Para mi bañera semanal compró de vez en cuando un libro de bolsillo
que me puedo permitir mojar sin mucho remordimiento de conciencia, y
esta semana le ha tocado el turno a Prachett y su saga de Brujas, que
es una subsaga dentro de la serie del Mundo Disco.
En esta, titulada "Lores y Damas", el tema era la invasion de los
elfos, definidos aqui como seres que hipnotizan a la gente gracias a
que emanan "glamour" por todos pos poros de su cuerpo y
reinterpretando las tradiciones populares como memoria de la necesidad
de defenderse de ellos. Asi por ejemplo, las Danzas Tradicionales
estas de campanillas y paloteados servirian para hipnotizar (el turno
de venganza de los humanos) a los elfos, que se dejan atrapar por la
curiosidad de la musica... y eso no es bueno cuando el danzante maneja
un palo bastante contundente. El hierro en las puertas los ciega, y en
parte de ahi el contenido mistico de las herrerias y el poder del herrero.
Bueno, y cosas asi. Bastante entretenido. Como en otros libros de la
serie, abunda en el ateismo bakuniniano (el que es independiente de la
existencia o no de Dios; ateismo aun mas meritorio en el mundo disco
donde los dioses son evidentes y campan a sus anchas) con una preciosa
escena en la que la bruja Ogg, usando como amuleto una herradura que
fue desherrada del propio caballo de la Muerte, baja a las cavernas a
visitar el Macho Cabrio y hacer con el un pacto que no le conviene
rechazar.
La reina Elfa aparece como reina de un pais de Hielo, en una alusion
que de modo inmediato recuerda a CS Lewis, pero me he quedado
preguntandole si tanto Lewis como Prachett la sacan de algun cuento
anterior.