CRONICAS Y COMENTARIOS Febrero-4-2005
Marco Antonio Landa
ITINERARIOS DEL INSOMNIO: TRINIDAD DE CUBA
(Un libro de Lydia Cabrera)
La escritora cubana Lydia Cabrera, universalmente conocida por sus
profundas y eruditas investigaciones sobre la cultura afrocubana y su mas de
medio
centenar de libros y articulos publicados sobre la materia, descubrio a
Trinidad en 1923. Un dia memorable para ella, en que quedo deslumbrada por la
belleza misteriosa de la legendaria ciudad villarena. Despues, en una breve
frase
plasmo todo el asombroso sentimiento de emocion que le causo aquel encuentro:
Trinidad. La ciudad mas antigua, el rincon mas bello de Cuba. Algo
inimaginable para quien como yo no conocia entonces a su pais.
Por esa misma fecha, Jorge Manach recorria la isla y al llegar a Trinidad
quedo fascinado con aquel hermoso y deslumbrante panorama, por aquel entorno
maravilloso de un pedazo de tierra cubana que parecia suspendido
milagrosamente en el reloj del tiempo, ocultando entre montanas azules y
empedradas y
polvorientas calles, todo el misterio de sus tradiciones y sus majestuosas
mansiones coloniales. Y le dedico unas cronicas, que luego incorporo a su libro
Glosario. Entonces, dijo de Trinidad, entre otras lindezas y galanuras, lo
siguiente: El placido encanto de Trinidad. Aqui se ha dormido el tiempo.
Trinidad es
una mariposa prendida con el alfiler de la tradicion en el flamante cartapacio
de nuestra America.
Pero Lydia fue mas alla. Regreso a Trinidad en 1940 y recorrio de la
nuevo la ciudad que la habia cautivado y que la motivo a pensar en ella como un
rincon lleno de paz, un rincon del paraiso trasplantado a la tierra cubana,
donde proyectaba terminar los ultimos dias de su vida. Desafortunadamente, los
destructores e imprevisibles acontecimientos, que troncharon tantos suenos y
provocado tan irreparable catastrofe en Cuba, no fue menos cruel para Lydia, y
ella, como nosotros, tuvo que abandonar la patria para marchar y morir, en
definitiva, en un destierro, nunca querido, interminable.....
De sus visitas a Trinidad, de los recorridos por sus calles con vejez de
siglos, que se doblan y desdoblan en inesperados recovecos, con sus lindos
nombres diria ella:, -- (villa bonita y de revueltas calles, llamo Samuel
Hazard a Trinidad) --la de la Media Luna, la del Lirio, del Cristo, de la
Amargura.....; ; de sus visitas a las hermosas mansiones coloniales que se
mantenian
enhiestas como guardianes de un pasado grandioso; de sus conversaciones con la
gente amable y antigua del pueblo, que le contaron de tradiciones y leyendas
(seguramente que la del Cristo de la Vera Cruz seria la primera); que le
hablaron del pasado fastuoso y hasta de los fantasmas queridos que parecian
deambular por el pueblo como figuras familiares y que hacian sentir su presencia
en
las noches de endurecida oscuridad o en las otras matizadas por el azul plateado
de la luna; que la encendieron con la chispa de la imaginacion hablandole de
las costumbres, de los personajes pintorescos, de las comidas tipicas
trinitarias, de refranes y chascarrillos; de la historia y los recuerdos; de
todo eso
que le revolvio a ella su propia imaginacion y de la belleza que impregno sus
sentidos, nacio el bello homenaje que ella consagro en las 68 paginas del
pequeno libro, cuyo titulo encabeza este articulo, producto, segun ella, de las
largas noches de insomnios y desvelos, trayendo del pasado, que ella revivia
cada noche, los recuerdos gratos de su existencia.
Habria que escribir largas paginas, describiendo su hermosura para
poder penetrar en el profundo sentir de Lydia cuando cuenta sus impresiones
trinitarias. Josefina Inclan, refiriendose al libro, escribio: Para presentar
ese
viaje inusitado y la ciudad en la cual se detiene, escribe a un amigo y pone al
descubierto la confesion de sus desvelos y su causa: la intimidad de su
sentir. Ellos dan a las paginas una marcada vida interior.
La legndaria ciudad, que con el teologico nombre de "Nuestra Senora de la
Santisima Trinidad, villa de leyendas, de escudos senoriales y de bellos y
rudos escenarios de tradiciones y conquistas, fue fundada por Diego Velazquez en
1514. Consagrada quedo por la historia, pues desde alli partio Hernan Cortes
a la conquista de Mejico. Llamada por ese motivo a ocupar un lugar importante
en la historia de nuestro continente, sufrio, no obstante, el embate del
tiempo y de la misma historia, que precipitados y crueles, la fueron despojando
de
orgullos y prerrogativas, hasta dejar reducido su nombre al de Trinidad. Asi,
simplemente, Trinidad. Y asi, simplemente, como al azar, la descubrio Lydia
Cabrera, un dia memorable.
Pero no por azar, sino como un intimo homenaje de gratitud y
recordacion, escribio ella su pequeno libro, imaginado y forjado en noches de
insomnio,
en que el recuerdo de la patria la heria con mas sana y profundidad. Y explica
al principio del libro: el insomnio es un padecimiento de aquellos exiliados
cubanos que han perdido el habito de ser felices y al cabo de los anos,
inadaptados e inadaptables, aun tardan muchas horas en conciliar el sueno.
Por eso este libro, escrito con la sangre del corazon es un homenaje de
entranable amor a la patria. Un aliento poetico recorre todas sus paginas,
escritas con la sencillez con que se escriben las cosas que dicta el corazon. Un
homenaje a la nostalgia con que se reviven los recuerdos queridos. Un homenaje
que ha de quedar en la historia del exilio como el mensaje de amor y
sinceridad de un corazon que latio siempre por amor a la patria y a la patria
ofrecio
siempre lo mejor de su espiritu, de su talento, de su laboriosidad.
Si es cierto que el nombre de Lydia Cabrera viene siempre asociado
primariamente a su monumental obra de investigacion en las culturas africanas de
Cuba, yo estoy seguro que Itinerarios del insomnio: Trinidad de Cuba, figurara
tambien en el catalogo, junto a los otros de aparente mas categoria historica
y cientifica, como una bella obra suprema de amor y sinceridad, como un
homenaje inigualable de la nostalgia y la anoranza.
Una constancia escrita de que los exiliados somos gente de camino largo,
camino largo de nostalgias, camino largo de insomnios.....
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