CRONICAS Y COMENTARIOS Dic-1-2004
Marco Antonio Landa
"INSIDE THE KINGDOM"
(La vida de Carmern Bin Ladin en Saudi Arabia)
Para Carmen Bin Ladin el 11 de Septiembre de 2001 fué una de las fechas
trágicas de nuestro tiempo.
Nacida en Suiza, de padre suizo y madre iraní, es una mujer moderna,
despojada por completo de complejos fundamentalistas y con un concepto muy
claro,
según expresa ella al principio de su libro autobiográfico que comentamos,
de que la libertad personal es el regalo más valioso que el ser humano puede
recibir y disfrutar plenamente. Y que las comodidades materiales pueden
proporcionar mucho placer y satisfacciones, pero cuando se las obtiene en una
jaula
de oro, ésta nunca deja de ser una prisión.
Carmen permaneció durante un largo tiempo relacionada con el clan del ya
tristemente célebre Osama. Estuvo casada con un medio hermano del terrorista.
Hay una pequeña diferencia de apellidos en la familia de Osama. Este ha
adoptado el nombre del Clan familiar y se hace llamar Bin Laden, pero los
miembros
individuales de la extensa familia del Sheik Mohammed, usan el apellido
cambiando la "e" de Laden por una "i", Carmen se caso con Yeslam, medio
hermano
de Osama. Hijos del mismo padre, pero de diferente madre, cosa que como Carmen
explica en el libro, es una cosa común y corriente en Saudi Arabia.
Como es sabido, el padre de ambos y de otra cincuentena de hijos de otras
32 esposas, fué el Sheik Mohammed Bin Laden, nacido en el vecino pais de
Yemen, de extracción pobre y humilde. Emigrado a Saudi Arabia, pronto emergió
como
un empresario osado e inteligente que fundó la empresa de construccion más
importante y floreciente de su país de adopción. Así surgió el poderoso Clan
que
el Sheik, siguiendo las estrictas reglas del Koram que rigen la vida familiar
en S.A., mantenía bajo su mano diestra y férrea hasta el día que murió en
1967, en un accidente aéreo. Ese día iba a desposarse con su novia número 33.
Aunque los cánones religiosos musulmanes, vigentes en SA. en toda su
"pureza" e
intransigencia, permiten a los hombres estar casados simultáneamente con
cuatro mujeres, le resultaba más fácil al rico Mohammed divorciarse de sus
sucesivas esposas, unas tras otras y contraer nuevos matrimonios, aunque seguía
mantenieendolas a todas y a los hijos provenientes de esas uniones, en un mismo
complejo habitacional, increiblemente grande, bien cercado y protegido y aislado
del entorno cercano, en la ciudad de Jeddah, en Saudi Arabia. Incidentalmente,
cuenta Carmen que los trámites de divorcio en ese país son singularmente
rápidos: el esposo concurre a los tribunales sauditas, sin la presencia de la
esposa, manifiesta su deseo de divorciarse y en el acto se le concede la
demanda.
Carmen cuenta en su libro cómo en 1974 conoció a su esposo Yeslam, un
joven apuesto, rico y muy moderno, con el cual se casó a la usanza saudita,
pero
cuyas interioridades domésticas de aquella sociedad no pudo conocer y entender
muy pronto, porque tras su matrimonio, ambos vinieron a EEUU. a estudiar: el
esposo a completar sus conocimientos de hombre de negocios y administracion de
bienes y ella a perfeccionar su inglés. Aquí vivieron una luna de miel
perfecta; aquí conoció ella a muchos de los hermanos de su esposo, unos
adaptados
plenamente a la vida desenvuelta y libre de la sociedad occidental; otros,
revestidos de una solemnidad religiosa fundamentalista.
Más tarde, cambios políticos ocurridos en S.A, movieron a Yeslam a
regresar a su patria para tomar la dirección de los negocios del padre. Carmen,
desde el primer momento comenzo a experimentar los cambios que en su vida y su
libertad personal provocaban el sistema familiar de Saudi Arabia y a enfrentar
indefensa las marcadas costumbres discriminatorias contra las mujeres y el
aislamiento a que se vió sometida. Algo inaudito para ella, mujer acostumbrada
a
la libertad de la civilización occidental, pues a pesar de que su madre era de
religión musulmana, nunca llegó a implantar en su vida familiar las estrictas
regulaciones de su religión. Amén, de que su padre era suizo, aunque ya
estaba separado de su madre.
Y allí comenzo el calvario de Carmen Bin Ladin. Ella nos va contando en
el libro las vicisitudes sufridas en su enclaustrada vida familiar; velado
siempre su rostro; imposibiltada de salir fuera del recinto amurallado donde
vivían los numerosos miembros del clan familiar. Difícil acceso a libros, que
no
fuera el Koram. Ella, mujer de apetencias culturales, que vivió siempre rodeada
de un vasto mundo de conocimientos diversos y ahora constreñida por exigencias
francamente atentatorias de su libertad, en un mundo de espíritu silencioso
que la ahogaba, e imposibilitada de hablar con ningún hombre que no fuera su
esposo. (Más tarde éste suavizó la férrea situación e invitaba a su casa a
diplomáticos y hombres de negocios extranjeros con los cuales Carmen podía
conversar). Y en ese mundo sofocante e irreal nacieron sus dos hijas mayores.
En cada
nacimiento, aunque confiesa que su esposo se comportaba con ella
caballerosamente, como un marido enamorado, tampoco podía dejar de advertir la
desilusión
de Yeslam al ver que el siempre anhelado, soñado y esperado hijo varon no
llegaba. Era algo imposible de sufrir y admitir para el hombre producto de una
sociedad, donde la superioridad del varón nunca se había discutido, ni puesta
en
duda la legitimidad de sus derechos supremos dentro de la organización social
y familiar.
Carmen va describiendo a travees de las 206 páginas del libro cómo se
desenvolvía el orden familiar dentro del Clan, costumbres y reglas que
gobiernan
toda la vida en Arabia Saudita. El régimen estricto a que se somete a las
mujeres, que no pueden salir a la calle, sin ir completamente velados cuerpo y
rostro y acompañadas por otra mujer; que no puede mirar a un hombre que no sea
su
esposo y que no tiene ninguna influencia directa sobre sus propios hijos,
que en caso de divorcio les pueden ser arrebatados por el esposo, sin ulterior
apelación. Por su parte, tampoco los hombres pueden dirigirle la palabra a una
mujer que no sea su esposa, aunque, como es presumible, lo hagan
cladestinamente. Las consecuencias derivadas de esa intransigencia de
costumbres, marcadas
todas por las estrictas reglas del Islam, están descritas detalladamente en
el libro.
Cuando Carmen se vió de nuevo embarazada, el esposo le exigió que
abortara y ella, temerosa siempre de que su marido decidiera divorciarse y
arrebatarle sus dos hijas, accedió. Más tarde, se vio de nuevo encinta, pero
esta vez
se negó a acceder a la solicitud del esposo y le nació la tercera hija. Esto y
otras muchas razones fueron enfriando la vida conyugal, hasta que Carmen,
residiendo con sus hijas en Suiza, decidió divorciarse. Desde luego, las
cortes
suizas, dada la nacionalidad de ella, suiza de nacimiento, le concedieron la
custodia legal y fisica de sus ahora tres hijas. Su archimillonario esposo
continua viviendo en Suiza, habiendo obtenido la nacionalidad de ese país.
En relacion con el parentesco de su esposo con el ya coocido Osama,
Carmen confiesa que tuvo solamente una oportunidad de verlo, pues Osama hacía
tiempo que había abandonado la Arabia Saudita y tras la invasión rusa de
Afganistán, se traslado a ese pais vecino y alli ayudó a organizar la
rsistencia
contra el invasor, convirtieendose en un factor de importancia e influencia en
el
mundo árabe, obteniendo el respaldo de miles de seguidores que compartían sus
principios de intransigencia y fundamentalismo religioso.
En el capítulo 17 del libro, Carmen se extiende en resaltar los hechos
históricos relativos a la fundación del estado saudita; el descubrimiento de
las
inmensas riquezas petroleras en los años 30; el enriquecimiento de la familia
real ,que cuenta en estos momentos, segín ella, con más de 25,000 príncipes y
princesas, vástagos de los numerosos matrimonios de los miembros de la
familia real, y los cuales viven en la opulencia disfrutando de los ingresos
provenientes de la industria del petroleo, como si fueran un patrimonio
exclusivo de
su familia.
En el mismo capítulo Carmen afirma que la Arabia Saudita es enemigo
acérrimo de occidente; que forma parte, sin paliativo alguno, del gran mundo
islámico que pretende imponer al mundo las estrictas reglas morales de
intolerancia
religiosa, social y familiar reglamentadas en el Koram. Para ella, sin lugar a
dudas, tanto el Clan de los Bin Laden, aunque afirmen que ellos condenan los
actos terroristas del famoso Osama, así como la familia real de Saudi Arabia,
apoyan y están de acuerdo con aquellos.
Después de estas alamantes manifestaciones ?podríamos llegar a pensar que
el mundo islámico en su totalidad está, de una forma u otra, respaldando las
actividades terroristas de Osama Bin Laden? ?Significaría eso que, en un
momento dado, el creciente aumento de la población musulmana en los paises
occidentales, principalmente en Europa, pero incluyendo también a EEUU.,
podría
convertirse en una especie de "quinta columna" para desastabilizar desde
dentro y
en forma trágica la vida democrática y libre de las naciones
occidentales?....Sólo el tiempo podrá darnos la respuesta..... (Entre
paréntesis, recomendamos
la lectura de un libro publicado en 1936 por el escrior ingles Hillaire
Belloc: "Las grandes herejias".)
"Inside the kingdom", escrito por Carmen Bin Ladin, con la cooperación
de Ruth Marshall, fué publicado en Nueva York en Julio del 2004.
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LIBROS USADOS PARA LA VENTA
1.- "LA PERLA", Novela. John Steinbeck. Editorial "Edhasa". Madrid,
España. Precio: $5.00.
2.- "PORQUE ALLI NO HABRA NOCHE". Narraciones. Alberto Baeza Flores.
Edic. Universal, Miami. Precio $6.00.
3.- "BAQUIANA", Revista Literaria. Año 1, 1999-2000. Precio: $7.00.
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