Hola, Cathy. Me alegro muchíiiiiiisimo de verte por aquí.
Hasta pronto
Asun
fibrocat1957 <fibrocat1957@...> escribió:
fibrocat1957 <fibrocat1957@...> escribió:
ps: es una pena que faltan los dibujos, pero el foro no los coge
creo/veo
La Historia de la Enfermedad de Lyme
Borrelia burgdorferi y Lyme
Vocabulario/abreviaciones:
Enfermedad de Lyme (LD)
Borrelia burgdorferi (Bb)
Eritema migrans (EM)
Síndrome de Fatiga Crónica y Disfunción Inmune (CFIDS)
La enfermedad de Lyme (LD) es una condición compleja y
potencialmente persistente o crónica que puede afectar al huésped
humano de muchas maneras. LD está clásicamente descrita como
implicando a los sistemas musculoesqueléticos, neurológicos (tanto
el cerebro como el sistema nervioso periférico) y cardiaco.
LD es causada por la infección con una bacteria, Borrelia
burgdorferi (Bb), un organismo en forma de espiral (ver foto)
llamada espiroqueto. Fue descubierto en 1981 por Dr. "Willie"
Burgdorfer del National Institute of Allergy and Infectious Disease
(NIAID) y un año más tarde la Bb fue aislado en la garrapata del
venado. El origen de Bb se desconoce, aunque es pertinente informar
que lesiones dermatológicas estilo Lyme fueron descritas durante
siglos en Europa (10,11). Hasta en el 90% de los casos, el huésped
no lo reconoce o no lo nota. Cuando, de hecho, Bb se vuelve crónico
o persistente, muchas autoridades se refieren a la enfermedad como
neuroborreliosis (19, 20). No es de sorprender que la eventual
presentación clínica en persistente LD a menudo retrate un desorden
neurológico mayor, sin duda la manifestación más severa de esta
enfermedad. Algunos de estos síndromes neurológicos imitan el
patrono de hallazgos que un esperaría encontrar en pacientes con
esclerosis múltiple (EM) (22,23) o esclerosis amiotrófica (ALS).
El riesgo de la transmisión del Bb
Encontrar una garrapata en la piel no implica tener una infección.
Una vez que la garrapata llega al humano, necesitará al menos 24
horas para encontrar un sitio apropiado para alimentarse. Los sitios
más comunes son zonas calientes e húmedas, como las áreas genitales
y axilares, la parte trasera de las rodillas y en el cuello o a la
altura del diafragma. En cuanto la garrapata elige un sitio, inserta
sus partes de la boca barbudas. Aunque se declara habitualmente que
la garrapata tenga que alimentarse durante un por medio de 48-72
horas para llenarse lo suficiente como para transmitir el Bb, esto
no necesariamente es el caso (24).
Solamente una minoría de garrapatas está infectada con el Bb (o con
otros patógenos como Babesiosis, Ehrlichiosis, o Bartonella).
Existe la transmisión humana vertical, i.e. madre e hijo y es más
probable que esto ocurra si la madre es infectada durante el primer
trimestre (40).
Dr. Bill Harvey de Houston, empezó un estudio con sus pacientes son
SFC, de los cuales muchos muestran un positivo sexológico por
infección con Bb. Al notar varias características demográficas y
sociales entre sus pacientes, empezó a preguntarse si todas las Bb
infecciones representan una zoonosis (comunicación personal).
Considera la transmisión sexual rutinaria de Bb una posibilidad
distinta, ciertamente una que vale la pena estudiar
longitudinalmente. Pero otra vez, esta información epidemiológica
sería virtualmente imposible de juntar sin más medios verificables
de reconocimiento y de diagnosis de los actualmente disponibles. Las
implicaciones de la observación de Dr. Harvey y su teoría son
profundas y merecen un esfuerzo científico asiduo.
Izquierda a derecha: garrapata Ixodes adulta hembra, adulto macho,
ninfa, y larva con CM Ruler
Eritema Migrans
Generalmente el primer síntoma asociada con LD es una reacción
dérmica, llamada eritema migrans (EM), en el sitio donde mordió la
garrapata,. El periodo de incubación para la transmisión de Bb es
generalmente de 7 a 10 días, aunque ya se puede presentar a los 2 o
3 días después de reconocer a la garrapata (50).
Una mayoría de pacientes no recuerdan un sarpullido, ciertamente no
la forma clásica de ojo de buey con un centro claro. Recientes
informes confirman que en la mayoría de casos, uno experimenta un
sarpullido más amorfo, plano y expandiendo en vez del ojo de buey
(51).
Las características de tamaño, expansión y cronicidad del sarpullido
son características más importantes y consistentes del LD que la
morfología del mismo.
Un hecho poro reconocido sobre el sarpullido EM es que puede
recurrir y lo hace, usualmente en el sitio original, con o sin
terapia con antibióticos. El 5-10% de los pacientes demuestran este
fenómeno durante su enfermedad.
Durante la fase inicial de la infección o de la enfermedad aguda,
pueden ocurrir una variedad de síntomas estilo gripe, un par de días
después de la aparición del sarpullido. Los síntomas específicos
pueden incluir fiebre, malestar, fatiga, dolor articular y/o
muscular, linfadenopatía y no inusualmente encefalopatía, o un
status mental alterado, con o sin dolor de cabeza.
Al reconocer la intolerancia del Bb a presiones parciales más altas
de oxígeno (65,66), surgió el interés del uso del tratamiento
hiperbárico de oxígeno ("hyperbaric oxygen treatment=HBO) como
programa adjunto para casos difíciles o que responden pobremente, de
neuroborreliosis.
Además de una fase extracelular, Bb fue identificado como patógeno
intracelular (69). La capacidad de que un organismo exista en un
hábitat intracelular conlleva ciertas implicaciones. Por ejemplo,
las infecciones más persistentes intracelulares evocan un response
predominantemente Th-1, o cel-mediado, del sistema inmune. La
activación del Th-1 y la liberación de citokines en un estado de
infección crónica es culpable de y generalmente implica una cantidad
de síntomas debilitadores.
Hay una gran variabilidad de paciente en paciente en los responses y
esto puede depender no solamente de la experiencia inmune, pero
también de varios marcadores inmunes individuales únicos, como el
tipo HLA, la actividad de las células natural killer, los perfiles
de subgrupos de linfocitos, etc. En otras palabras, todos
respondemos de manera individual a un microbio invasor.
El sistema inmune se "enciende" o "se activa" y se reactiva una
infección crónica endógena o latente. Ya que el sistema inmune no
fue capaz de erradicar el Bb al comienzo, no se puede esperar que
actúe bien en caso de reactivación. En lugar de esto, lo que ocurre
habitualmente es que uno desarrolla un estado persistente de
activación inmune con su barrera de citokines y su cascada de
proteínas o citokines inmunologicamente activos (76,78,79). Se sabe
que estos citokines, que incluyen el factor tumor necrosis, IL-6, IL-
1 y otros, son asociados con síntomas de fatiga, disfunción
cognitiva y dolor muscular anormal, para nombrar solamente algunos
(80). Paradójicamente, una vez que se pierde la vigilancia inmune,
estos pacientes pueden enfermar bastante durante periodos largos y
son muy difíciles de tratar. Parece que, en estos casos hay un
cambio fundamental en la competencia inmune.
Los complejos de síntomas en LD
Los sufridores de LD pueden presentar una miríada de síntomas, que
refleja una infección diseminada y la afinidad del Bb por ciertos
tipos de tejidos, notablemente el cerebro y el sistema nervioso
periférico, las articulaciones y los tejidos dérmicos.
En los casos persistentes de LD, o neuroborreliosis, los síntomas
neurológicos pueden ir y venir o incluso desaparecer, con o sin
terapia. En algunos individuos, sin embargo, estas quejas
neurológicas se pueden hacer predominantes, y con el tiempo volverse
severos e imitar esclerosis múltiple (EM) u amiotrófica lateral
(ALS).
El MRI del cerebro en estos casos es invariablemente no específico
por MS, pero a menudo muestra "lesiones blancas", usualmente en las
regiones subcorticales. Interesantemente, son las mismas lesiones
que se encuentran en algunos casos de disfunción inmune. Sin duda,
estos cambios radiológicos representan una inflamación (22,23). Si
se comprende que una infección persistente de Bb es capaz de
contribuir a un diagnóstico del síndrome de disfunción inmune (SDI),
o fatiga crónica, uno tiene que preguntarse cuántos casos de SDI han
sido incorrectamente u incompletamente diagnosticados.
Se ha observado que una amplia mayoría de los pacientes con
persistente LD tienen una disfunción cognitiva continuada, o
encefalopatía crónica. En algunos casos este puede ser el único
síntoma, y en una cantidad significante de pacientes es el síntoma
más prominente y a menudo es incapacitante. Específicos problemas
cognitivos incluyen menos capacidad de concentración, recientes
déficits de memoria, problemas de ánimo, dificultades para encontrar
las palabras y desorientación geográfica. Los pacientes llaman a
menudo "niebla en el cerebro" a estos molestos síntomas.
Los problemas de sueño también acompañan a la LD persistente,
especialmente si el paciente manifiesta un síndrome de disfunción
inmune con fibromialgia.
Se ven manifestaciones cardiovasculares en el 5% de los pacientes no
tratados.
Muchos pacientes tienen quejas musculoesqueléticas, y ocasionalmente
son los problemas mayores y más incapacitantes, a veces acompañados
de fiebre y escalofríos. Típicamente están implicadas las
articulaciones grandes y las artralgias son migratorias, lo que es
de hecho la clásica descripción de LD.
Curiosamente se ha notado que varios pacientes con LD dan positivo
en las pruebas, y a veces alto, para artritis reumatoide. Se supone
que se trata de un epifenómeno falso positivo serológico asociado
con un activado sistema inmune. En muchos, pero ciertamente no en
todos estos casos, las medidas clásicas de inflamación, p.ej. ratio
de sedimentación y proteína reactiva C son normales.
Finalmente, una fatiga persistente, a menudo debilitadora, está casi
universalmente presente en los casos más severos de persistente LD.
Las similitudes de la clásica descripción del Síndrome de Fatiga
Crónica y Disfunción Inmune (CFIDS) son inconfundibles y
habitualmente incluyen una fatiga recurrente, linfadenopatía y
garganta dolorida. Al contrario del CFIDS, el tratamiento con
antimicróbicos debería beneficiar al paciente con persistente LD.
Las diferencias clave entre LD persistente y CFIDS clásico, incluso
donde LD es una causa del CFIDS, tienen que ver con la presencia o
la historia de clínicamente significantes síntomas neurológicos y/o
dolor articular u artritis en estos pacientes con LD. CFIDS es
claramente a menudo asociado con fibromialgia, que puede ser
incapacitante en algunos casos. Sin embargo, el dolor articular o la
artritis no son características del CFIDS, pero son comunes en
persistente LD. Otras condiciones debilitadoras, como la disfunción
cognitiva y, a menos extensión, la irritabilidad del SNC, son
presentes, tanto en CFIDS, como en LD; estos síntomas son
probablemente mediados de manera similar en ambas condiciones por un
sistema inmune disregulado.
Resumiendo, hay 5 categorías de síntomas 1) disfunción cognitiva, 2)
irritabilidad del SNC, 3) síntomas B, 4) síntomas/hallazgos
neurológicos periféricos, 5) estado de fatiga crónica.
Tests de laboratorio para la Enfermedad de Lyme (LD)
Las pruebas de laboratorio para el Bb son fuente de grandes debates,
por lo menos los pocos que hay disponibles. Idealmente, se
preferiría un cultivo de tejidos o sangre. Un método alternativo es
el PCR (del inglés polimerase chain reaction) que utiliza técnicas
para ampliar limitadas cantidades de antígenos. Mientras es bastante
útil y específica cuando es positiva, esta técnica también está
limitada por la insuficiencia de los organismos en sangre, orina y
tejidos infectados. Se están evaluando ahora otras técnicas para la
captura de antígenos, como el PCR de panel de orina y el
ensayo "Lyme Dot-Blot assay" (LDA) del laboratorio IgeneX Lab.
En virtualmente todas las infecciones, la clase IgM de anticuerpos
(inmunoglobulina) aparece primero, y por esto representa un marcador
para una infección temprana. En la mayoría de modelos inmunes, el
anticuerpo IgM da lugar a la bien conocida clase anticuerpos IgG,
usualmente considerada como el response de anticuerpos duradero
mayor en enfermedades crónicas infecciosas u otros modelos inmunes.
En casi todos los modelos de infección, después de solamente unas
pocas semanas, el nivel de anticuerpos IgM cae hasta el punto de ser
no detectable.
Hay varias técnicas aceptadas para buscar ambos tipos de
anticuerpos, los más notables, el ELISA o IFA (Enzyme Linked
Immunosorbant assay y el Indirect fluorescent antibody), conocidos
por su generalizada aplicabilidad y altos niveles de sensibilidad.
La presencia de un ELISA o un Western Blot IgG positivo no confirman
una enfermedad activa, y puede significar solamente una infección
dormida o inactiva (suprimida). Un tercio o más de todos los
pacientes con infección activa con Bb darán negativo con los métodos
actuales.
Es curioso que algunos de los pacientes solamente se convierten en
positivo en el laboratorio después de haber recibido una terapia
antimicróbica, oral, intravenosa o una combinación de los 2.
La biología de la espiroqueta Bb en infecciones humanas posa
especiales problemas en al diagnóstico de laboratorio. Es por esta
razón que se tardará muchos años antes de hacer significantes
progresos en esta área.
La reacción Herxheimer
En un campo en el que los hallazgos clínicos pueden ser imprecisos,
y donde faltan tests útiles de laboratorio, la reacción Herxheimer
es una herramienta clínica indispensable para el tratamiento de LD
persistente o neuroborreliosis. En teoría, las reacciones Herxheimer
ocurren cuando el agente antimicróbico administrado llevo con éxito
a lisis de ciertos organismos (107).
Afortunadamente; aunque la reacción Herxheimer parece proveer un
altamente fiable barómetro de la terapia en Bb, hasta el punto que
un curso de tratamiento sin el response de la reacción Herxheimer,
pone seriamente en duda el diagnóstico de persistente Bb.
La mayoría de médicos no son concientes que ocurre la reacción
Herxheimer en infecciones con Bb; fue descrita en una variedad de
otras enfermedades, muchas de las cuales causadas por organismos
espiroquetas.
En 1972 Gudjonsson informó sobre un resumen de experimentos que
suponía casi una década de trabajo (114). Concluyó que el efecto
Herxheimer no era de naturaleza alérgica y que probablemente era
causado por un pirógeno leucocito liberado en el momento de la
fagocitosis. La mayoría cree ahora que los pirógenos en cuestión son
exógenos, o endotoxinas derivadas de componentes de la pared de la
célula bacteriana. En el caso de Bb, el pirógeno probablemente es
parte de la lipoproteína que forma la capa exterior del organismo.
Estas lipoproteínas, específicamente OspA y Osp B, tienen potentes
propiedades mitogénicas sobre las B-células y citoquine-
estimulantes. (78). Se reconoce ampliamente que la terapia con
antibióticos puede promover la liberación de endotoxinas por su
efecto microbicida, que lleva a la desintegración del organismo
bacteriano a la exposición o la presentación de endotoxinas.
Encontramos que el response Herxheimer en LD tiene un curso tan
sintomático como el mismo curso del LD persistente. Sería ingenuo
esperar ver solamente un síndrome estilo gripe, aunque esto
ciertamente pasa. En vez de esto, generalmente se ve una
intensificación de los síntomas pre-existentes, p.ej. aumento de la
niebla mental y/o del dolor muscular/articular. Al otro lado, es
igualmente común que se informa de nuevos síntomas, p.ej. un nuevo
dolor de cabeza.
En general, la reacción Herxheimer es peor en los pacientes más
severamente enfermos y es más violento al comienzo de la terapia.
Suele ocurrir a los 3 a 5 días, pero puede tardar hasta 2 semanas en
aparecer. Estos síntomas pueden persistir durante días o semanas y a
menudo se vuelven una mayor preocupación del manejo si el paciente
sufre considerablemente durante el tratamiento.
Los síntomas de dolor de cabeza escalador experimentado por algunos
pacientes con intensivo tratamiento de antibióticos es un efecto
Herxheimer que merece especial atención.
Mayores Consideraciones en el tratamiento del LD
Existen varias áreas de debate con respecto al tratamiento de Lyme,
e incluyen asuntos como 1) la eficacia de tratarla con programas
tradicionales orales de antibióticos, 2) los beneficios de
antibióticos profilácticos después de una mordedura de garrapata, 3)
el uso y la elección de antibióticos intravenosos a largo plazo los
pacientes con neuroborreliosis, 4) la evaluación y el tratamiento de
co-infecciones causadas por Ehrlichiosis, Babesiosis y Bartonella y
5) la implicación del papel de la vacuna – ahora retirada por la
FDA - para Lyme, la LYMErix.
Obviamente, la meta última es la erradicación de Bb, si posible, o
al menos conseguir un estado de vigilancia competente inmune que
resulta en un alivio largo de la enfermedad.
Al progresar el tratamiento, el retorno de los síntomas después de
la terapia se retrasa más y los síntomas tienden a ser más leves.
Un poco de Prevención
Ciertamente es mejor prevenir la infección que tener que tratarla.
Tomar simples precauciones durante los meses de mayor riesgo puede
fácilmente prevenir la enfermedad de Lyme.
Es importante separar el jardín de las áreas de bosque alrededor. En
verano, especialmente durante prolongadas actividades fuera de casa,
hay vestirse con protección. En la ropa de color claro, se ven mejor
las garrapatas. Las mangas y los pantalones largos ofrecen
protección adicional. Los repelentes contra los chinches también
ofrecen alguna protección. Se recomienda aplicar en la ropa un
repelente que contiene DEET (dietiltoluamida), antes de salir, sobre
todo en las personas que viven en áreas altamente endémicas o si se
van a hacer prolongadas actividades fuera de casa.
En caso de ver una garrapata en la piel, es importante removerla
adecuadamente. El uso de vaselina, queroseno o calor puede acelerar
la liberación de bacterias. Recomendamos utilizar simplemente unas
pinzas para tirar suavemente de la garrapata, teniendo cuidado de no
girar la pinza ni la garrapata, de otra manera pueden quedar partes
de la boca en la piel. Cuanto más se llenó la garrapata, más
probable será la infección. También es prudente recordar la fecha y
cualquier síntoma adverso después de remover la garrapata, porque
esto ayudará al médico elegir el mejor plan de tratamiento.
Controversias en definición y diagnosis
El debate vigoroso y a veces vicioso zumba entre los profesionales
médicos y sus pacientes, sobre si existe o no el persistente o
crónico LD, y en caso de existir, hasta que punto es exactamente
diagnosticado y como debe ser tratado. El debate trata si un número
de síntomas crónicos pueden ser adscritos a la LD. El argumento es
confundido significantemente por el hecho que no fácilmente se puede
identificar el Bb en tejidos o sangre, y que los estudios
sexológicos son mal estandardizados y generalmente se consideran
insensibles, particularmente si uno recibió una terapia
antimicrobiana durante mucho tiempo (134).
Lo que se sabe sobre la biología de Bb lleva a ciertas conclusiones.
Bb se replica muy lentamente en comparación con otras especies de
bacterias (138) y esto tiene significantes implicaciones para las
guías de tratamiento.
Se sabe que Bb persiste en el líquido cefalorraquídeo humano durante
semanas y meses (139) y en los tejidos humanos durante años (140).
Por esto no es una sorpresa que fallan los antibióticos,
particularmente la monoterapia, como doxiciclina o ceftriaxone
(Rocephin), cuando se administra durante periodos cortos.
Además, todos parecen de acuerdo que son inadecuadas la detección en
laboratorio y la monitorización del Bb. Lógicamente, esto conlleva
que algunos pacientes con infección con Bb seguirán sin ser
detectados durante largos periodos de tiempo.
Referencias y vínculos a Webs útiles
Para más información:
Internet puede ser el sitio ideal para encontrar información
adicional sobre la enfermedad de Lyme y otras enfermedades
parecidas.
• The Center for Disease Control and Prevention
(http://www.cdc.gov/ncidod/dvbid/lymeinfo.htm)
• Lyme Disease Foundation (www.lyme.org)
• Lyme Disease and Related Disorders
(http://www.lymediseaseinformation.com/)
• Lyme Disease Network (JEMSEK Clinic patient favorite)
(http://www.lymenet.com/)
• North Carolina Lyme Disease Foundation Inc.
(http://www.nclyme.org/)
•
http://www.samento.com.ec/sciencelib/esp4sam/7estudiopiloto.h
tm
Photo References:
1. http://www.cdc.gov/ncidod/dvbid/lyme/index.htm
References:
1. Derdakova M, Beati L, Pet'Ko B, Stanko M, Fish D. (2003)
Genetic variability within Borrelia burgdorferi sensu lato
genospecies established by PCR - single strand conformation
polymorphism analysis of the rrfa-rr1b intergenic spacer in Ixodes
ricinus ticks from the Czech Republic. Appl. Environ. Microbiol.
Jan; 69(1): 509-16.
2. Seinost G, Golde WT, Berger BW, Dunn JJ, Qui D, Dunkin DS,
Dykhuisen De, Luft BJ, Dattwyler RJ. (1999) Infection with multiple
strains of Borrelia sensu stricto in patients with Lyme disease.
Arch. Dermatol. 135:1329-1333.
3. Seinost G, Dykhuizen DE, Dattwyler RJ, Golde WT, Dunn JJ,
Wang I, Wormser GP, Schriefer ME, Luft BJ. (1999) Four clones of
Borrelia burgdorferi sensu stricto cause invasive infection in
humans. Inf and Immun 67(7):3518-3524.
4. Picken RN, Strle F, Picken MM, Ruzic-Sablijic E, Maraspin V,
Lotric-Furlan S, Cimperman J. (1998) Indentification of three
species of Borrelia burgdorferi senso lato (B burgdorferi senso
stricto, B garinii, and B afzelii) among isolates from
acrodermatitis chronicus atrophicans lesions. J. Investig. Dermatol.
110:211-214.
5. Postic D, Assous MV, Grimont PAD, Baranton G. (1994)
Diversity of Borrelia burgdorferi sensu lato evidenced by
restriction fragment length polymorphism of rrf 5S - rrl 23S
intergenic amplicons. Int J. Syst. Bacteriol. 44:743-752.
6. Valsangiacomo C, Balmelli T, Piffaretti JC. (1997) A
phylogentic analysis of Borrelia burgdorferi sensu lato based on
sequence information from the hbb gene, coding for a histone- like
protein. Int. J. Syst. Bacteriol. 47: 1-10.
7. Baranton G, Postic D, Saint Girons I, Boerlin P, Piffaretti
JC, Assous M, Grimont PAD. (1992) Delineation of Borrelia
burgdorferi sensu stricto, Borrelia garinii sp. nov., and group
VS461 associated with Lyme borreliosis. Int. J. Syst. Bacteriol.
42:378-383.
8. Steere AC, Malawista SE, Snydman DR et al (1977) Lyme
arthritis: an epidemic of oligoarticular arthritis in children and
adults in three Connecticut communities. Arth Rheum. 20:7-17).
9. Steere AC. (1989) Lyme disease. N Engl J Med. 321:586-96
10. Weber K, et al (1984) Erythema Migrans disease and related
disorders. Yale J Biol Med 57:13-21
11. Azlehus A. (1921) Erthema Chronicum Migrans. Acta Derm
Vernereol 2:120-125
12. Garun, B. (1922) Paralysie par les tiques. J Med Lyon71:765-
767
13. Bannwarth A. (1941) Chronisch lymphocytare meningitis,
entzundliche polyneuritis and rheumtisums. Arch Psychiatr Nervenkr
113:284-376
14. Burgdorfer W, Barbour AG, Hayes SF, Benach JL, Grunwaldt E,
Davis JP. (1982) Lyme Disease: a tick-borne spirochetosis? Science.
216:1317-9.
15. Barbour AG, Hayes SF. Biology of Borrelia species. (1986)
Microbiol Rev 50:381-400.
16. Fraser CM, Casjens S, Huang WM, et al. (1997) Genomic
sequence of a Lyme disease spirochete, Borrleia burgdorferi. Nature.
390:580-6.
17. TBA
18. Vanderhoof-Forschner, K (1997) Everything You Need to Know
About Lyme Disease New York: John Wiley & Sons.
19. Garcia-Monco JC, Fernandez - Villar B, Benach JL. (1989)
Adherence of the Lyme disease spirochete to glial cells and cells of
glial origin. J Infect Dis. 160:497-506.
20. Halperin, J (2000) Nervous system Lyme disease. Infect Med,
17:556-560.
21. Coyle P, Deng Z, Schutzer S, Belman A, Benach J, Krupp L,
Luft B. (1993) Detection of Borrelia burgdorferi antigens in
cerebrospinal fluid. Neurology. 43:1093-1097.
22. Leigner KB. Evidence for borrelial etiology and pathogenesis
in a series of patients carrying a diagnosis of Multiple Sclerosis
[abstract] 45th International Northwestern Conference on Diseases in
Nature Communicable to Man. Vancouver, Britich Columbia, August ,
1992.
23. Leigner KB. Difficulty of distinction between borrelial
(Lyme) encephalomyelitis and Multiple Sclerosis [abstract] 45th
International Northwestern Conference on Diseases in Nature
Communicable to Man. Vancouver, BritiSh Columbia, August , 1992.
24. de Vignes F, Piesman J, Heffernan R, Schulze TL, Stafford
KC, Fish D. (2001)Effect of tick removal on transmission of Borrelia
burgdorferi and Ehrlichia phagocytophila by Ixodes scapularis nymph.
J Infect Dis. 183(5): 773-8.
25. TBA
26. TBA
27. LoGiudice K, Ostfeld RS, Schmidt KA, Kersing F. (2003) The
ecology of infectious disease: Effects of host diversity and
community composition on Lyme disease risk. Proc. Nat Acad Sci. USA,
Jan 13.
28. TBA
29. Thompson C, Spielman A, Krause PJ. (2001) Co-infecting deer-
associated zoonoses: Lyme Disease, Babesiosis and Ehrlichiosis. Clin
Inf Dis. 33(5): 676-85
30. Thomas V, Anguita J, Barthold SW, Fikrig E. (2001)Co-
infection with Borrelia burgdorferi and the agent of human
granulocytic ehrlichiosis alters murine responses, pathogen burden
and severity of Lyme arthritis. Infect Immun 69(5):3359-71.
31. Krause RT, Lepore T, Sikand VK, Gadbaw J, Burke G, Telford
SR, Blassard P, Pearl D, Azlanzadeh J, Christianson P, McGrath D,
Spielman A. (2000) Babesia treatment with atovaquone and
azithromycin. N Eng J Med 343(20): 1454 - 58.
32. Krause PJ, Telford SR, Spielman A, Sikand V, Ryan R,
Christiansono D et al. (1996) Concurrent Lyme disease and
Babesiosis: Evidence for increased severity and duration of illness.
JAMA. 275: 1657 - 60.
33. Krause PJ, Spielman A, Telford SR, Sikand V, McKAy K,
Christianson D, Pollack RJ, Brassard P, Mayera J, Ryan R, Persing D.
(1998) Persistent parasitemia after acute babesiosis. N End J Med.
339:160 -5.
34. Olano JP, Walker DH. (2002) Human Ehrlichiosis: diagnostic
challenges and therapeutic recommendations. Infect Med. 19:318 -
325.
35. Persing DH, Conrad PA. (1995) Babesiosis: New insights form
phylogenetic analysis. Infect Agents and Dis. 4(4):182-195.
36. CDC. Lyme Disease - United States, 1999, MMWR. 16 March
2001;50(10): 181-185.
37. Stafford K. Community programs: new technologies in tick
control. Program and abstracts of the 14th International Scientific
Conference on Lyme Disease and Other Tick - Borne Disorders; April
21-23, 2001; Hartford, Connecticut.
38. Rawlings J, Mocharnuk R. An Ounce of Prevention. Program and
abstracts of the 14th International Scientific Conference on Lyme
Disease and Other Tick - Borne Disorders; April 21-23, 2001;
Hartford, Connecticut.
39. Bosler EM. Host-targeted acaricidal treatments on rodents to
control densities of Ixodes scapularis subadult ticks. Program and
abstracts of the 14th International Scientific Conference on Lyme
Disease and Other Tick - Borne Disorders; April 21-23, 2001;
Hartford, Connecticut.
40. Gardner T. (1995) Lyme Disease. Infectious Diseases of the
Fetus and Newborn. New York, NY: Remington - Saunders 447-528.
41. TBA
42. Burkot TR, Mullen GR, Anderson R, Schneider BS, Happ CM,
Zeidner NS. (2001) Borrelia lonestari DNA in adult Amblyomma
americanum ticks, Alabama. CDC, 7(3), May -June.
43. Fallon B, Mocharnuk R. Tick - borne and other emerging
infectious diseases. Program and abstracts of the 14th International
Scientific Conference on Lyme Disease and Other Tick - Borne
Disorders; April 21-23, 2001; Hartford, Connecticut.
44. Masters E. Girardeau C.(1998) Erythema migrans in the south.
Arch Int Med 158: 2162-2165.
45. Masters E. Babesiosis, ehrlichiosis, Lyme-like disease
variations. Program and abstracts of the 14th International
Scientific Conference on Lyme Disease and Other Tick - Borne
Disorders; April 21-23, 2001; Hartford, Connecticut.
46. Masters E, Donnell D (1995) Lyme and/or Lyme-like disease in
Missouri. Miss Med. 92(7):346-353.
47. Kirkland KB, Klimko TB, Meriwether RA, Schriefer M, Levin M,
Levine J, MacKenzie WR, Dennis DT (1997) Erythema migrans-like rash
illness at a camp in North Carolina: a new tick-borne disease? Arch
Intern Med. 157(22):2635-41.
48. TBA
49. TBA
50. TBA
51. TBA
52. Steere A, Malawista S, Hardin J et al. (1977) Erythema
chronicum migrans and Lyme arthritis: The enlarging clinical
spectrum. Ann Intern Med 86:685 - 698.
53. Donta S. (2002) Late and Chronic Lyme Disease. Med Clin N
Amer. 86(2):341-49.
54. Telford Sr, Lepore TJ, Snow P, Warner CK, Dawson JE. (1995)
Human granulocytic ehrlichiosis in Massachusetts. Ann Intern Med
123:277 -279.
55. Westerman EL (1982) Rocky Mountain Spotless Fever: a dilemma
for the clinician. Arch Intern Med 142:439 - 48.
56. Sexton DJ, Covey GR (1992) Rocky Mountain spotless fever and
almost spotless fever: a wolf in sheep's clothing. Clin Inf Dis
15:439-48.
57. Kawabata H, Masuzawa T, Yanagihara Y. (1993) Genomic
analysis of Borrelia japonica sp. nov. isolated from Ixodes ovalus
in Japan. Microbiol Immunol. 37:843-848.
58. Postic D, Ras NM, Lane RS, Hendson M, Baranton G. (1998)
Expanded diversity among Californian Borrelia isolates and
description of Borrelia bissellii sp. nov. (Formerly Borrelia Group
DN117). J Clin Microbiiol 36:3497-3504.
59. Balmelli T, Piffaretti JC (1996) Analysis of the genetic
polymorphism of Borrelia burgdorferi senso lato by multilocus enzyme
electrophoresis. Int J Syst Bacteriol 46:167-172.
60. Preac-Mursic V, Wilske B, Schierz G, Holmburger M, Sub E
(1987) In vitro and in vivo susceptibility of Borrelia burgdorferi.
Eur J Clin Microbiol6(4): 424-426.
61. Preac-Mursic V, Marget W, Busch U, Rigler P, Hagl S. (1996)
Kill kinetics of borrelia burgdorferi and bacterial findings in
relation to the treatment of Lyme Borreliosis. Infection 24 (1):9-
16.
62. Sartakova ML, Dobrikova EY, Terekhova DA, Devis R,
Bugrysheva JV, Morozova OV, Godfrey HP, Cabello FC. (2003) Novel
antibiotic-resistance markers in pGK12-derived vectors for Borrelia
burgdorferi. Gene. 303(1-2): 131-137.
63. TBA
64. Preac - Mursic V, Wanner G, Reinhardt S, Wilse B, Busch V,
Marget W. (1996) Formation and cultivation of Borrelia burgdorferi
spheroplast L-form variants. Infection. 24:218-226.
65. TBA
66. Fife WP, Freeman A (1998) treatment of Lyme disease with
hyperbaric oxygen therapy[abstract 75]. Underseas and Hyperbaric
Medicine. 1998; 25 (supplement): Porgram and abstracts of the
Undersea and Hyperbaric Medical Society Annual Scientific Meeting.
May 19-26, 1998. Seattle, WA.
67. Guttman D, Wang G, Wang I-N, Bosler E, Luft B, Dykhuisen D.
(1996) Mulitiple infections of Ixodes scapularis ticks by Borrelia
burgdorferi as reavealed by single-strand conformation polymorphism
analysis. J Clin Microbiol. 34(3): 652-656.
68. TBA
69. Montgomery R, Nathanson M, Malawista S (1991) Intracellular
fate of Borrleia burgdorferi in mouse macrophages. Arth Rheum. Vol
34, 350.
70. Georgilis K, Peacocke M, Klempner MS (1992) Fibroblasts
protect the spirochete, Borrelia burgdorferi, from ceftriaxone in
vitro. J Infect Dis. 166:440-444.
71. Klempner MS, Noring R, Rogers RA (1993) Invasion of human
skin fibroblasts by the Lyme disease spirochete Borrelia
burgdorferi. J Infect Dis 167:1074-1081.
72. TBA
73. TBA
74. Stricker RB, Burrascano JJ, Winger EE (2002) Long term
decrease in the CD57 lymphocyte subset in a patient with chronic
Lyme disease. Ann Agricult Environ Med. 9:111-113.
75. Stricker RB, Winger EE. Normalization of the CD 57 natural
killer-cell subset associated with prolonged antibiotic therapy in
patients with chronic Lyme disease [abstract 357] FOCIS 2nd Annual
Meeting.
76. Talkington J, Nickell S. (1999) Borrelia burgdorferi
spirochetes induce mast cell activation and cytokine release. Infect
Immun. 67(3): 1107-1115.
77. Straubinger RK, Straubinger AF, Summers BA, Erb HN, Harter
L, Appel MJ (1998) Borrelia burgdorferi induces the production and
release of proinflammatory cytokines in canine synovial explant
cultures. Infect Immun. 66(1):247-258.
78. Ma Y, Weis JJ ((1993) Outer surface lipoproteins OspA and
OSP B posess B-cell mitogenic and cytokine-stimulatory properties.
Infect Immun. 61:3843-3853.
79. Kasley A, Anguita J, Marriott I (2002) Borrelia burgdorferi
induces inflammatory mediator production by murine microglia. J
Neuroimmunol. 130(1-2):22-31.
80. Mandell GL, Bennett JE, Dolin R (Ed.) (1995) Mandell,
Douglas and Bennett's Principles and Practices of Infectious
Diseases, Fourth Edition,p102-149.
81. Levy JA. (1993) Pathogenesis of human immunodeficiency virus
infection. Microbiol Rev. Mar 57(1):183-289.
82. Parren PW, Moore JP, Burton DR, Sattentau QJ (1999) The
neutralizing antibody response to HIV -1:viral evasion and escape
from humoral immunity. AIDS 13 supplA;S137-62.
83. Butera ST, Roberts BD, Lam L et al (1994) Human
immunodeficiency virus type 1 RNA expression by four chronically
infected cell lines indicates multiple mechanisms of latency. J
Viriol 68:2726-2730.
84. Philips RE, Rowland-Jones S, Nixon DF, eta l (1991) Human
immunodeficiency virus that can escape cytotoxic T cell recognition.
Nature 354:453-459.
85. Roberts Ed, Bohn RP, Lowrie RC, eta l (1998) Pathogenesis of
Lyme neuroborreliosis in the rhesus monkey: the early disseminated
and chronic phases of disease in the peripheral nervous system. J
Infect Dis. 178:722-32.
86. Cadavid D, O'Neill T, Schaefer H, Pachner AR (2000)
Localization of Borrelia burgdorferi in the nervous system and other
organs in a non-human primate model of Lyme disease. Lab Iinvest.
80:1043-54.
87. TBA
88. Lorenzi MC, Bittar RS, Pedalini ME, Zerati F, Yoshinari NH,
Bento RF (2003) Sudden deafness and Lyme disease. Laryngoscope. 113
(2):312-5.
89. Stricker RB, Winger EE (2001) Holmes-Adie Syndrome and Lyme
Disease. Lancet. 357:805.
90. Logigian EL, Kaplan RF, Steere AC. (1990) Chronic neurologic
manifestations of Lyme Disease. N Engl J Med. 323:1438-1444.
91. Pachner AR, Steere AC (1985) The triad of neurological
manifestations of lyme disease meningitis, cranial neuritis and
radiculoneuritis. Neur. 35:47-5333.
92. Fallon B, Nields JA, Burrascano J, Leigner K, DelBene D,
Liebowitz M (1992) The neuropsychiatric manifestations of Lyme
Borreliosis. Psych Quart. 63(1), Spring.
93. Tager FA, Fallon BA, Keilp J, Rissenberg M, Kones CR,
Leibowitz MR (2001) Acontrolled study of cognitive defecits in
children with chronic Lyme Disease. J Neuropsych Clin Neuroscience.
13:500-507.
94. Halperin JJ (2000) Nervous system Lyme disease. Inf
Med.17:556-560.
95. Fallon B, Goldhagen H (2002) Neurologic Lyme disease:
Defining an elusive target. 14th International Conference on Lyme
Disease and other Tick -borne Disorders, April 21-23, 2002.
96. Reznick JW, Braunstein DM, Walsh RI, Smith CR, Wolfson PM,
Gierke IW, Gorelkin I, Chandler RW (1986) Lyme carditis.
Electrophysiologic and histopathologic study. Am J Med. 5:923-927.
97. Stanek G, Klein J, Bittner R, Glogan D (1990) Isolation of
Borrelia burgdorferi from the myocardium of a patient with
longstanding cardiomyopathy. N Engl J Med. 322:249-252.
98. Keszler K. (2002) Cardiac Manifestations of Lyme Disease.
Programmed abstracts of the 14th International Conference on Lyme
Disease and other Tick-borne Disorders. April 21-23, 2002.
99. Asbrink E, Hovmark A (1985) Successful cultivation of
spirochetes from skin lesions of patients with erythema chronicus
migrans Afzelius and acrodermatitis chronica atrophicans. Acta
Pathol Micobiol Immunol Scand [B]. 93:161-3.
100. Scrimenti R. (1995) Acrodermatits chronica atrophicans:
Historical and clinical overview. J Spirochetal Tick-borne Dis. 2
(4):97-100.
101. Gass, JDM(1968) Acute posterior multifocal pigment
epitheliopathy. Arch Ophthalmol 1968;80:177-185.
102. Durani, K (1999)Acute Posterior Mulifocal Placoid Pigment
Epitheliopathy, case report and clinical review. MEEI Immunology
Service.
103. Deutman AF, Lion F(1977)Choriocapillaris non-perfusion in
acute posterior multifocal placoid pigment epitheliopathy. Am J
Opthalmol. 84: 45-49.
104. Wolf, MD, Folk JC, Pankene CA, Goeken EN (1990) HLA B7 and
HLA DR2 antigens and acute placoid multifocal pigment
epitheliopathy. Arch Ophthalmol.108:698-700.
105. Steere, AC, Dwyer E, Winchester R (1990) Arthritis with HLA-
DR4 and HLA-DR2 alleses. NEJM 323:219-223.
106. TBA
107. Morrison, DC, et.al.: The effects of bacterial endotoxins on
host mediation systems. Amer Jrnl Path 93: 526, 1978.
108. Herxheimer, K. Krause. "Uber eine bei Syphilitische
vorkommende Quecksilerberreaktion. Deutsch. Med. Wschr.28:50, 1902.
109. Herxheimer, K. and Martin, H: So-called Herxheimer
reactions. Arch Derm Syph 13:115, 1926.
110. Fleischman, K., and Kreibich, C: Zum Wesen der Reaktion nach
Jarisch-Herxheimer. Me. Klin. 21:1157, 1925.
111. Jadassohn, J: Beitrab zur Jarisch-Herxheimer Reaktion. Z
Haut Geschlechtskr 19: 158, 1965.
112. Mahoney, J.F., Arnold, R.C., and Harris, A: Penicillin and
the Jarisch-Herxheimer reaction in early, cardiovascular and
neurosyphilis. Amer J Public Health 33: 1387, 1943.
113. Primary author unknown: The Herxheimer Effect, Supplement to
the Art of Getting Well. The Arthritis Trust of America: 370, 1991.
114. Gudjonsson, Haraldur: The Jarisch-Herxheimer Reaction,
Stockholm 1972. A summary based on seven publications).
115. Dinarello, CA, Cannon JG, Wolff SM, et.al.: Tumor necrosis
factor is an endogenous pyrogen and induces production of
interleukin-1. J Exp Med. 1986; 163: 1433-1450).
116. Burrascano, JJ: The new Lyme disease: diagnostic hints and
treatment guidelines for tick-borne illnesses.
117. Personal letter from Russ McMillan, D.D.S., M.P.H., Dr. P.H.
to The Arthritis Trust of America/The Rheumatoid Disease Foundation,
June 13, 1994.
118. TBA
119. Oski J, Nikoskelainen J, Viljanen MK 91998) Comparison of
oral cefixime and intravenous ceftriaxone followed by oral
amoxicillin in disseminated Lyme borreliosis. Eur J Clin Microbiol
Infect Dis. 17:715-19.
120. Nadelman RB, Nowakowski J, Fish D, Falco R, Freemann K,
McKenna D, Welch P, Marcus R, Aquero-Rosenfeld M, Dennis D, Wormser
G (2001) Prophylaxis with single dose doxycycline for the prevention
of Lyme disease after an Ixodes scapularis tick bite. N Engl J Med.
345.
121. Klempner, Hu, Evans, et al.(2001) Two controlled trials of
antibiotic treatment in patients with persistent symptoms and a
history of Lyme disease. N Engl J Med. 345.
122. Brorson O, Brorson SH (1997) Tansformation of cystic forms
of Borrelia burgdorferi to mobile spirochetes. Inf 25:240-246.
123. Kersten A, Poitschek C, Rauch S, Aberer E. Effect of
penicillin, ceftriaxone and doxycycline on morphology of Borrelia
burgdorferi. Antimicrobial Agents Chem. 39(5)1127-33.
124. Brorson O, Brorson SH (date) An in vitro study of the
susceptibility of mobile and cystic forms of Borrelia burgdorferi to
metronidazole. APMIS. 107(6): 566-576.
125. TBA
126. TBA
127. TBA
128. TBA
129. TBA
130. TBA
131. TBA
132. Donta S (2001) Reactivation of Lyme Disease following Lyme
OspA vaccine. Program and abstracts of the 14th International
Scientific Conference on Lyme Disease and Other Tick-borne
Disorders. April 21-23, 2001.
133. Fawcett PT, Rose CD, Budd SM et al (2001) Effect of
immunization with recombinant OspA on serologic tests for Lyme
borreliosis. Clin Diagn Lab Immunol. 8:79-84.
134. TBA
135. Sigal LH.(2002) Misconceptions about Lyme disease:
confusions hiding behind ill-chosen terminology. Ann Int Med.
136:413-19.
136. Steere AC (2001) Lyme Disease. N Engl J Med July, 2001
137. Stricker RB (2001) Lyme Disease: Empiricism and
Irrationalism. Editorial. Submitted to NEJM but rejected for
publication.
138. TBA
139. Preac-Mursic (1984)
140. Preac-Mursic (1985)
141. Silverman ME, Murray TJ, Bryan CS. Ed. (2003) The Quotable
Osler. Philadelphia: ACP-ASIM
---------------------------------------------------------------------
----------------------------------------------------------
Al contrario del test para VIH, el de la enfermedad de Lyme no
comprueba los niveles actuales de la infección en tu sistema. En vez
de esto, busca la presencia de anticuerpos que tu cuerpo produce
para luchar contra la infección.
Entre los que creen en el tratamiento más conservativo, está el
especialista en enfermedades infecciosas, Dr. Alan Sugar, del Cape
Cod Hospital. Dice que no hay evidencia científica que una infección
Lyme activa sea responsable de las quejas crónicas que algunos
médicos adscriben al Lyme a largo plazo. Dijo que tampoco hay
evidencia que la Lyme bacteria se puede ''esconder'' en los tejidos
de una persona infectada.
Un estudio pagado por los "National Institutes of Health" hecho por
Dr. Mark Klempner de la Boston University School of Medicine, y
publicado en el 2.004 en el "New England Journal of Medicine" mostró
que no había diferencia entre la terapia a largo plazo con
antibióticos y con placebo para pacientes con Lyme de larga
evolución. Pero dr. Donta clama que el periodo del tratamiento de la
prueba era demasiado corto y que utilizaron el tipo de antibiótico
erróneo...
El experto en enfermedades infecciosas del Departamento de la Salud
Estatal, Dr. Alfred DeMoria, dijo que no le pertenece a su
departamento tomar partido sobre el diagnóstico y el tratamiento de
la enfermedad de Lyme. Dijo claramente que hay personas con
complicaciones tardías de Lyme, pero está la controversia sobre
quien las tiene y quien no.
Fuente: Massachusetts Department of Public Health
Por ROBIN LORD - STAFF WRITER - Robin Lord se puede contactar en
rlord@...
(Publicado: Julio 12, 2005)
LLama Gratis a cualquier PC del Mundo.
Llamadas a fijos y móviles desde 1 céntimo por minuto.
http://es.voice.yahoo.com