Ando estos días viendo con mis alumnos de Literatura Universal (una
optativa del nuevo Bachillerato) el Poema de Gilgamesh (en
realidad, un resumen del Poema y algunos fragmentos significativos) y
ensayando un método de análisis simple, que no tiene nada de especial,
pero nunca había aplicado sistemáticamente y me está pareciendo provechoso.
Se trata de localizar los 'motivos' que van apareciendo en el texto. Por
ejemplo:
Villano que se convierte en héroe (Gilgamesh)
Doble (Enkidu creado a la medida de Gilgamesh)
Hombre salvaje (Enkidu)
Seductora diabólica (¿Hieródula? Ishtar)
Combate en que los enemigos se vuelven aliados
Gigante (Humbaba)
Bosque encantado (Bosque de los Cedros)
Protección mágica del villano (Siete capas)
...
y después ir ampliando la información buscando paralelos en otras obras
del folklore, la literatura o el cine:
Villano que se convierte en héroe (santos que fueron antes pecadores:
san Pablo, san Agustín; Darth Vader: héroe que torna villano que después
torna héroe).
Doble (el hombre del espejo; el Doble romántico: Poe, Hoffmann;
clonación; esos agentes de Matrix o extraterrestres de Expediente X que
'clonan' cualquier ser)
Hombre salvaje (Tarzán, Mowgli, Merlín, el buen salvaje rusoniano; mujer
salvaje: la Serrana de la Vera)
Seductora diabólica (Circe, Lamia, Lilith, sirenas...)
Combate en que los enemigos se vuelven aliados (aquí, aparte un pasaje
de la Ilíada en que sucede más o menos lo mismo —pero no recuerdo los
nombres de los personajes—, sólo se me ocurrían ejemplos de los
superhéroes de la Marvel: ¿alguien tiene un paralelo más presentable?)
Gigante (Goliat; el de Jack y los frijoles; en general, el
gigante-abusón, el primo de Zumosol, el adulto o niño más grande visto
desde la perspectiva del niño pequeño)
Bosque encantado (el de Lothlórien; Broceliande...)
Protección mágica del villano (parece un tema normal de la CF y Espada y
Brujería; en Star Wars siempre la EStrella de la Muerte o similar está
protegida por no sé cuántos escudos de energía o de fuerza que hay que
anular para poder realizar el ataque)
Uno de los motivos esenciales del texto es la búsqueda de la
inmortalidad, claro. Hoy me he dado cuenta de que hay un paralelo neogriego:
El rey Alejandro, cuando guerreó y se apoderó de todos los reinos del
mundo y temblaba ante él todo el mundo habitado, llamó a los magos y les
preguntó: «Decidme vosotros que poseéis las escrituras del destino, ¿qué
puedo hacer para vivir muchos años, para disfrutar el mundo una vez que
lo hice mío por completo?». «Mi rey, así vivas muchos años. Grande es tu
poder», respondieron los magos, «pero lo que ha escrito el destino no
puede borrarse. Sólo hay una cosa que puede hacer que disfrutes tu
reinado y tu gloria, a saber, que quieras volverte inmortal para vivir
lo mismo que las montañas. Pero es difícil, muy difícil». «No os
pregunto si es difícil, sólo si hay algún modo», dijo Alejandro. «¡Ay,
mi rey, conforme a lo que mandas está el agua de la inmortalidad, que
aquel que la bebe no teme la muerte! Pero quien vaya a cogerla debe
pasar entre dos montes, que continuamente chocan el uno con el otro. Y
ni el pájaro alado logra pasar. ¡Cuántos célebres príncipes e hijos de
gobernantes no habrán perdido la vida en aquella terrible trampa! Cuando
pases los dos montes, hay un dragón que nunca duerme custodiando el agua
de la inmortalidad. Has de matar al dragón y cogerla.»
Al momento, ordenó Alejandro que le trajeran a su caballo Bucéfalo, que
no tenía alas pero volaba como un pájaro. Sube al caballo, pica espuelas
a su corcel negro y parte. Y de un brinco pasó al otro lado. Mató al
dragón que nunca dormía y cogió la botellita con el agua de la inmortalidad.
Pero ¡he aquí que rey, alabado sea, tan pronto como volvió a palacio no
supo ser precavido! Su hermana ve la botellita y sin pensárselo dos
veces vierte el agua. Dio la suerte de que cayó sobre una cebolla
silvestre, y por eso las cebollas nunca se secan.
Alejandro, transcurrido tiempo suficiente, va a beber el agua de la
inmortalidad, pero ¿dónde está? Pregunta a su hermana, y ésta le dice
que no tenía nada y que la había volcado. El rey enloquece de furor y
angustia y la maldice de forma que se convierta en pez de cintura para
abajo y la condena a quedarse hasta el fin del mundo en medio del mar.
Dios le escuchó, y desde entonces quienes pasan en barco la ven mecerse
en las olas. Con todo, no odia a Alejandro: y si ve algún barco
pregunta: «¿Vive Alejandro?». Y si el patrón del barco es inexperto y
responde: «Ha muerto», la muchacha, llevada por su gran pesar, remueve
con sus manos y con sus rubios cabellos sueltos el mar, y hunde el
barco. Los que están enterados, en cambio, responden: «Vive y reina»; y
entonces la sufrida muchacha se transforma en un corazón hermoso y canta
alegre dulces canciones.
Allí aprenden los marineros las nuevas melodías y se las llevan consigo.
(Nicolaos Politis, Tradiciones neogriegas).
...pero debe de haber muchos más. La búsqueda del Grial o de la Piedra
Filosofal pueden también entenderse así. De todas formas, tengo la
sensación de que hay paralelos más próximos y se me están escapando. A
ver si podéis echarme una mano —y, si os apetece, contadme qué tal veis
el método y cómo lo abordaríais vosotros.
------------
Campos de fresa: http://todoal59.blogspot.com/