".... ese mundo tambièn debe cambiar, no estoy dispuesto a vivir mi
vida del mismo modo, con las mismas ideas, como la vivieron mis abuelos
y mis bisabuelos y mis tatarabuelos, y asì hasta el infinito, porque
eso no es la tradiciòn. ¿Repetir los mismos conceptos trillados,
revivir el mismo espìritu de casta, la misma insolidaridad tribalista,
los mismos odios y los rencores eternos, las mismas costumbres caducas?
¿Cultivar siempre, como siempre, la misma yuca; cocinarla siempre, como
siempre, y comerla siempre, como siempre, sin remedio, sin ninguna
innovaciòn? ¿No es cierto que toda tradiciòn que no evoluciona lleva en
sì misma el germen de su autodestrucciòn? ¿Dònde està la creatividad de
este pueblo tan laborioso y diligente para otras cosas? ............."
(Los poderes de la tempestad, DONATO NDONGO, Ed.Morandi, 1997, pp.10-11)