Nunca me dejaste satisfecho
Itxu Díaz.
Cierra La Botellita de Equinocio, y ahora son cientos los recuerdos
vagabundos. Y yo vuelvo a "Nunca me dejaste satisfecho"
Cierra La Botellita de Equinocio y ahora son cientos los recuerdos
vagabundos. Cada vez que una cafetería o una discoteca echa el
cierre, se quedan huérfanas miles de historias entre las paredes.
Rostros jóvenes y bellos, triunfos, fracasos, algunas copas rotas,
bastantes olvidos y, claro, muchísimos recuerdos. Quedan también,
colgando del techo, miles de canciones. Las que sonaron cada año,
aquellas específicas del lugar, las de ayer. Son muchas las
ilusiones, las noches brillantes, los abrazos y las promesas cuya
memoria se disuelve cuando cierra un bar de copas. Lo bueno es que la
memoria es memoria por eso, porque no necesita palpar lo físico para
permanecer.
Cierra La Botellita de Equinocio y ahora son cientos los recuerdos
vagabundos. Creo haberlo escrito ya hace poco. En Equinocio conocí,
por ejemplo, a Alberto, que hoy es una figura esencial en
POPES80.com, encargado de todas esas producciones, conciertos, y
eventos en directo que nacen de este rincón de la red. Allí se
presentó a su público, por primera vez, POPES80.com, celebrando su
primer aniversario. Nunca sospechábamos que seguiríamos celebrándolo
años después. Allí conocí y hablé, por primera vez, con artistas como
Javier Urquijo o como Nacho García Vega. Y muchos más. Por eso
escribía antes que quedan flotando en el cielo de Equinocio, tantos
recuerdos como canciones.
En efecto, son muchas las canciones, y sin embargo hay una que vuelve
a mi memoria una y otra vez. Gracias a José Francisco (a quién
también le debemos muchísimo y a quién ahora pueden encontrar en La
Frontera de Pozuelo, un lugar de visita obligada para los amantes del
pop español, en el que ponen a girar cada noche unos discos
maravillosos) conocí a muchos artistas y grupos, a cuya música no me
había acercado antes. Es el caso de Los Confidentes. Grupo extinto
que reapareció para actuar en varias fiestas de POPES80.com, allí,
precisamente, en Equinocio. Y allí, precisamente, en Equinocio, en la
primera de esas fiestas de aniversario de POPES80.com, escuché por
primera vez "Nunca me dejaste satisfecho". Si hay hoy una canción que
me traslade al escenario de Equinocio, tan granate y siempre a media
luz, es esa, es "Nunca me dejaste satisfecho". Una historia cotidiana
contada y cantada con maestría, con elegancia, con una magia muy
especial. Cito frases de memoria, para quien pueda recordarla: "¿A
dónde vas? / con esa pinta de mujer fatal (…) Siento decirte que lo
nuestro no es de fácil solución… / Voy a tener que pasar de ti / yo
busco una mujer distinta que no sea tan fácil de conquistar / voy a
dejarte de llamar (…) Yo me conformo con quedar deshecho / ya ves que
nunca me dejaste satisfecho".
Conservo esta canción gracias a José Francisco, que me envió un disco
de Los Confidentes poco después de la primera fiesta de POPES80.com
en La Botellita de Equinocio. En los últimos tiempos he vuelto a
escucharlo con más calma y, bajo el sonido humilde de una grabación
firmada en 1988, me he encontrado historias emocionantes, cargadas de
tristeza, a veces, y contadas con un estilo propio, elegante y
cotidiano a la vez, que no es fácil descubrir en ningún otro grupo.
Desconozco las razones por las que no se prolongó en el tiempo la
historia de Los Confidentes, que podrían haber tenido la ocasión de
grabar en mejores condiciones, a mediados de los 90, por ejemplo. Lo
desconozco y sin embargo, clamo desde aquí, también en memoria y
homenaje a La Botellita de Equinocio, a quien quiera escucharme, que
al menos esa joya, "Nunca me dejaste satisfecho", requiere una
versión grabada y actualizada, con los medios del año 2008. Lo
perfecto, lo magnífico, lo idóneo, sería que "Nunca me dejaste
satisfecho" ocupase el corte 7 o el 9, por ejemplo, del próximo disco
de estudio de Los Secretos, que no tengo ni idea de cuándo llegará.
La historia, la melodía y el estilo de esta canción de Los
Confidentes, adaptada al sonido de Los Secretos, encajaría a la
perfección y elevaría considerablemente el valor de un nuevo álbum
del grupo de Álvaro Urquijo, como ya ha sucedido en muchas ocasiones
con versiones de canciones de Mamá o José María Granados. No tengo ni
la menor duda de que sería una canción irresistible para los
seguidores de Los Secretos, y también un justo homenaje a Los
Confidentes. En fin, el que avisa no es traidor. Si no son Los
Secretos que sean otros, o que sean ellos, los propios Confidentes.
Pero alguien debe volver a grabar esa canción para que quienes no han
tenido la suerte de cruzarse en su camino puedan hacerlo en los
próximos años, y con un sonido mejorado y acorde con la calidad de
esta canción, que hoy, por cierto, es muy difícil de conseguir.
Cierra Equinocio y yo vuelvo a "Nunca me dejaste satisfecho". Era la
presentación de POPES80.com y el primer concierto de Los Elegidos en
Madrid. Estábamos tan emocionados de poder estrenarnos en Madrid
compartiendo cartel con aquella cantidad de estrellas de la música
española de los 80, que ni siquiera tuvimos tiempo de ponernos
nerviosos. Recuerdo la prueba de sonido, que fue larguísima, ya que
Los Elegidos servían de banda base a la mitad de los artistas
invitados. Y veo aún a Ramón, de Los Confidentes, enseñándoles las
canciones a toda prisa a mis compañeros de grupo.
Cerró el Ópera Prima en La Coruña, nos diluimos Los Elegidos y cierra
ahora Equinocio, y algo me dice que ya da igual. Que aunque cierre
todo, los que estuvimos entonces, como los que estamos ahora, nos
seguiremos acordando de todo eso y seguiremos recordando cada una de
las canciones que tiñeron de oro aquellos días.
- - - - - - - - -
Articulo entero en : http://www.popes80.com/opinion.php?id=882