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La Cultura y Venezuela: Nuevos Significados Sociales   Lista de mensajes  
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La Cultura y el país en la búsqueda de nuevos significados
sociales

Por Carlos Enrique Guzmán Cárdenas

En Venezuela, desde la creación del INCIBA concebido el 12 de abril
de 1960 (Gaceta Oficial N° 26231), cuyo primer Presidente fue Don
Mariano Picón Salas, hasta el actual Consejo Nacional de la Cultura
creado el 29 de Agosto de 1975 (Gaceta Oficial N° 1768
Extraordinario), el desarrollo de su urdimbre cultural ha
experimentado cambios e innovaciones organizacionales,
reformulaciones y retrocesos que han redimensionado la Acción
Cultural hasta llegar a lo que podría denominarse "la construcción
del dispositivo institucional cultural". Sin embargo, los escenarios
predominantes confluyen en una coyuntura informal de intereses y
espacios de convergencia muy distintos a la articulación orgánica
que se requiere en los actuales momentos para avanzar hacia una
auténtica Reforma del Sector Cultural en el contexto de una
Democracia Cultural Representativa de cara al tercer milenio, debido
entre muchos aspectos, al agotamiento del modelo socioeconómico de
acumulación y hegemonía política, iniciado y realizado a partir de
1958.

Con el paso del tiempo, hemos ido convirtiendo nuestras
conversaciones sobre la Dimensión Cultural Venezolana en algo que
se asemeja cada día más a un intercambio entre funcionarios. Como
si la cultura por la que vivimos fuese asunto exclusivo de
burócratas, leyes, arreglos y transacciones de mayor o menor cuantía
por subsidios entre directores regionales y directivos del organismo
rector. El debate necesario, posible y deseable, pero no probable,
sobre las prioridades culturales del país, se nos ha ido
desdibujando en un contexto de gran incertidumbre social, económica
y política y, a ratos, más por la voluntad de los artistas y
creadores, investigadores, gerentes y trabajadores culturales en su
sentido más amplio, se retoma la discusión transitando de lo táctico
a lo estratégico.

Y en ese sentido, mientras el eje actual de las discusiones sobre
las características y tendencias de la cultura venezolana
permanezcan girando en torno a la posible estructura organizacional
a futuro del CONAC, pero sin incluir en los puntos de la agenda la
formulación de una visión de transformación a largo plazo de la vida
pública (BRILL, Michael. 1992) en el ejercicio democrático de una
ciudadanía cultural (GARCÍA CANCLINI, Néstor. 1995) la verdad es que
es muy poco lo que se habrá avanzado.

La situación social de Venezuela es motivo actualmente de profunda
preocupación. Los datos disponibles testimonian agudos déficits
sociales en incremento en áreas claves para la vida cotidiana de
la mayoría de los habitantes. Con una población total proyectada,
al 30 de Junio de 1997, de 22.777.154 personas, de la cual 3.180.239
hogares viven en áreas urbanas y 558.324 hogares en áreas
rurales (OCEI, 1990), el país en lo que respecta a la oferta
educacional, en la última década ha sido escenario de fenómenos de
reversión de la calidad en los niveles de básica y media, de
irrelevancia de los aprendizajes, de incrementos en la deserción de
estudiantes y de reducción de las oportunidades de ingreso al
sistema en el marco de un proceso de exclusión social. El deterioro
de la educación, cuyas evoluciones habían sido altamente positivas
hasta mediados de la década de los años ochenta, colapsó en los
últimos años afectando las posibilidades de desarrollo individual y
de movilidad social de la gente en relación con la equidad en la
provisión de la educación, así como los medios reales de
competitividad internacional aunado a los niveles de pobreza extrema
que pasaron del 5% en 1985 al 33% en 1993 y los de pobreza crítica
del 27% al 66% en el mismo período (CORDIPLAN, IX PLAN 1995).


apreciamos mejor ahora la asistencia de las cuestiones culturales en
los espacios político y económico. Al volvernos más sensibles a la
necesidad de una democracia integral de la sociedad venezolana que
permita suprimir las relaciones de apropiación diferencial, hace
pensar que en los próximos años, la participación de lo cultural
como actor social y el diseño de políticas culturales armonizadas
con las necesidades de la población serán tareas primordiales para
la puesta de un futuro más humano. Replantear la agenda de
prioridades supone, como una de las dimensiones a agregar a la
misma, reintegrar el tema de lo cultural en su plenitud. De igual
modo, implica llamar la atención sobre la necesidad de abrir y
explorar sistemáticamente las vinculaciones vida pública/respuestas
posibles/marcos culturales.

Con frecuencia la cultura es percibida no como "oportunidad" sino
como "obstáculo". Sin embargo, la mitología no coincide en este
campo como en otros, con los hechos observables. La cultura comienza
a ser releída con fuerza creciente como una parte central del
capital social de una sociedad. Se registra que los países que han
sabido apoyarse en ella, y potenciarla, han generado a partir de la
misma modelos organizacionales inéditos, conocimiento nuevo, redes
de cooperación interna potentes. Todo ello, ha enriquecido su perfil
como sociedades y simultáneamente ha mejorado su "calidad de país" y
su competitividad. Frente a la agenda de problemas sociales que
presenta el país, la cultura no sólo no es un obstáculo, sino que
puede ser un aliado formidable para la nueva generación de políticas
públicas que hoy se requiere. Es imprescindible reinstalar lo
cultural y sus posibilidades en la búsqueda de soluciones para los
agobiantes problemas del país.

Desde este plano de reflexión, en donde acentuamos las interacciones
entre cultura-desarrollo humano sobre la idea de construir nuestros
propios estilos de modernización -superando las visiones metafísicas
del progreso-, la problemática del "hacer teórico-cultural" exige
avizorar diferentes tipos de direccionalidades que rebasen los
límites del escenario probable - democratización cultural -hacia la
construcción de una imagen objetivo: la Democracia Cultural
Participativa.

Tales referentes señalados determinan acometer el diseño y la
gestión de las políticas culturales en Venezuela desde otra óptica.
Sin embargo, son muy pocas las investigaciones culturales que sirven
como soporte o de apoyo para el perfeccionamiento del sistema
institucional responsable de la gestión del Desarrollo Cultural
Venezolano.

Esto significa, que es imprescindible reconsiderar en sus propósitos
y ampliar en sus contenidos el vínculo entre políticas y prioridades
culturales para contribuir a la determinación de cursos estratégicos
de acción y, así poder determinar la actualidad y/o eficiencia de
las políticas públicas culturales existentes. Las perspectivas
políticas, económicas y sociales de hoy día, exigen discutir las
bases culturales de la sociedad venezolana hacia el inicio del
tercer milenio y su posible renovación como instrumento de gestión
para alcanzar otro estilo, otro paradigma. De manera que, nuevos
enfoques de análisis y diagnóstico organizacional deben buscarse en
la formulación de una Reforma del sector con la finalidad de mejorar
la capacidad comprensiva de los procesos, prácticas y sistemas
vinculados a la cultura en cualquiera de sus dimensiones o aspectos.

Se trata de buscar nuevos significados sociales para dar cuenta de
nuestra heterogeneidad cultural y multitemporal en un contexto de
reformulaciones y de un alto grado de incertidumbre. De modo que, la
construcción de un futuro deseable está muy relacionado a los
problemas conceptuales y de tipo metodológicos de encontrar nuestro
propio camino, lo cual requiere, de innovaciones -ya sean de ruptura
o de adaptación- en la concepción que hasta ahora ha prevalecido
sobre la planificación del desarrollo venezolano con el objeto de
propiciar una armonía con los aspectos culturales y así avanzar en
una mejor precisión respecto de un proyecto modernizador endógeno.

He aquí el estudio intitulado "La Cultura y el país en la búsqueda
de nuevos significados sociales"

http://www.innovarium.com/Politicas/Politicas1.htm








Jue, 6 de Nov, 2003 4:57 pm

luis_ramon7373
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La Cultura y el país en la búsqueda de nuevos significados sociales Por Carlos Enrique Guzmán Cárdenas En Venezuela, desde la creación del INCIBA...
Luis Ramón Altagra...
luis_ramon7373
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10 de Nov, 2003
5:15 am
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