Queridos hermanos Sagüeros,
Como el Padre Panchito hay pocos. Como párroco, siempre estuvo dispuesto a escuchar nuestras confesiones y nuestros problemas personales con una benevolencia y paciencia única. Como ser humano, siempre fue el gran benefactor.
Nosotros, la extensa familia Matos y Cardenas acá en Maryland, se une al resto de los Sagüeros en este doloroso momento. Estamos convencidos de que el Padre Panchito ha sido recibido en el Santo Recinto Celestial con gran celebración. El ha de morar allí por siempre, en compañia de todos los Santos y Santas de la Corte Celestial.
Sinceramente,
Idalberto P. Matos