Entrar
¿Usuario nuevo? Regístrate
navarra · Lista para navarros o temas relacionados con Navarra. La lista se apoya en la siguiente web: http://www.txemaweb.com/navarra
? ¿Ya estás suscrito? Entrar en Yahoo!

Consejos de Yahoo! Grupos

¿Sabías que...?
Puedes buscar mensajes antiguos en un grupo.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
Re: [navarra] Un poco de historia 3   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #196 de 643 |
Estimado Antonio:

Para tu conocimiento Tomas Urzainqui Mina es natural de Pamplona
donde nacio en 1949. Ejerce de abogado desde 1973.
Intervino en la defensa del Valle de Belagua como abogado del
Ayuntamiento de Isaba entre 1974 y 1976 en la defensa de la
autonomia de Navarra sobre el agua, en la proteccion de los
bienes comunales, en la democratizacion y mantenimiento de los
batzarres, juntas vecinales, oncenas, quincenas y veintenas.
Autor de numerosas publicaciones y libros.
Te adjunto otra vez su articulo para que lo leas con detenimiento y
tengas en cuenta que lo escribe un navarro.

Cuando lo tengas leido dime donde se habla de Sabino Arana o que Navarra sea
de Euskadi.

>Me pareces patético... creo que para tí el nombre de esta lista de correo,
>debería de ser Navarraesdeeuskadi@egroups.com o
>sabinoaranaforpresident@egroups.com o
>lamayoríanavarranotienerazónyyosí@egroups.com ....
>


Noain, recuperación de la memoria histórica nacional
Tomás Urzainqui Mina Historiador

La memoria de una nación es su historia. Lo mismo que un individuo sin
memoria ve disminuido su libre albedrío, una sociedad política no se puede
sustentar sin su propia memoria colectiva que le permita tener conciencia de
ser ella misma, de que existe, de sentirse viva, de poder elegir, y de ser
la autora de los aciertos y de los errores. La historia resulta
indispensable para reconocerse colectivamente y para ser consciente de la
necesidad de obtener y defender la libertad común.

Precisamente uno de los síntomas del nacionalicidio es la amnesia de la
historia propia. El nacionalicidio se culmina cuando se llega a la
desaparición como nación distinta por fusión en otra. Así Navarra es víctima
de dos procesos simultáneos, uno de nacionalicidio y otro de lingüicidio;
por un lado, al ser privada de las integradoras y pluralistas instituciones
de su sistema jurídico nacional, suplantándose su estatalidad; y por otro
lado, al sustituirle su lengua, el euskera, mediante prohibiciones y
castigos, siendo el objetivo final englobarla en las naciones española y
francesa.

La eliminación de la memoria nacional en el caso de Navarra ha sido una
labor de larga duración, frenada parcialmente con dificultad gracias al
esfuerzo de los historiadores navarros por mantener el conocimiento de la
historia de Navarra, desde Arnald Ohienart Echart y José Moret Mendi,
pasando por Juan Iturralde y Suit, Arturo Campión, Hermilio de Oloriz,
Serafín Olave, hasta Anacleto Ortueta, José María Lacarra, Antonio Ubieto
Arteta, José Goñi Gaztambide, Francisco Salinas Quijada, María Puy Huici
Goñi y José María Jimeno Jurio, entre otros. A pesar de esta
desproporcionada resistencia se impone arrolladoramente la maquinaria
historicista de la academia española, alimentada por el "historiar" de Ramón
Menéndez Pidal, Eduardo de Hinojosa, Claudio Sánchez Albornoz, Justo Pérez
de Urbel, y otros. Estos últimos además aireados y dogmatizados por los
aparatos de educación, propaganda y medios de comunicación del Estado gran-
nacional español.

El conocimiento de la historia nacional es necesario no sólo para saber por
qué Navarra es nación. Sino, además y principalmente, para tener conciencia
clara de algo que se sigue ocultando, de que aquí se sigue produciendo un
nacionalicidio, cuyo origen se halla en la conquistas por las armas de 1200
y 1512, fechas que supusieron el inicio de la puesta en marcha de una larga
serie de medidas tendentes a la plena asimilación y absorción por la nación
dominante.

Uno de los efectos, más pernicioso y palpable, del nacionalicidio es,
precisamente, que el mismo se ha convertido en lo aparentemente normal y
natural, como lo es el constante ocultamiento y el miedo imbuido a conocer
la historia de Navarra; la privación y sustitución de su sistema jurídico y
de sus derechos nacionales; la persecución de la lengua vasca, que fue
mayoritaria, o lingüicidio; la destrucción del patrimonio, que en realidad
es la plasmación física de la memoria colectiva, con los recientes casos de
la demolición del Palacio Real de Navarra en Pamplona y la eliminación de
los hallazgos arqueológicos descubiertos con motivo de las excavaciones en
el subsuelo y en la reurbanización del Casco Antiguo de Pamplona.

Así el nacionalicidio se convierte en lo habitual, en lo que se continúa
soportando todos los días, como algo que una fuerza intangible obliga a que
los hechos sean de esta manera y no de otra diferente. Se fomenta un miedo
difuso, pero omnipresente y eficaz, a conocer la verdad. La sociedad navarra
no podrá ser sana y libre, tanto a nivel colectivo como individual, mientras
no sea consciente de que es víctima y objeto pasivo de un nacionalicidio
continuado.

La afirmación mesiánica, y su perspectiva escatológica, del
constitucionalismo del Estado gran-nacional dominante, no puede aguantar a
las que se le presentan como las vulgares contradicciones de las naciones
dominadas. Así concibe la cacareada unidad y armonía del Estado gran-nación
como manifestaciones superiores de la mesura y la razón. La unidad humana,
la convierte en manipulada excusa para encubrir su tendencia hegemónica. La
globalización cultural mono- polizada se acomoda hoy tanto en el "American
leadership" como ayer en el "Inglaterra gobierna los mares" y como anteayer
en "El rey de España en cuyas tierras no se pone el sol", o en la invocación
francesa de la "Gesta Dei per Francos", la voluntad de Dios a través de los
Francos. La vocación de las encumbradas naciones al monopolio de la
universalidad, afirmada por ellas mismas como autojustificación con
ingenuidad o arrogancia, se hace más sólida, cuando puede adjudicarse una
misión moral, mística, religiosa, lingüística o cultural frente a las demás
naciones, que supuestamente no se proclaman especialmente de lo universal o
de lo eterno. Perversión de la universalidad, que junto con la desregulación
y el antiformalismo, hoy algunos quieren poner al servicio de los no tan
excelsos intereses económicos de las multinacionales.

En este rincón del planeta, el recuerdo de la Batalla de Noain tiene lugar,
sobre los campos donde ocurrió el descalabro, el último domingo de junio,
todos los años, como aquel 30 de junio de 1521, en que se eclipsó la
libertad de los navarros. A manera de vigilia de Euskal Herria, para poder
actuar en consecuencia con el descubrimiento de la memoria histórica
nacional, imprescindible para la recuperación de la soberanía, que es el
Estado europeo de Navarra.


Un saludo
Mikel Ugarte




________________________________________________________________________
Get Your Private, Free E-mail from MSN Hotmail at http://www.hotmail.com




Do, 2 de Jul, 2000 9:14 pm

m_ugarte@...
Enviar mensaje Enviar mensaje

Reenviar Mensaje #196 de 643 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

Estimado Antonio: Para tu conocimiento Tomas Urzainqui Mina es natural de Pamplona donde nacio en 1949. Ejerce de abogado desde 1973. Intervino en la defensa...
mikel ugarte
m_ugarte@...
Enviar mensaje
2 de Jul, 2000
9:14 pm
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Todos los derechos reservados.
Política de Privacidad Actualizada - Condiciones del servicio - Directrices - Ayuda