Conferencia de paz de Elkarri: un folio para la paz
El conflicto político con su doble expresión -entre Euskal Herria y
el Estado, y, dentro de la sociedad vasca, entre la mayoría de la
sociedad y la minoría que no respeta los derechos humanos, con todas
sus crueles e inhumanas secuelas, y su siempre demasiado largo rastro
de dolor, nos urge a la búsqueda de una solución que nos sitúe en un
escenario de paz basada en la justicia.
Quienes formamos parte de Eusko Alkartasuna, desde nuestra
radicalidad democrática y la defensa de valores pacifistas que
rechazan el militarismo, siempre hemos considerado que el diálogo, la
negociación y el acuerdo entre quienes tienen acreditada
democráticamente la representación de la ciudadanía en las urnas,
constituyen la única via posible para alcanzar la pacificación y
normalización política que nos exigen, cada vez con más urgencia y
firmeza, nuestros conciudadanos y conciudadanas.
Renunciar a vencer o imponer por la fuerza el propio proyecto, y
optar por convencer, es la única forma -a nuestro juicio-. de
alcanzar un nuevo escenario que posibilite la normalización política
en un escenario de diálogo entre todas las fuerzas políticas, con la
colaboración de todos los agentes sociales.
Para EA son positivos todos los esfuerzos que faciliten ese clima de
diálogo, negociación y acuerdo, ya sean iniciativas de partidos
políticos o de cualquier otro agente social. En nuestra opinión, uno
de esos esfuerzos lo constituye la Conferencia de Paz de Elkarri. El
diseño de la Conferencia de Paz ha permitido que se iniciase un
proceso multilateral de conversaciones, y ha dado sus frutos: el
folio-borrador de consenso entre los partidos. Puede parecer un fruto
escaso, pero en épocas en que los vientos dominantes arrecian contra
la posibilidad de acuerdos, este avance en la definición de un
consenso es un rayo de esperanza para nuestra atribulada sociedad.
En este folio, los diferentes partidos políticos hemos sido capaces
de aproximarnos en tres aspectos básicos para abordar con ciertas
garantías un proceso de búsqueda de nuevos espacios de consenso
polítíco: los principios, los compromisos que se deben tomar a lo
largo del proceso y las garantías de dicho proceso. No es, a nuestro
entender, un esfuerzo que deba de quedar baldio; por el contrario,
los diferentes partidos polítícos de este pueblo hemos puesto un
punto de partida firme y directo para encaminarnos en ese proceso
ineludible de diálogo, negociación y acuerdo.
Junio de 2002
--- En navarra@y..., "mugartexxi" <mugarte@c...> escribió:
> Bases abiertas para el eventual desarrollo de un proceso de acuerdo
> entre las fuerzas políticas
>
> PREÁMBULO
> El objeto del presente documento es establecer las bases del
proceso
> al que se comprometerán las fuerzas polítícas cuando consideren que
> se dan las circuns- tancias precisas para su inicio. Este proceso
> debe entenderse como un foro de encuentro y trabajo compartido de
> todas las fuerzas políticas durante un perio- do de tiempo acotado
y
> previamente pactado. Su finalidad es promover una convivencia
basada
> en la libertad, la igualdad y el pluralismo político.
>
> A. PRINCIPIOS
>
> Este marco básico debe fundamentarse, al menos, en los siguientes
> principios:
>
> .El respeto a la dignidad de las personas ya todos los derechos
> humanos y liber- tades fundamentales que de ella se derivan, tanto
en
> sus expresiones individuales como colectivas.
> .El reconocimiento y garantía del pluralismo político, social e
> ideológico, y de la pluralidad de sentimientos de identidad
nacional
> presentes en nuestro ámbito de representación .
> .la igualdad de condiciones democrátícas para la confrontación
> política y la concurrencia pública.
>
> B. COMPROMISOS DEL PROCESO
>
> El desarrollo efectivo de este proceso se asienta en los siguientes
> compromisos que, en su momento, precisarán un mayor grado de
> definición:
>
> .Ausencia de toda forma de violencia, coacción o amenaza.
> .Aceptación de la no unilateralidad en las decisiones que en el
> proceso de acuer- do pudieran tomarse.
> .Aceptación de la no inmutabilidad del actual marco jurídico-
> político. .Aceptación de que el resultado de este proceso de
acuerdo
> deberá ser legitimado democráticamente por la sociedad.
>
> C. GARANTíAS DE PROCEDIMIENTO
>
> El eventual desarrollo de este proceso de acuerdo se ordenará
> conforme a las siguientes garantías de procedimiento:
>
> 1. A fin de garantizar el respeto a las distintas identidades y
> tradiciones nacionales y políticas, el proceso de acuerdo debe
> definir, previamente y de forma pactada, los consensos suficientes
> que ello requiere.
> 2. Este proceso no tiene un final predeterminado, puede dar lugar a
> la ratificación del modelo autonómico, a su reinterpretación o aun
> cambio de marco.
> 3. la legitimación del resultado se llevará a cabo mediante
> procedim1ento previamente pactado y con respeto a la voluntad
> popular.
> 4. los partidos políticos que hayan participado en este proceso
> tramitarán en las distintas instancias de decisión la aplicación
> consecuente de los resulta- dos. Su implementación deberá ser
> negociada y pactada con las Instituciones afectadas.
> 5. Este proceso sólo admite vías y métodos democráticos. las
fuerzas
> políticas asumirán su resultado y, para su eventual modificación,
> respetarán las mismas reglas y garantías acordadas, lo que implica
> renunciar a la imposición y oponerse al recurso ala fuerza o a su
> amenaza para su alteración.
>
> Marco interpretativo: Voluntades políticas coincidentes
>
> Un proceso de acuerdo que pretenda contar con la participación de
> todas las fuerzas políticas se encuentra hoy con dos grandes
> barreras. Por un lado, los análisis sobre los fenómenos de
violencia -
> sus causas, responsabilidades o alternativas- son radicalmente
> enfrentados. Por otro, existen importantes discrepancias sobre la
> valoración del vigente marco juridico y politico, su historia,
> legitimación o potencialidades, y en particular sobre el sujeto o
> sujetos políticos.
> No obstante, no podemos desistir por obvias razones: alcanzar la
paz,
> vivir y convivír sin violencia, alcanzar el más amplio marco de
> plenitud democrática. Explicitar también aquello que nos une, o nos
> puede unir, es por eso un ejercicio necesario de responsabilidad
> política que asumimos en la convicción de su indiscutible utilidad
> social y politica. Expresar con palabras que todos podamos
compartir
> un conjunto de voluntades en las que coincidimos no elimina la
> división pero crea condiciones para superarla. El consenso sobre
> las «Bases abiertas para el eventual desarrollo de un proceso de
> acuerdo entre las fuerzas políticas» debe interpretarse a la luz y
> con la perspectiva de las siguientes expresiones de voluntad
política
> en las que coincidimos:
> .Tenemos fa voluntad de superar en términos escrupulosamente
> democráticos los problemas y conflictos pendientes de solución en
> nuestra sociedad, y de compartir y respetar un conjunto de
principios
> y procedimientos para resolver pacíficamente nuestras diferencias.
> .Nos comprometemos con la humanización de los comportamientos, y
> tenemos la determinación de que todas las víctimas sean tenidas en
> cuenta, escuchadas y reconocidas, y de que su sufrimiento encuentre
> reparación.
> .Creemos que esta sociedad necesita aceptarse tal cual es con
> diferentes sentimientos de pertenencia nacional, lenguas, modelos
de
> Estado, proyectos políticos, diagnósticos, o incluso mitos, sin
> proscripción ni veto de opciones legitimas y con consciencia plena
de
> que ni la verdad ni la razón pertenecen a nadie en exclusiva.
> Nuestros diferentes sentimientos de identidad no deben ser un
> impedimento para convivir en una realidad plural.
> .Creemos que la obligación de actuar con transparencia hacia la
> sociedad incluye la clarificación de los respectivos proyectos
> politicos para el futuro de nuestro país: un futuro que no está
> predeterminado sino que corresponde definir a la sociedad en su
> conjunto con la gradualidad que los consensos sociales permitan.
> .Compartimos la voluntad de desarme verbal, de apertura a la
> comunicación entre fuerzas políticas y de promover las
circunstancias
> apropiadas para un diálogo estable, en igualdad de condiciones y
> abierto a todas las representaciones políticas que deseen ser parte
> del mismo.
> .Consideramos necesario hacer un análisis critico, libre y honesto
de
> los marcos jurídicos vigentes a la vista de nuestra historia
> reciente, de nuestras aspiraciones de futuro y de la experiencia de
> los países de nuestro entorno a fin de evaluar su funcionalidad
como
> espacio de encuentro y equilibrio entre las diversas opciones
> politicas.
> .Queremos buscar un acuerdo que identifique los cauces, ya
existentes
> o nuevos, que hagan perceptible para la inmensa mayoria de la
> ciudadania que todo proyecto que obtenga por medios democráticos
una
> adhesión mayoritaria puede llevarse a efecto.
> .Tenemos la disposición a compartir un proceso que no constituya un
> juego de suma cero, sino un proceso en el que la sociedad en su
> conjunto salga ganando, porque todos le encuentran ventajas y
porque
> las distintas sensibilidades políticas se sienten integradas.