"Sean siempre solícitos en ayudarse los unos a los otros, ya sea instruyendo y
sembrando la Palabra de Dios en el corazón de su hermano, ya sea consolándolo en
el momento de prueba o prestándole asistencia y ayudándolo en su trabajo. En una
palabra, cuide cada uno, como pueda, según ya les he dicho, de que permanezcan
unidos los unos a los otros. Ya que cuanto más unido se está al prójimo, más
unido se está a Dios."