El proyecto de ilegalización de BATASUNA es criticable desde diversos
puntos de vista.
La ilegalización de Batasuna será INJUSTA, al privar del derecho
fundamental de participación política a centenares de miles de
ciudadanos que actualmente votan y a otros muchos, que podrían votar
en el futuro a dicha organización.
La ilegalización de Batasuna será ILEGAL. Una vez que el Registro de
Asociaciones Políticas acepta los estatutos de una Asociación, ésta
es legal. La libertad de expresión ampara, incluso, la defensa de
fines no contemplados en el actual ordenamiento jurídico, como puede
ser el derecho de autodeterminación. El comportamiento presuntamente
delictivo de algunos miembros de una organización legal, no
compromete al resto de sus miembros. Las asociaciones no delinquen,
quienes delinquen son los individuos. Esta ilegalización, abrirá el
camino para futuras ilegalizaciones de colectivos disidentes o
adversarios políticos incómodos.
La ilegalización de Batasuna será ANTIDEMOCRÁTICA. La institución
básica de la democracia es el diálogo. El conflicto vasco tiene
dimensiones históricas, lingüísticas, culturales, económicas,
políticas y sociales. También contiene una expresión violenta. Dicha
expresión violenta es el síntoma de un daño sin reflejo jurídico en
la Constitución Española, que no reconoce el derecho de
autodeterminación. La libre determinación, la constitución de sujetos
sociales, no solo territoriales, sino también de clase, de género,
culturales, étnicos, etc. es el fundamento de la democracia. Sin esta
sustancia, la democracia es solo un sistema formal de procedimientos
para la autoperpetuación del poder constituido. Solo el diálogo sobre
las formas de reconocimiento y aplicación del derecho de
autodeterminación del pueblo vasco, respetando la enorme complejidad
de las identidades presentes, podrá acabar con la expresión violenta
del conflicto y abrir cauces para la resolución democ rática del
resto de sus manifestaciones. Ilegalizar a una organización tiene un
doble significado. Por un lado, demostrará la inexistencia de espacio
político para defender las aspiraciones de la mayoría del pueblo
vasco por cauces democráticos. Por otro, será el síntoma de la
hegemonía de procedimientos autoritarios en la gestión de los
problemas políticos de nuestra sociedad.
La ilegalización de Batasuna será ILEGITIMA. El cerco mediático
estatal y la ausencia de una información plural sobre las múltiples
dimensiones, sufrimientos y violencias de este conflicto, (privación
del derecho a la libre determinación del pueblo vasco, torturas,
violación de los derechos y dispersión ilegal de l@s pres@s vasc@s,
represión de los movimientos populares, atentados ), convierten el
proyecto de ilegalización en un acto mas de manipulación de la
opinión pública y secuestro de la soberanía popular.
La ilegalización de Batasuna será CONTRAPRODUCENTE en orden a
conseguir una convivencia segura y justa para tod@s. La
unilateralidad del diagnóstico sobre el conflicto vasco ("El problema
es ETA y todos los que comparten sus fines") solo puede propiciar
soluciones (ilegalizar Batasuna, periódicos, revistas, radios,
organizaciones pacifistas, sociales, juveniles, de desobediencia
civil, de solidaridad con l@s pres@s, culturales, jurídicas) que
incrementan el problema. La represión, está ampliamente demostrado,
no ha sido capaz de aplastar un movimiento popular complejo y plural,
unificado por una legítima aspiración, que está excluida de forma
explícita en la Constitución Española. La tutela que la amenaza de
golpe militar ejerció en la redacción de dicha Constitución en la
Transición Política, junto al secretismo y la exclusión con que se
fabricó, constituyen elementos fundamentales para comprender el
origen de la tragedia y el dolor que genera el "problema vasco".
Frente a la ilegalización de Batasuna, defendemos el diálogo y el
respeto a las libertades como base para una solución pacífica y
democrática del conflicto vasco. En este sentido, llamamos al apoyo
de iniciativas como la Conferencia de Paz de Elkarri.
Desde los movimientos antiglobalización expresamos nuestra
preocupación por las tendencias hacia la militarización de la
sociedad y la regresión del Estado de Derecho que, con la excusa de
combatir el terrorismo, ataca las libertades que dice defender,
criminalizando toda disidencia. En especial la que se expresa al
margen de las instituciones y desde abajo, desde la sociedad civil.
Las consecuencias de este talante político ya se hacen notar. La
manipulación informativa legitima actividades ilegítimas e ilegales
de los poderes públicos contra los movimientos sociales: represión
arbitraria del ejercicio de las libertades y vulneración de las
garantías jurídicas y procesales. El efecto perseguido es desalentar
la expresión popular. Pero sin ella, el régimen parlamentario se
convierte en una forma política impermeable a una verdadera
democracia.
Area de Libertades del Movimiento contra la Europa del Capital y La
Guerra.
e-mail: libertades@...
http://www.nodo50.org/libertades
Madrid 26 de agosto de 2.002.