Se echa en falta en el debate,me parece,que además de ocuparnos de
las diferencias que nos separan, cosa que desde luego también es
necesaria,hiciéramos un poco más de caso a aquello que compartimos o
podemos compartir casi todos. Es decir:me parece que sería de interés
intentar fijar un mínimo común denominador de lo que debería
proponerse toda política lingüïstica para Navarra:un objetivo mínimo
compatible por todos,nacionalistas y no nacionalistas.
Esta base común posible es, a mi entender, la del respeto a la
minorïa vascohablante tradicional:el problema del euskera en Navarra
es, como minimo, eso(y en mi opinión no más que eso):un problema de
tratamiento de minorías en una sociedad democrática. La comunidad
tradicional tiene derecho a que se le atienda, a que se practique con
ella cierta discriminación positiva y a que se le proporcionen unos
medios para poder mantener su peculiaridad linguistica,(si es que
desea hacerlo)
MINORIA DE ASENTAMIENTO
En esto creo que, salvo los sectores más reaccionarios, está de
acuerdo todo el mundo, al menos en el principio, aunque sin duda
luegohabría fuertes discrepancias a la hora de decidir las medidas
concretas que deben tomarse, las consecuencias que tendría esto fuera
de las zonas vascoparlantes etc. Pero el principio mismo, creo,es
compartible por la gran mayoría.
Sin embargo, y aquí empiezan las diferencias, las políticas
lingüísticasal uso y los movimientos socialespor el euskera,apuntan
más allá de este principio de respeto a una minoría tradicional, y se
proponen además, quizás sobre todo, crear esa minoría donde no la
había.
Ése parece ser el objetivo principal de los esfuerzos: la (re)
euskaldunización, o sea la resucitación del euskera como lengua de
uso social (no como mero conocimiento cultural) allí donde ya no se
habla, o su pura y simple implantación donde no se ha hablado nunca
(que no nos olvidemos, es una parte importante de Navarra:
aproximadamente un tercio). Se trata, en otras palabras, de crear lo
quepodríamosllamar "asentamientos".La expresión, que trae ecos de la
política israelíen Cisjordania, hace perfectamente al caso:también
aquí, como allí, la historia,o su sucedánio adulterado el cómic
nacional, se usa como título de propiedad y como justificacíón de una
voluntad de expansión a veces de muy dudoso talante democrático.
Algo queda también pera la comunidad tradicional de hablantes
pero,comparativamente,lo cierto es queno sé si gran cosa.
Este proyecto, quiero insistir, es específicamente nacionalista;no
en el sentido de que no haya quien más o menos borrosamente lo apoye
desde otras posiciones, que lo hay, sino en el de que en mi opinión
no tiene otra justificacion que el ansia del retorno al origen propia
delnacionalismo: no esta justificado desde luego por la realidad
amplísimamente mayoritaria de Navarra, que no es vascófona ni tiene
por qué serlo, ni tampoco por elbienestar de la población, que no va
ha vivir mejor por hablar vasco en vez de, o además de, castellano
(este también es, en efecto, un argumento muy corriente:hacia la
felicidad por el bilingüismo general).
Esto son unos parrafos de un articulo del Diario de Navarra (Opinión)
escritos por un tal "Matias Mujica"
Creo que nos pueden servir para iniciar un debate interesante, o por
lo menos, para reflexionar...