El asunto de los "oidos anquilosados" para las expresiones musicales
contemporáneas en el ámbito de la música académica, que ha dado lugar a
este debate por demás interesante, me ha llevado a pregunta de si el
asunto no tiene que ver con la manera actual como se abordan ciertos
temas que antes se daban por hechos. Creo que hoy por hoy, no exite un
criterio que pueda delimitar lo que es "arte" de lo que no es. Así
mismo, el criterio del "gusto", no se rige más por criterios de
academicismo o conocimiento especializado y la gama está abierta a mil
posibilidades. Según este criterio, no hay una razón plenamente válida
actualmente, que afirme, por ejemplo, que la voz de una María Callas es
superior a la de una Celia Cruz, sólo por el hecho de que la primera
está dirigida a un público más delimitado y en ese sentido, elitista,
mientras que la segunda conmueve a las multitudes.
La ópera tradicional sería hoy por hoy solamente un género más que debe
codearse con una variedad enorme de expresiones. Quizá el futuro de la
ópera radique en abrirse y explotar géneros tradicionalmente percibidos
como de "segunda", por los puristas de este género como el jazz, el
rock, la música tropical, el pop, el folklore, etc., caso contrario
estará condenada a permanecer como un género circunscrito a un selecto
y reducido número de "connaiseurs", sin ser un referente de la
vitalidad y heterogeneidad de estos tiempos que nos ha tocado vivir.