De la página de Leyendas Urbanas de Montevideo
http://www.montevideo.com.uy/leyendasurbanas/paginas/publicadas.htm
LA CAMINANTE ESPECTRAL
Una noche fría y ventosa, cerca del cementerio del Buceo (algunas versiones
mencionan otros lugares) un hombre vio mientras conducía en su auto a una
muchacha joven y bonita al costado del camino.
La chica hacía dedo, y aunque el hombre no tenía por costumbre levantar gente
en la ciudad, parecía tan agradable y desamparada que decidió subirla al
auto. Iniciaron una charla amena y descubrieron al instante una sintonía
inmediata.
Pasaron buena parte de la noche juntos y al terminar la velada el hombre la
llevó a la casa donde la muchacha indicó que vivía. Al día siguiente, el
protagonista de nuestra historia descubrió que la joven había olvidado su
bufanda en el auto. Se dirigió hacia allí y golpeó la puerta de la casa que
la joven había señalado.
Una pareja mayor abrió la puerta, y cuando el hombre intentó explicar el
motivo de su visita, preguntando por la chica, el matrimonio reaccionó
violentamente. ¿Cómo se atrevía un desconocido a burlarse de la desgracia
ajena? ¿Cómo podía hacerles afrontar el dolor de la pérdida?
El hombre, que no entendía nada, intentó explicarse mejor y les mostró como
prueba de su historia la bufanda. La pareja quedó helada, resolvió entonces
hacerlo entrar a la casa y lo condujo a un cuarto. Allí, sobre una mesa,
estaba el retrato de la joven que había levantado la velada anterior,
abrigada por la misma bufanda que el hombre aferraba en sus manos. Sus padres
le explicaron que la chica estaba muerta desde hace años y yacía enterrada en
el cementerio cercano.
Comentarios
Existen varias versiones sobre esta leyenda, que muchos cuentan como un caso
de un conocido cercano. En una de ellas el hombre simplemente lleva la joven
a la casa y nada sucede entre ambos, excepto un número de teléfono que ella
le da. Cuando el conductor llama a la casa, los padres le explican la
situación mencionada. En otra variante popular, el hombre le presta a la
chica su bufanda para que se abrigue y se olvida de pedírsela antes de
dejarla en su hogar. Cuando regresa al día siguiente para reclamarla se
repite la escena, sólo que esta vez los padres conducen al hombre al
cementerio ante su incredulidad. Allí, descansando sobre la lápida, encuentra
enrollada su bufanda.
La génesis de esta historia no es autóctona, aunque los lugares que se
mencionan parezcan indicarlo así. El cuento de la ?autoestopista? espectral
recorre el mundo de las leyendas urbanas en todas partes del globo, aunque en
versiones muy deformadas. En Estados Unidos se narra la historia de una
pareja que recoge a un caminante que hace dedo, pero luego de pronunciar unas
palabras enigmáticas sobre el fin del mundo, el hombre desaparece del auto
cuando no lo están mirando. El ?desaparecido? resulta ser un hombre ya
muerto. Según cuentan, en Estados Unidos hay varias denuncias hechas a la
policía por este incidente, denuncias jamás comprobadas. Otra versión, más
cercana a la ?uruguaya?, es también norteamericana. En ella , una adolescente
con vestido de fiesta busca quien la lleva a casa en la ruta. Desaparece pero
es identificada gracias a una foto como el fantasma de una joven que murió
ese mismo día muchos años atrás.
Historias similares, aclara el estudioso Brunvand, están extendidas en todas
partes del mundo, algunas de las cuales se mencionan por escrito ya en la
década del ?40