Revista Elkarri nº 100 [01/01/2004]
Editorial: La solución más constitucional
Entrevista: «La causa de Elkarri también es la mía»
Julio Medem
Testimonio: «La sociedad vasca está éticamente enferma»
Rafael Iturriaga, miembro de la Fundación para la Libertad
Opinión: Daniel Arranz, Kontxi Bilbao y Maite Aristegi
Entrevista: «La causa de Elkarri también es la mía»
Julio Medem
«Parece que soy menos malo cuando digo que soy vasco y español»
La misma noche que Julio Medem nos recibe en su estudio de trabajo va
a hacer un pase privado de la último que acaba de editar de las
muchas horas de entrevistas que se recogen en el DVD de La Pelota
Vasca.
((((A la venta el 18. Esta edicion especial contiene tres DVD's. El
primer DVD contiene la version cinematografica del filme. Los otros
DVD contienen todas las entrevistas sin montar.)))))
Se le nota contento, orgulloso, satisfecho. «Con más tiempo se habla
del conflicto con mucha más profundidad de análisis, de reflexión, de
preguntas», dice. Y nos sentamos en las mismas sillas plegables que
utilizó para su documental de frontones y acantilados. Habla casi sin
quebrarse, «ya que después de haberme hundido, porque me hundí,
vuelvo a levantarme». Aunque a veces la voz se le agrieta y se
enfada, «¿pero esa gente que me ha criticado qué película ha visto?».
Elkarri: ¿cómo te encuentras?
Julio Medem: ahora estoy bien, aunque es cierto que no he querido ver
ni escuchar muchas cosas que se han dicho sobre mí. Las primeras dos
semanas fueron las más duras, decidí no decir nada hasta que la
película se estrenara, me defendiera y hablara por sí misma. Puede
resultar paradógico, pero a pesar del éxito que tuvo la película a
partir del Festival de Donostia, nada más se estrenó, me hundí. No sé
cuál fue mi mecanismo de defensa pero en aquel momento me
correspondió hundirme, y hundirme mucho. No pude más.
Elkarri: ¿te sentiste arropado?
Julio Medem: recibí muchos apoyos personales y privados, y también
algunos pocos apoyos públicos. Me llamó gente conocida, y personas no
conocidas, a las cuales estoy agradecido. Y conté con la ayuda,
imprescindible, de los amigos y de la familia. Me decían que no me
preocupara, que la película estaba muy bien, que la película llegaba
a quien quisiera verla con buenos ojos, y que agradecían que me
hubiera lanzado a hacer La Pelota Vasca. Pero nada evitó que cayera
en una especie de pozo. Me encerré en mi casa, con mi hija Ana, que
por cierto, nació el mismo día del estreno.
Elkarri: refugiado en tu guarida.
Julio Medem: sí. Sólo a través de la página web tenía cierta
información de lo que en torno a la película estaba ocurriendo fuera.
Me asomaba de vez en cuando. Ahora bien, una vez que tocas fondo, que
realmente te das cuenta de que lo que está ocurriendo es tremendo,
empiezas a salir poco a poco a flote y recuperas las ganas de seguir
trabajando. Ahora mismo estamos sumergidos en el montaje del DVD
aunque ya para entonces estaba casi terminado. A raíz de lo ocurrido
con la película, le estoy dando mucha más profundidad.
Elkarri: ¿obsesionado?
Julio Medem: el proceso de montaje para la película ha sido muy
largo. Comencé en julio del 2002 y acabé en junio del 2003, y todavía
queda el DVD. El trabajo es muy duro, y es verdad, también muy
obsesivo. Llevamos un mes trabajando más de 14 horas al día. Estoy
deseando acabar, aunque creo que me he recuperado de toda la polémica
que supuso el estreno del documental. Y en ese sentido estoy
contento.
Elkarri: con la calma que da el tiempo, ¿cómo recuerdas aquellas
semanas?
Julio Medem: lo más frustrante es ver cómo se me ha negado todo lo
que he pretendido con la película. El linchamiento de los medios de
comunicación hacia todo lo que sonara a nacionalismo vasco
relacionándolo con el terrorismo fue lo que originó la película, y
este mismo linchamiento lo han dirigido en contra mía. Por desgracia,
creo que las cosas están peor de cuando yo comencé a rodar la
película. Las cosas no pueden estar peor, y a este respecto creo que
también estamos tocando fondo. Desde el poder, desde el Partido
Popular, se está dejando la democracia española en una situación
agónica. Con algunas excepciones, los medios de comunicación están al
servicio de su amo y sólo se limitan a difundir ciertas consignas
injustas con el tema vasco. Conmigo han hecho lo mismo.
Elkarri: ¿destacarías algo en concreto?
Julio Medem: a mí se me ha calumniado. Han mentido sabiendo que lo
hacían. De mi película han dicho que incitaba al terrorismo. Además,
han manifestado que no mostraba ningún respeto por las víctimas del
terrorismo. ¿Pero qué me estás diciendo? ¿Pero tú qué película has
visto?
Elkarri: también se te ha acusado de que la película estaba escorada.
Julio Medem: la película está escorada porque faltan los que no han
querido estar. Yo quería que estuvieran todos. Yo quería hacer una
película compleja, donde todas las ideas tuvieran cabida y al final
he tenido que hacerla con los que me han dejado. Las personas que
aparecen merecen un respeto puesto que representan 2/3 partes de los
vascos. Sólo faltan los dos extremos, aunque al PP le moleste mucho
que le compare con ETA. Sin embargo, creo que realmente están en los
dos extremos del conflicto. Es así. Los dos practican el pensamiento
único, si bien ETA mata. Es más. La solución en estos momentos está
en manos de estos dos extremos. Está claro que ETA tiene que dejar de
matar y parece que puede declarar una tregua. Tengo esperanza. Ojalá
lo haga, y renuncie de una vez por todas a la lucha armada. En cuanto
a la actitud del gobierno español, ésta es neofranquista. Estamos
viviendo una vuelta al franquismo en democracia.
Elkarri: entre otras personas, quisiste entrevistar a Cristina
Cuesta, Fernando Savater o Jon Juaristi. ¿Cuáles fueron los
argumentos de su negativa?
Julio Medem: yo prefería que hubiera mucha cantidad de gente antes
que poca gente participando más tiempo. En la memoria que les envié
les explicaba que quería entrevistar desde cocineros a políticos,
desde artistas a presos de ETA, desde sus víctimas a representantes
políticos. Consideraron que yo daba la misma importancia a una
víctima que a un preso de ETA. Yo no hacía ninguna jerarquía, aunque
para mí el problema principal y más grave es que ETA existe. ETA no
tiene ninguna justificación. Sin embargo, aunque sea la más grave, no
es la única violencia relacionada con el problema vasco. Ahí está la
tortura.
Elkarri: ¿pensaste en echar la toalla?
Julio Medem: por un tiempo no estuve seguro de si merecía la pena
seguir adelante, de si el documental tenía sentido. Al final, me
quedé con la idea del pájaro y me plantee la equidistancia, pero sólo
la equidistancia ideológica y no la moral. Era una película a favor
del diálogo, y con las ausencias la misma necesidad de diálogo
adquiría mayor valor. Me acordé del abuelo de Vacas. Un hombre que no
es de la guerra, que no entiende las guerras, ni por qué se lucha, ni
contra quién se lucha.
Elkarri: pese a las ausencias, la cinta destaca por la diversidad de
voces que recoges en ella. ¿Hasta qué punto conocías todas estas
distintas sensibilidades antes de acercarte a la película?
Julio Medem: conocía parte de los matices que luego se reflejan en el
documental. Luego, conforme íbamos haciendo las entrevistas para el
documental, uno se encuentra con personas y cada una de ellas tiene
su propia voz. La documentación previa era muy importante. Es cierto
que la película se fue abriendo más y más, se fue haciendo más
compleja, más matizada, más particularizada. Es tanto el sufrimiento
que éste lo impregna todo. No sólo se están expresando ideas, también
se expresa una gran preocupación por el tema. Las víctimas hablan en
primera persona y su sufrimiento es evidente. Pero también sufre el
resto de las personas que están relacionadas con el mundo de las
ideas. Todos expresan su sufrimiento. Además, destaca el gran nivel a
la hora de verbalizar lo que pasa.
Elkarri: ¿a qué crees que se debe esto?
Julio Medem: la gente está muy preocupada y necesita argumentar su
opinión. En este sentido, la sociedad vasca está muy politizada, más
que otras sociedades civilizadas de su entorno. Somos político-
dependientes. Tal vez esto sea lógico, ya que vivimos el conflicto en
nuestra propia piel. En Madrid, la gente no quiere ser autocrítico
con nada, y menos con el problema vasco. El nivel de análisis es muy
bajo. Influye que la prensa esté muy contaminada. Incluso gente muy
cabal para otros temas con los que te puedes sentir identificado,
llega el tema vasco y no quieren pensarlo más. Aunque este año ha
ocurrido una cosa muy grande como ha sido la unanimidad de la
sociedad española en contra de la guerra de Irak.
Elkarri: ¿Cuál de los testimonios te impactó más?
Julio Medem: tenía muchas ganas de entrevistar a Bernardo Atxaga e
intuía que su opinión podía ser la mía. Los argumentos políticos eran
necesarios para el documental, pero sabía que Atxaga le podía dar
otra dimensión. Atxaga tiene esa capacidad de volar unos centímetros
y de ahondar en el problema. Atxaga me llega cuando habla de Euskal
Hiria, de la ciudad vasca con barrios distintos donde todos quepamos
y donde nadie se sienta con más derechos que otros. No es una
coincidencia que Bernardo Atxaga abra y cierre el documental. Además,
esta reflexión sobre la ciudad vasca me inspiró para no utilizar
ningún paisaje urbano hasta el final de la película.
Elkarri: de hecho, si bien las críticas a La Pelota Vasca han sido en
su mayoría sobre su contenido político, también se te ha echado en
cara el que te hayas regocijado en una Euskadi mítica y ancestral,
antropológica y folklórica.
Julio Medem: ésta es una decisión consciente. Hablando de lo vasco y
del sentir de lo vasco, me resulta mucho más definitorio el paisaje
rural. Creo que en el paisaje están las señas de identidad de lo
vasco. Por supuesto que Euskadi es moderna y que es imposible
delimitar una única identidad vasca. Pero, así mismo, creo que en los
montes y acantilados se encuentra algo de nuestra identidad. Además,
el conflicto político es muy hondo, de raíces muy profundas y me
pareció adecuado contarlo a través del paisaje. Opté por esta mirada
y me sentí cómodo. Sabía que no podía contarlo todo; no quería
contarlo todo. Me di el derecho a ser libre y libremente decidí ser
un pájaro que no aterriza del todo.
Elkarri: ¿por qué?
Julio Medem: tengo la sensación de haberme quedado en la rama de un
árbol cercano a donde llamaba a los entrevistados. Me cuidé en la
distancia. Tuve miedo a acercarme del todo. Si todavía viviera en el
País Vasco no hubiera podido hacer la película. Al cabo de siete años
viviendo fuera, de estar muy preocupado, sentí que la distancia que
había adquirido me podía permitir hacer el documental y desde esta
distancia recurrí a la memoria afectiva que siento como vasco por mi
tierra y mis orígenes, aunque sé que hay gente que no lo siente así.
Además, quería hacer una película estética. Sabía que los testimonios
iban a estar impregnados de sufrimiento. Por eso, quería enseñar la
belleza de los paisajes donde habitamos.
Elkarri: ¿te has arrepentido en algún momento de haberte decidido a
realizar La Pelota Vasca?
Julio Medem: en ningún momento. Me siento muy orgulloso. Sabíamos que
íbamos a ser criticados, pero no de esta forma tan desproporcionada.
Ha sido increíble ver cómo se miente. La manipulación es bestial con
cualquier tipo de disidencia. Recuerdo una portada de La Razón donde
aparece Javier Bardem, además de otros actores, en una de las
protestas en contra de la guerra de Irak. La portada decía que los
actores se negaban a decir nada a ETA en la clausura del Festival de
San Sebastián cuando Javier Bardem ni tan siquiera estaba en
Donostia. De La Pelota Vasca han dicho que era propaganda a favor del
Plan Ibarretxe y no ha sido subvencionada ni por el Gobierno Vasco,
ni tampoco por el Ministerio de Cultura.
Elkarri: lo cierto es que tal y como recogemos en el reportaje de
esta misma revista todas las películas con el tema vasco de fondo han
contado con su particular dosis de polémica. No sucede lo mismo con
historias que tengan, por ejemplo, a Irlanda como contexto.
Julio Medem: aquí los tabúes son mucho más grandes. Está claro que
una película como En el nombre del padre aquí sería impensable. Estoy
convencido de que el boicot sería muy grande. No sé que va a pasar
con Aitor, pero me imagino que mucha gente estará esperando para
hincarle el diente. Saben que Aitor es la hermana de ficción de La
Pelota Vasca y después de ver todo lo que ha pasado con el
documental, la incertidumbre es muy grande.
Elkarri: ¿temes algún tipo de boicot?
Julio Medem: cuento con esa posibilidad, pero no sé hasta dónde
pueden llegar. Una gran parte de la prensa va a ir a por mí. Por eso,
voy a intentar vender la película fuera de España para tener
garantizada una buena salida internacional. Mis películas se venden
bien fuera de España, pero esta vez más que nunca me tendré que
cubrir la espalda. Algunos empresarios-exhibidores ya se han negado a
exhibir La Pelota Vasca por razones ideológicas. El de los
empresarios de las salas de cine es un sector bastante de derechas.
Televisión Española por su parte no ha comprado los derechos de
emisión a pesar de que es el documental más visto, aunque antes
hubiera comprado todas mis películas. Entonces, sé que algo va a
ocurrir, pero no sé cual será su dimensión.
Elkarri: visto lo visto, ¿te has autocensurado a la hora de escribir
el guión para esta nueva película?
Julio Medem: no. Eso sí, cosas que me han pasado con La Pelota Vasca
van a estar en Aitor de una forma o de otra. Y va a ser interesante
que sea así. Una primera versión del guión la terminé para febrero.
Sin embargo, después de todo lo que ha ocurrido, hay una primera
parte que cambiará poco, y una segunda parte que va a cambiar
bastante.
Elkarri: ¿qué nos puedes adelantar?
Julio Medem: Aitor es un personaje que a partir de un momento
determinado podría dedicarse a odiar con toda la legitimidad del
mundo y poner los mecanismos tremendos de la venganza en marcha. Y
casi da la vida por vengarse. Sin embargo, resulta que hace lo
contrario. Aitor queda a salvo del odio. Aitor tiene en su cabeza un
ejército de muertos. Sin embargo, no le cantan venganza, le cantan
reconciliación. El no odiar es una especie de autosugestión y yo,
como Aitor, sigo en ese proceso autosugestivo. A través de Aitor voy
a poder contar mi verdad y creo que cuando la vean mucha gente se va
a callar. Espero que mucha gente que ha criticado sin límites La
Pelota Vasca con Aitor sienta un poco de vergüenza. Savater me ha
comparado con la documentalista de Hitler. Él dice estas cosas y yo
creo que no puede decirlas. Claro, él está amenazado por hablar. Pero
pido sólo respeto.
Elkarri: ¿cómo vive un vasco en Madrid?
Julio Medem: todo es muy relativo. Hay gente que se ha ido del País
Vasco muy quemada y harta. Hay gente que se ha venido para aquí
amenazado. Esta gente que ha dejado Euskadi en estas condiciones vive
una cultura muy antinacionalista. Creo, además, que el sentimiento de
estas personas se ha radicalizado en los últimos años. Y luego
estamos aquellos que hemos dejado en País Vasco en otras condiciones,
afortunadamente. Yo me vine cansado, pensando que aquello no tenía
solución. Me vine entristecido, con una necesidad vital de salir de
allí.
Elkarri: ¿a qué crees ques e debió tu cansancio?
Julio Medem: supongo que fueron muchas cosas y que fue un proceso más
largo. Sin embargo, no recuerdo quién estaba secuestrado en concreto,
pero sé que en las páginas de un periódico me manifesté junto con
otros artistas e intelectuales vascos en contra de ese secuestro. Mi
grupo de amigos, de izquierdas y también de la izquierda abertzale
que tenía, y que tengo, me dijo entonces que no podía posicionarme en
contra del secuestro sin rechazar también las torturas o la
dispersión de los presos. Entonces, como ahora, creo que se pueden
responder las preguntas por separado. Esto es un poco lo que pasó con
los premios Goya, que cuando dijimos No a la Guerra, nos acusaron de
qué no habíamos dicho no a ETA. Entonces lo urgente era la guerra.
Claro que hay que decir no a ETA, y no a las guerras, y no al
maltrato de mujeres; y No a muchas otras cosas. La lucha armada me
parecía una aberración y no me resultaba fácil moverme entre gente
que no opinaba lo mismo. Y esto me parecía muy triste.
Elkarri: ¿cómo lo llevas?
Julio Medem: Como vasco te escuchan en Madrid, pero siempre te
escuchan más si ejerces de antinacionalista. De hecho, en el fondo
creo que La Pelota Vasca es una aportación que me he visto obligado a
realizar. Y estoy contento. Incluso por mi hijo Peru, que tiene
quince años. Peru estuvo junto con sus amigos manifestándose en
contra de la guerra de Irak. Pero, con el tema vasco, que si el
nacionalismo vasco es terrorismo, que si hay que resolverlo
simplemente con medidas policiales, que no existe un problema
político… Peru sufre mucho. Peru va mucho a Euskadi. Tiene amigos de =
cuando estudiaba en la ikastola. Y es de la Real, claro. Un día fue
con sus compañeros al cine a ver el documental. Entonces, Peru ha
visto que la opinión de sus amigos ha cambiado a partir de ver la
película. Estos mismos amigos vieron que Aznar iba a la guerra con el
90% de la gente en contra. Por lo menos, ahora, tienen un
interrogante.
Elkarri: ¿y qué ocurre en el País Vasco?
Julio Medem: en parte, creo que el problema tiene que ver con la
fustración. Aunque tenga algo de mito, aunque toda esa idea que desde
siempre, y desde muy antiguo los vascos hemos estado dominados y
sometidos por una fuerza exterior sea en parte un mito, existe un
sentimiento de frustración colectivo. En este sentido, creo que el
ejercicio de la autodeterminación podría ser una terapia psicosocial.
La autodeterminación podría servir para vehicular esta sensación de
frustración. He leído mucho sobre la historia de Euskal Herria. Me
encanta la historia, y todavía no sé quién tiene razón. ¡Se cuentan
cosas tan distintas y tan opuestas! ¡Incluso los historiadores son
nacionalistas o no nacionalistas! No entiendo cómo no hay
historiadores que planteen algún interrogante. Está claro hoy se
manipula con descaro. Lo sé. Si hoy se manipula, ¿qué no se haría
antes? A los nacionalistas se les acusa de estar reinventando la
historia. Tal vez sea así. No se sabe. Pero creo que hay algo que no
está bien escrito.
Elkarri: ¿qué opinas del momento político actual?
Julio Medem: lo sigo con mucha expectación. Deseo que en las próximas
elecciones generales el PP no saque mayoría absoluta. Lo que ha
pasado en Cataluña me parece estupendo. Con el PP la gente se está
radicalizando mucho más. En Euskadi, en concreto, hay gente que se
está haciendo independentista sin haber sido nunca nacionalista. Hay
gente que prefiere una Euskadi independiente con tal de no estar bajo
el gobierno de estos franquistas.
Elkarri: el Partido Socialista reivindica un espacio diferente al del
PP.
Julio Medem: Como en Cataluña, el Partido Socialista tiene mucho que
decir en Euskadi; eso sí, sin ir al arrimo de la derecha. Acabamos de
ver a Zapatero manifestándose en Donostia con Basta Ya, mientras
Maragall y Carod Rovira pactaban en Cataluña. El PSOE se tiene que
aclarar.
Elkarri: algunos socialistas han declarado haberse sentido incómodos
en esa manifestación junto con la Falange Española.
Julio Medem: lo sé. Pienso que también Zapatero se ha sentido
incómodo en esta compañía. El PSOE tiene que cambiar su política
respecto a Euskadi.
Elkarri: ¿eres optimista?
Julio Medem: tengo la esperanza de que una coalición del resto de
partidos en contra del PP pueda abrirnos nuevas puertas. En este
sentido, quiero ser optimista. Estoy cansado. Quiero ser ingenuo.
Está todo tan mal que las cosas sólo pueden cambiar para mejor.
Elkarri: en tu caso, has declarado que te sientes vasco y español.
¿Qué opinas de esta necesidad de afirmar la nacionalidad?
Julio Medem: respeto a la gente que se siente sólo vasca, o sólo
española, o vasca y española. En mi familia materna muchos se sienten
sólo vascos. Mi padre es alemán, y he vivido también en Madrid. Sin
embargo, yo, que además de vasco me siento también español, parece
que soy menos malo por toda esta relación que desde el gobierno del
PP se ha hecho entre el nacionalismo y el terrorismo. Personalmente,
el nacionalismo democrático, respetuoso y que responde a unas
relaciones afectivas me parece estupendo. El problema es cuando el PP
ha promovido la elección entre el nacionalismo español o el
nacionalismo vasco. Y si tengo que elegir, elijo el vasco. Es lo que
pasó en las elecciones del 13 de mayo ante la idea de que Mayor Oreja
fuera Lehendakari.
Elkarri: nosotros también defendemos el diálogo y el acuerdo. ¿Qué
opinas de nuestro trabajo?
Julio Medem: hubo un tiempo en el que parecía que la labor de Elkarri
no iba a poder ser. No Elkarri como tal, sino la misma idea de la
defensa del diálogo. Hoy, creo que Elkarri ha recogido la voz de la
sociedad civil ante la incapacidad de la actividad política.
Elkarri: La Pelota Vasca ha gustado, y mucho, a las personas de este
movimiento social.
Julio Medem: a mí también se me ha acusado de elkarriano, como si
esto fuera un insulto. Que me llamen elkarriano para nada es un
insulto. De hecho, cuando vivía en Euskadi seguía muy de cerca el
trabajo de Elkarri. Conozco a gente de Elkarri. Mi tío es de Elkarri.
Durante toda la polémica de La Pelota Vasca opté por mantenerme al
margen. Sin embargo, ahora que la película está haciendo su camino,
puedo decir que la apuesta de Elkarri también es mi apuesta. Siento
que el diálogo es el único camino, el único camino que por desgracia
aún no se ha explorado.
En corto
Vacas: es el resguardo de una persona que está a un lado cuando el
resto de la gente está al otro, y sólo porque quiere ser libre,
porque si no se asfixia.
¿Guerra?: algo espantoso. También en Vacas está contando desde el
sentido de la sinrazón.
La ardilla roja: es un juego de mentiras. A una persona que no tiene
ninguna perspectiva ni expectativa para seguir viviendo en un momento
dado se le aparece otra persona como caída del cielo y que le permite
inventarse una vida como ella quiere. Pero a pesar de esa invención,
sigue siendo igual o más auténtica.
¿La memoria?: mi memoria, por lo menos, es una memoria fragmentada y
tengo recuerdos que perduran en mi memoria a pesar de saber que no
sucedieron exactamente así. La memoria es subjetiva. Me temo que como
la Historia.
Tierra: la idea fundamental de Tierra es el miedo a morir. Alguien se
siente tan frágil ante su propia existencia, tan sensible ante el
mismo hecho de la muerte, tan pequeño ante las leyes del cosmos, que
sólo se siente acompañado por su Angel.
¿La muerte?: la obsesión con la muerte es un exceso. De hecho, creo
que yo mismo juzgo la actitud del personaje en Tierra y le digo que
se vive mucho mejor a la altura de los ojos, y le invito a que deje
de pensar en ninguna vida superior una vez muerto.
Los amantes del círculo polar: la idea máxima del amor. Dos personas
con dos direcciones distintas en las que él está como volando y ella
sabe que va a ir más al ras de la tierra, pero que al final llega a
ese punto donde no puede haber nada más.
¿El amor?: el lugar donde parece que nada más puede pasar, donde todo
parece que está detenido, congelado.
Lucía y el sexo: entre Lucia y el sexo y el sexo y Lucía hay también
una relación de amor. Es una pareja, con un agujero en medio, donde
participan otro conjunto de parejas.
¿El sexo?: es curioso la capacidad que tiene el sexo para conocernos
más porque en el fondo sabemos si estaríamos o no con una persona en
concreto, y qué haríamos, y cómo lo haríamos. Es muy interesante la
capacidad de fabular que tiene el sexo.
«El documental te permite exponer esta mirada más crítica»
Elkarri: Bowling of Colombine de Michael Moore, Caminantes de
Fernando León de Aranoa, Extranjeras de Helena Taberna. Y La Pelota
Vasca. ¿Hay un boom del documental? ¿Por qué?
Julio Medem: sí que hay un boom. Tengo la sensación de que empieza a
haber una gran cantidad de motivos para protestar y reflexionar y los
documentales te permiten exponer esta mirada más crítica. Por
desgracia, los medios de comunicación convencionales y la clase
periodística ha dejado de ocuparse de ciertos temas. Algunos
directores de cine independientes hemos tenido la necesidad moral de
plantear un tema concreto para la reflexión, y es curioso que más o
menos hayamos coincidido en el tiempo.
Elkarri: después de una reconocida carrera cinematográfica con Vacas,
La ardilla Roja, Los amantes del Círculo Polar y Lucía y el Sexo, era
tu primer documental.
Julio Medem: de hecho, no estaba nada seguro de sí sabría hacer un
documental. Pensaba que al haber dirigido todas esas películas
anteriormente, contaba con cierto respeto y que se escucharía mi voz.
Quería contar el conflicto vasco desde un lugar desde el cual no se
cuenta: desde la polifonía. Luego ha pasado lo que ha pasado.
Elkarri: ¿cuál es la fuerza cinematográfica de un conflicto como el
vasco?
Julio Medem: independientemente de su fuerza que como todo drama
tiene, por lo menos a mí no me resulta nada fácil, también por los
lazos afectivos que todavía mantengo. Además, están todos los tabues
y miedos sobre los cuales es muy difícil hablar y exponer una mirada
distinta. Ya con Vacas me di cuenta de que era muy difícil hacer cine
sobre ciertos temas. Vacas, al final, salió como pudo, aunque resultó
que al final salió como lo soñé, repleto de metáforas.
Elkarri: Mientras tanto, la cinta está nominada para los Goya al
mejor documental.
Julio Medem: Llevo siete veces sentado nominado sin levantarme. Sólo
me han premiado con un Goya como director nobel por Vacas. Sería muy
especial que me premiaran esta vez.