Comentario de Batasuna
Cuando se puso en marcha la Conferencia de Paz de Elkarri el
planteamiento era muy ambicioso: un escrito aceptado y suscrito por
todas las fuerzas políticas. Se activó a tal fin una metodología
novedosa con el objeto de superar las reticencias de determinadas
fuerzas políticas.
No cabe duda de que el debate regulado y guiado por los moderadores
ha sido sereno y que a ellos se deben los resultados positivos del
mismo. La labor de los moderadores ha sido ardua, voluntariosa y
efectiva y no podemos calificarla sino de positiva, así como las
aportaciones efectuadas en el marco de la Conferencia de Paz.
Dicha Conferencia está siendo una experiencia enriquecedora, en
opinión de Batasuna, y
agradecemos sinceramente la oportunidad que nos dio Elkarri de tomar
parte en la misma, en un momento en el que, por desgracia, se ha
convertido en habitual que la mayoría de fuerzas políticas que
participan en dicha Conferencia se nieguen a debatir, a suscribir
acuerdo alguno e incluso a dialogar con Batasuna.
Hemos analizado últimamente numerosos borradores -pareciamos en
ocasiones un grupo de filólogos-, pero nuestra formación ha querido
dejar claro lo siguiente desde el principio de la Conferencia: para
conseguir un acuerdo hay que tener y mostrar voluntad de conseguirlo.
La actual coyuntura política de Euskal Herria viene marcada por el
desacuerdo con la actual situación y la clave del cambio se halla en
la voluntad y en el compromiso de crear una nueva dinámica. En
nuestra opinión, el cómo y el cuándo son cuestiones secundarias con
respecto a la voluntad de cambio. La necesidad de un cambio
democrático, por tanto, sigue presente en nuestra sociedad.
Junio de 2002 Mesa Nacional
--- En navarra@y..., "mugartexxi" <mugarte@c...> escribió:
> Bases abiertas para el eventual desarrollo de un proceso de acuerdo
> entre las fuerzas políticas
>
> PREÁMBULO
> El objeto del presente documento es establecer las bases del
proceso
> al que se comprometerán las fuerzas polítícas cuando consideren que
> se dan las circuns- tancias precisas para su inicio. Este proceso
> debe entenderse como un foro de encuentro y trabajo compartido de
> todas las fuerzas políticas durante un perio- do de tiempo acotado
y
> previamente pactado. Su finalidad es promover una convivencia
basada
> en la libertad, la igualdad y el pluralismo político.
>
> A. PRINCIPIOS
>
> Este marco básico debe fundamentarse, al menos, en los siguientes
> principios:
>
> .El respeto a la dignidad de las personas ya todos los derechos
> humanos y liber- tades fundamentales que de ella se derivan, tanto
en
> sus expresiones individuales como colectivas.
> .El reconocimiento y garantía del pluralismo político, social e
> ideológico, y de la pluralidad de sentimientos de identidad
nacional
> presentes en nuestro ámbito de representación .
> .la igualdad de condiciones democrátícas para la confrontación
> política y la concurrencia pública.
>
> B. COMPROMISOS DEL PROCESO
>
> El desarrollo efectivo de este proceso se asienta en los siguientes
> compromisos que, en su momento, precisarán un mayor grado de
> definición:
>
> .Ausencia de toda forma de violencia, coacción o amenaza.
> .Aceptación de la no unilateralidad en las decisiones que en el
> proceso de acuer- do pudieran tomarse.
> .Aceptación de la no inmutabilidad del actual marco jurídico-
> político. .Aceptación de que el resultado de este proceso de
acuerdo
> deberá ser legitimado democráticamente por la sociedad.
>
> C. GARANTíAS DE PROCEDIMIENTO
>
> El eventual desarrollo de este proceso de acuerdo se ordenará
> conforme a las siguientes garantías de procedimiento:
>
> 1. A fin de garantizar el respeto a las distintas identidades y
> tradiciones nacionales y políticas, el proceso de acuerdo debe
> definir, previamente y de forma pactada, los consensos suficientes
> que ello requiere.
> 2. Este proceso no tiene un final predeterminado, puede dar lugar a
> la ratificación del modelo autonómico, a su reinterpretación o aun
> cambio de marco.
> 3. la legitimación del resultado se llevará a cabo mediante
> procedim1ento previamente pactado y con respeto a la voluntad
> popular.
> 4. los partidos políticos que hayan participado en este proceso
> tramitarán en las distintas instancias de decisión la aplicación
> consecuente de los resulta- dos. Su implementación deberá ser
> negociada y pactada con las Instituciones afectadas.
> 5. Este proceso sólo admite vías y métodos democráticos. las
fuerzas
> políticas asumirán su resultado y, para su eventual modificación,
> respetarán las mismas reglas y garantías acordadas, lo que implica
> renunciar a la imposición y oponerse al recurso ala fuerza o a su
> amenaza para su alteración.
>
> Marco interpretativo: Voluntades políticas coincidentes
>
> Un proceso de acuerdo que pretenda contar con la participación de
> todas las fuerzas políticas se encuentra hoy con dos grandes
> barreras. Por un lado, los análisis sobre los fenómenos de
violencia -
> sus causas, responsabilidades o alternativas- son radicalmente
> enfrentados. Por otro, existen importantes discrepancias sobre la
> valoración del vigente marco juridico y politico, su historia,
> legitimación o potencialidades, y en particular sobre el sujeto o
> sujetos políticos.
> No obstante, no podemos desistir por obvias razones: alcanzar la
paz,
> vivir y convivír sin violencia, alcanzar el más amplio marco de
> plenitud democrática. Explicitar también aquello que nos une, o nos
> puede unir, es por eso un ejercicio necesario de responsabilidad
> política que asumimos en la convicción de su indiscutible utilidad
> social y politica. Expresar con palabras que todos podamos
compartir
> un conjunto de voluntades en las que coincidimos no elimina la
> división pero crea condiciones para superarla. El consenso sobre
> las «Bases abiertas para el eventual desarrollo de un proceso de
> acuerdo entre las fuerzas políticas» debe interpretarse a la luz y
> con la perspectiva de las siguientes expresiones de voluntad
política
> en las que coincidimos:
> .Tenemos fa voluntad de superar en términos escrupulosamente
> democráticos los problemas y conflictos pendientes de solución en
> nuestra sociedad, y de compartir y respetar un conjunto de
principios
> y procedimientos para resolver pacíficamente nuestras diferencias.
> .Nos comprometemos con la humanización de los comportamientos, y
> tenemos la determinación de que todas las víctimas sean tenidas en
> cuenta, escuchadas y reconocidas, y de que su sufrimiento encuentre
> reparación.
> .Creemos que esta sociedad necesita aceptarse tal cual es con
> diferentes sentimientos de pertenencia nacional, lenguas, modelos
de
> Estado, proyectos políticos, diagnósticos, o incluso mitos, sin
> proscripción ni veto de opciones legitimas y con consciencia plena
de
> que ni la verdad ni la razón pertenecen a nadie en exclusiva.
> Nuestros diferentes sentimientos de identidad no deben ser un
> impedimento para convivir en una realidad plural.
> .Creemos que la obligación de actuar con transparencia hacia la
> sociedad incluye la clarificación de los respectivos proyectos
> politicos para el futuro de nuestro país: un futuro que no está
> predeterminado sino que corresponde definir a la sociedad en su
> conjunto con la gradualidad que los consensos sociales permitan.
> .Compartimos la voluntad de desarme verbal, de apertura a la
> comunicación entre fuerzas políticas y de promover las
circunstancias
> apropiadas para un diálogo estable, en igualdad de condiciones y
> abierto a todas las representaciones políticas que deseen ser parte
> del mismo.
> .Consideramos necesario hacer un análisis critico, libre y honesto
de
> los marcos jurídicos vigentes a la vista de nuestra historia
> reciente, de nuestras aspiraciones de futuro y de la experiencia de
> los países de nuestro entorno a fin de evaluar su funcionalidad
como
> espacio de encuentro y equilibrio entre las diversas opciones
> politicas.
> .Queremos buscar un acuerdo que identifique los cauces, ya
existentes
> o nuevos, que hagan perceptible para la inmensa mayoria de la
> ciudadania que todo proyecto que obtenga por medios democráticos
una
> adhesión mayoritaria puede llevarse a efecto.
> .Tenemos la disposición a compartir un proceso que no constituya un
> juego de suma cero, sino un proceso en el que la sociedad en su
> conjunto salga ganando, porque todos le encuentran ventajas y
porque
> las distintas sensibilidades políticas se sienten integradas.