Miqui va...y Miqui vuelve. Cuando el Sr. Puig desaparece resulta que
es cuando se le ve en todos lados. Mientras hay quien cree que vive
en Madrid él fantasea con vivir en Aberdeen, si se rumorea que buca
piso en Barcelona él se decide por la paz de l'Ametlla. A Miqui se
le ve en León y, al mismo tiempo, está pinchando en Mallorca.
Anteayer Miqui estuvo en el petit Palau de la Música en el mismo
momento que componia en su despacho atestado de discos y, a la vez,
ante el portátil, en el bar de un antiguo restaurante de Granollers,
plasmaba las últimas impresiones de sus paseos por otros lados del
mundo o, quizás, más cerca. Lo se porque en ese mismo momento le
llamé al móvil. Ya no pregunto donde está cuando le llamo, Miqui
hace buena la expresión de un amigo inglés fotógrafo con el que
brindé en algun momento del verano del '99: "The world's my office".
La multiubiquidad de Miqui es uno de sus rasgos característicos,
recuerdo, hace años (quiero pensar que aún no tengo edad para calzar
la expresión "hace muchos años") cuando Miqui empezaba "en esto de
la música" pinchó en dos sitios a la vez, si me permiten decirlo
así. Empezó pinchando en el Capitán Cola de l'Ametlla -ya cerrado-
una sesión de DJ's a cuatro manos con un DJ local del que no
recuerdo el nombre, y, en algún momento, temprano, le dejó solo para
irse a Granollers al que creo que era el antiguo Privat o antiguo As
de Copes o antiguo no recuerdo el nombre; fue, pinchó, dejó la
última canción sonando y volvió a coger el coche para terminar su
sesión en el Capitán Cola con su amigo el DJ autóctono. Y así
empiezan los comentarios, y de los comentarios se pasa a los
rumores, y de ahí -con un poco de tiempo- la cosa se convierte en
rasgo personal definitorio o quizás -con un poco de alcohol- en
leyenda urbana. Pero esto ya son otros cantares.
U otros pinchares.
Espero que estés bien Miqui, estés donde estés.
Jean Pierre el Loco
Biógrafo de Miqui Puig since 1968