbolistas en Salomé, para ello, quizá nos mantenemos en
el lirismo clásico del Caballero de la Rosa. Mucho menos del drama
descarnado de un Wozzek o de una Lulu bergiana. Es cierto, en estas
últimas no puede concebirse la melodía (si es que podemos liberarnos de
sus equemas tradicionales) sin relación al texto.... en alemán... y eso
por hablar de óperas ya octogenarias.
Resulta curioso que mientras en otras esferas artísticas, hablemos de
pintura, escultura, fotografía, cine o teatro, los concedores no
vacilan en introducirse en las desconocidas aguas de lo que es más
actual para poco a poco renovarse e ir acorde a su tiempo, la ópera
parece interesar, a la gran mayoría, no más allá del clásico repertorio
que viene siendo escuchado desde hace 100 años... allá en la época de
nuestras bisabuelas.... es cierto, la calidad no se invalida con los
años, muy al contrario, pero.... sucede tan poco actualmente o los
oídos de los melómanos amantes de la ópera se nos ha anquilosado?
un saludo afectuoso
Sebastián