Hay que tener cuidado, porque como siga esta moda
acabaremos oyendo:<br>"Cuate, aquí hay tomate... Paguí". "Un
poco de pasta basta...<br>Paguí". Desde luego, tan
refinados que nos hemos vuelto para unas cosas y<br>lo
bastos que seguimos siendo para otras: ¡Catacrás!,
¡Picó!¡Catacrás!,<br>¡Picó!<br>Y yo pregunto:¿esto está a la altura de Europa?
¿Catacrás, Picó,<br>catacrás, Picó?<br>¿No va siendo hora de
que a este hombre le compren de una vez un<br>pelador
de almendras automático? ¡Ya está bien! ¡Que está a
punto de llegar<br>el euro!<br>¿Y el anuncio de El
Almendro?: "Vuelve, a casa vuelve, por<br>Navidad..." Y
aparece un tío en una moto de incógnito, se baja de la
moto y<br>se mete corriendo en casas. ¿No te parece
raro que ese tío vaya siempre con<br>el cuello subido,
escondiéndose?<br>¡Coño, ese tío es Jacq's! ¡Cómo lo va a encontrar la
otra si todas<br>las Navidades se esconde en el
pueblo! Y allí se tira el tío todas las<br>fiestas,
comiendo turrón. Porque el turrón está muy bueno. Sin
embargo,<br>parece que algunos fabricantes no lo quieren vender:
"1880, el turrón más<br>caro del mundo". ¡Pues
vale...!<br>Y no se acaba ahí la cosa. Ahí está el turrón
Delaviuda. Yo no<br>quiero levantar ampollas, pero que le
pregunten al marido de la viuda qué<br>tal le sentó el
turrón...<br>Por si fuera poco, hay otros anuncios en los que
parece que el<br>turrón crea adicción. ¿Has visto a los
pobres niños de Antiu Xixona? Con<br>los<br>ojos
desencajados, descalzos por la nieve: "Queremos turrón,
turrón,<br>turrón". Pero aunque les des el turrón, no paran:
"Seguimos queriendo<br>turrón, turrón, turrón". ¡Estos
niños están enganchados! Repito que a mí me<br>encanta
el turrón, pero según la publicidad: es caro,
destruye y crea<br>adicción...<br>Joder, pues ya puestos,
que el anuncio sea: "A tope sin turrones".<br>Eso sí
que sería publicidad y no lo de poner en la cajita:
"Calidad<br>suprema".<br>Aunque lo hayas comprado en un semáforo, pondrá:
"Calidad suprema".<br>Para exagerados los de la sidra El
Gaitero. "Sidra El Gaitero, famosa en el<br>mundo
entero".<br>¡Pues no es verdad! Porque un día estaba yo en la Gran
Muralla China<br>y les pregunté a unos chinos, y ni
conocían la sidra, ni mucho menos
al<br>gaitero.<br>¡Vamos, no conocían ni a Hevia!<br>Los que sí son famosos
son los del anuncio de Freixenet. Todos
los<br>famosos pueden ser burbujas: Miss España, Antonio
Banderas, Ketama...<br>Hasta<br>Montserrat Caballé puede
ser burbuja Freixenet... ¿Te imaginas que
compras<br>una botella de cava y dentro hay una burbuja del
tamaño de Montserrat<br>Caballé? Saldría el tapón a
tomar por cul....¿Y lo largo que es el anuncio<br>de
Freixenet? Es tan largo que mientras lo ponen ¡te da tiempo
de ir a<br>buscar a la de Jacq's y chivarte de que
el otro está en el pueblo!<br>Los de Freixenet
tendrían que aprender de los de MicroMachine, que<br>con
diez segundos se arreglan: eso sí, hablan tan deprisa
que el niño se<br>queda flipao:<br>Sube por la rampa,
por la rampa baja,<br>Coches diminutos, dentro de una
caja.<br>Tienen accesorios, cambian de color,<br>Pídetelos todos,
hazme ese favor...<br>Es MacroMachine, MicroMachine,
MicroMachine. Hijo de un microondas y<br>de Antonio Machín, y
si no son MicroMachine, no son los auténticos.
En<br>estos anuncios el padre sólo pilla una cosa: "Más de
cinco mil".<br>Ahora que para anuncio raro, el de "las
muñecas de Famosa". Estas<br>muñecas "se dirigen al
portal para hacer llegar al niño su cariño y
su<br>amistad".<br>¿Pero qué cariño y qué amistad van a dar unas muñecas?
¿Qué pasa?,<br>¿qué son¡ hinchables? ¡Ahora entiendo
por qué Jesús en el pesebre se ríe<br>porque está
alegre!<br>En fin, analizando la publicidad navideña me puedo
imaginar cómo fue<br>el anuncio que le hizo el ángel a
María. El ángel llegaría en moto y diría:<br>* Busco a
María.<br>* ¿Maguía? Oui, c'est moi.<br>* Vas a tener un hijo
como la sidra El Gaitero: famoso en el
mundo<br>entero.<br>* ¿Y será un buen hijo?<br>* Calidad suprema<br>