excepto en su propia Nación.
Ahí tenemos a uno de los nietos AGUSTÍN GRANJE que fué Ministro
de Agricultura en el Presidente Macias (q.e.d.).
Saludos cordiales,
Essindi.
---------- Mensaje reenviado ----------
De: Celestino Nvo Okenve <celestino.okenve@...>
Fecha: 12 de junio de 2009 19:16
Asunto: [Segundo Foro de Guinea] Granje
Para: Foro de Guinea <guineaecuatorial@yahoogroups.com>
De: Celestino Nvo Okenve <celestino.okenve@...>
Fecha: 12 de junio de 2009 19:16
Asunto: [Segundo Foro de Guinea] Granje
Para: Foro de Guinea <guineaecuatorial@yahoogroups.com>
udith Martínez | 12/06/2009 - 09:07 horas
Julián Granje
José María Peiró
Jordi Cuesta
El desfile
Antonio Cortés y Jana
Tules plisé de seda, linos, organdís estructurados y
pequeños brillos en los bordados fueron los aliados de la nueva
colección de José María Peiró, que se presentó
durante la celebración de la Pasarela Gaudí Novias. El desfile, que
impactó por la belleza de los vestidos que firma Peiró con la marca
whiteday, y no por la notoriedad que suelen causar algunas modelos, que
más que perchas presumen, y por ello les pagan, de tener una especie de
duende que inspira la mayoría de titulares y notas de los periodistas.
La apuesta de la que hablamos fue más auténtica, como también lo fue la música que recreó la escena. A cargo de Joel Granje, el hijo mayor del polifacético Julián Granje Davies (recuerden la gran sonrisa blanca del Joc del Segle, de TV3, hace bastantes años…), que este verano parece que volverá a fichar por el ibicenco Privilege, sorprendió con sugerentes versiones de canciones que marcaron tantos momentos, como la inolvidable Dolce Vita, de Ryan Paris, con la que abrió el desfile.
Una referencia a la película del mismo nombre, protagonizada por un Marcello Mastroiani cuyo alter ego, llamado también Marcello, quizá hubiese sucumbido ante una de sus amantes, de haberla imaginado en el altar, con uno de esos vestidos de corte imperio, entallado, con capas femeninas, no tan tradicionales como simbólicas, de una mujer que sabe lo que quiere y por eso combina su gala más trascendental con unas alpargatas de cuña alta.
Tras la propuesta nupcial, que supo a poco, "cómo, ¿ya ha acabado?", se preguntó una audiencia cómoda, embaucada por la atmósfera creada, los más íntimos nos reunimos en petit comité, como le gusta decir a Eli, compañera de Peiró tanto en la vida personal como profesional, en el restaurante Indochina, Muntaner 82, en una especie de luna de miel asiática, auténtica decoración, explosión de sabores orientales, que todos pudimos apreciar. Acompañaron a la pareja, otra formada por un enamoradísimo Antonio Cortés, de Barullo y los Banis, y Jana -¿sonarán las campanas de verdad?-, el diseñador Jordi Cuesta, María Eugenia Yagüe… En fin, que algo de corazón, sí había.
La apuesta de la que hablamos fue más auténtica, como también lo fue la música que recreó la escena. A cargo de Joel Granje, el hijo mayor del polifacético Julián Granje Davies (recuerden la gran sonrisa blanca del Joc del Segle, de TV3, hace bastantes años…), que este verano parece que volverá a fichar por el ibicenco Privilege, sorprendió con sugerentes versiones de canciones que marcaron tantos momentos, como la inolvidable Dolce Vita, de Ryan Paris, con la que abrió el desfile.
Una referencia a la película del mismo nombre, protagonizada por un Marcello Mastroiani cuyo alter ego, llamado también Marcello, quizá hubiese sucumbido ante una de sus amantes, de haberla imaginado en el altar, con uno de esos vestidos de corte imperio, entallado, con capas femeninas, no tan tradicionales como simbólicas, de una mujer que sabe lo que quiere y por eso combina su gala más trascendental con unas alpargatas de cuña alta.
Tras la propuesta nupcial, que supo a poco, "cómo, ¿ya ha acabado?", se preguntó una audiencia cómoda, embaucada por la atmósfera creada, los más íntimos nos reunimos en petit comité, como le gusta decir a Eli, compañera de Peiró tanto en la vida personal como profesional, en el restaurante Indochina, Muntaner 82, en una especie de luna de miel asiática, auténtica decoración, explosión de sabores orientales, que todos pudimos apreciar. Acompañaron a la pareja, otra formada por un enamoradísimo Antonio Cortés, de Barullo y los Banis, y Jana -¿sonarán las campanas de verdad?-, el diseñador Jordi Cuesta, María Eugenia Yagüe… En fin, que algo de corazón, sí había.
