«El Estado no acabará su transición hasta que asuma la
autodeterminación»
http://www.gara.net/idatzia/20040829/art76632.php
Rafa Larreina afronta el nuevo curso político con la convicción de
que será necesario trabajar día a día para hacer realidad las
expectativas con las que muchos parecen aguardar los próximos meses.
El parlamentario de EA deposita en el PSE buena parte de la
responsabilidad de alcanzar la normalización política, pero apela
también al resto de partidos. Así, reclama al PNV que participe en
el Foro de Debate Nacional.
C cuando nos encontramos a punto de comenzar un nuevo curso
político, el secre- tario de Organización de EA opina que existen
factores objetivos que permiten albergar esperanzas de que en los
próximos meses se den pasos en la resolución del conflicto en Euskal
Herria. Rafa Larreina defiende las virtudes de la propuesta de
reforma estatutaria impulsada por Lakua «porque apostamos por
construir el país día a día hasta alcanzar nuestra meta, que es la
independencia». Asimismo, opina que hay un sector del PNV que desea
incluso que el plan de Ibarretxe no sea aprobado para, así, «cambiar
el rumbo» de la política jeltzale y «poder pactar con Madrid».
Estamos a puertas de un setiembre que ha generado muchas
expectativas. ¿Es una mera ilusión o hay factores obje- tivos para
ello?
Creo que hay factores objetivos. Estamos en un momento de esperanza,
pero la esperanza sin trabajo se queda en nada. Hace falta trabajar
para que esa ilusión de que estamos entrando en el camino de salida,
algo que no sólo existe en el ámbito de la política sino también en
la sociedad, se pueda hacer realidad por fin.
La semana pasada instó al PNV a moverse. ¿Cree que la pelota está en
su tejado más que en otros tejados?
La pelota está en el tejado de todos. Este país no sale adelante si
no hay un compromiso de todas las fuerzas políticas y del conjunto
de la sociedad para dar los pasos necesarios. Afortunadamente, las
cosas en este país no dependen de un solo partido político. Lo que
nosotros hicimos es, ante la perspectiva que se ha abierto en el
conjunto de Euskal Herria con el Foro de Debate Nacional, invitar al
PNV a que esté ahí. Sabemos que hay gente de este partido
participando, pero es necesario que el partido como tal esté ahí.
Todos tenemos que hacer una apuesta por buscar un diagnóstico común
para Euskal Herria.
Ha comentado que de ese foro puede salir una propuesta de resolución
del conflicto. ¿Más que del plan Ibarretxe?
Son complementarios. Tienen elementos comunes y otros diferenciados.
Hay un elemento claro que los diferencia, que es el de la
territorialidad. El Foro de Debate Nacional busca propuestas de
aplicación directa para el conjunto de Euskal Herria, mientras que
el plan del Gobierno Vasco plantea actuaciones directas para una
parte del país. No aborda el conjunto de la territorialidad de forma
directa, aunque sí de forma indirecta. Una de las virtualidades del
plan es que incluye los dos elementos fundamentales para la
resolución del conflicto. Por un lado, la territorialidad, el
derecho que tienen todos los territorios de Euskal Herria para
formar una unidad política si así lo deciden sus ciudadanos y
ciudadanas. Por otro, el reconocimiento de la soberanía, que los
ciudadanos y ciudadanas vascas tienen derecho a decidir su futuro.
Por eso pensamos que es un instrumento valido.
El lehendakari afirma que su propuesta pretende asentar un marco
para los próximos 25 años. ¿Apoyaría su formación el plan en estos
términos, si no va a resolver el conflicto?
Poner plazos suele ser la primera condición para incumplirlos. EA
siempre ha apostado por avanzar sin perder la perspectiva de adónde
queremos ir. Lo que no se puede es no hacer nada hasta conseguir la
independencia, porque éste es el objetivo. Apostamos por avanzar
hacia la meta, sabiendo que la meta es la independencia de nuestro
país en Europa, pero sabiendo también que esa independencia se
consigue día a día. Tampoco es oportuno poner plazos. Si en vez de
en 25 lo podemos lograr en cinco años, mejor. Todos los marcos son
provisionales hasta que lleguemos a nuestra meta, que es la
independencia.
Se señala como clave en la resolución del conflicto la celebración
de una consulta popular. ¿Tiene EA definida una fórmula sobre cómo
realizarla?
Hay un elemento básico: el reconocimiento de que todos los
ciudadanos y ciudadanas de Euskal Herria tienen el derecho de
decidir. Después habrá que acordar entre todos cómo se realiza esa
consulta. Se puede decir que el Gobierno Vasco plantea ahora una
propuesta de consulta limitada, en una parte del país. Eso es
cierto, pero es importante, aunque sea en un ámbito territorial
limitado, porque abre un camino. Supone un precedente y un
reconocimiento práctico de que los ciudadanos vascos tienen derecho
a decidir. Cuando una parte de esa ciudadanía ya ha empezado a
ejercer ese derecho, es mucho más difícil negárselo al resto.
¿Tiene garantías de que el PSOEva a permitir a los vascos decidir
qué quieren?
Garantías creo que, desgraciadamente, no las tenemos nadie. Cuando
un pueblo toma una decisión de forma democrática, pacífica, sin que
exista la disculpa de la violencia, es muy difícil oponerse. Ante un
conflicto en el que confrontan dos soberanías, la única salida es el
reconocimiento de que no se puede imponer a un conjunto de
ciudadanos lo que no quieren ser. Mientras no se reconozca el
derecho que tiene cada ciudadano a tener su propia identidad
nacional, no puede haber solución al conflicto. Yo no voy a obligar
a nadie a que deje de ser español, lo único que pido es que no me
obliguen a mí a serlo.
Lakua está interpretando las últimas acciones de ETA como un intento
de impedir que los vascos decidan. ¿Comparte usted esta tesis?
A mí no me gusta hacer interpretaciones de las acciones de ETA. A
ETA hay que decirle que deje de actuar y permita que los ciudadanos
vascos, a través de sus representantes políticos, hagan política.
¿Puede ayudar en algo a Euskal Herria el debate sobre la reforma del
Estado puesto en marcha por el PSOE, o puede ser contraproducente si
el PNV muerde algún anzuelo?
Estoy convencido de que hay sectores del PNV que no de- sean que el
plan del Gobierno Vasco tenga la mayoría necesaria en el Parlamento.
Eso les permitiría cambiar de rumbo la estrategia política del
partido para llegar a acuerdos con quien gobierna en Madrid. Esa
tentación está ahí. Las reformas que plantea el PSOE serán positivas
siempre que no supongan un obstáculo para que Euskal Herria u otras
naciones sin estado puedan decidir su futuro. El Estado español
tiene el reto de finalizar la transición inacabada, que no acabará
hasta que no reconozca y asuma el derecho de autodeterminación de
las naciones sin estado. Todo lo que sea limitar la voluntad
ciudadana será un paso atrás.
EA sostiene que Ibarretxe no debe ir a la reunión de presidentes
autonómicos. ¿Creen que es una encerrona?
Pensamos que es una operación de imagen. Pretenden consagrar el
espíritu de la LOAPA, el café para todos. Quieren trasladar la
imagen de un Estado unitario y homogéneo. Por eso nosotros creemos
que el lehen- dakari no debe estar en esa reunión. Esto no significa
que estemos contra el diálogo. El lehendakari tiene que hablar con
el presidente del Gobierno español, como tiene que hablar con otros
presidentes de comunidades autónomas o de otros países europeos.
El PSE ya ha empezado su campaña para llevar a Patxi López a Ajuria
Enea. ¿Volvemos a encontrarnos ante un plebiscito como en 2001,
ahora entre una reforma del Estatuto intensa, representada por
Ibarretxe, y una reforma light, abanderada por López?
El PSE siempre ha defendido la polarización entre el PNV y ellos.
Este país es muy plural, y no se puede sacar adelante teniendo en
cuenta sólo una parte de la realidad. Al PSE le gustaría que sólo
existieran el PNV y ellos, para poder llegar a acuerdos entre ambos.
Si no reconoce esta pluralidad en la práctica, el PSE no puede ser
una alternativa.
¿Cree que este partido tiene en estos momentos una responsabilidad
especial?
El PSE está ante la responsabilidad de conseguir que en este país
haya una normalización política para que los gobiernos se puedan
hacer en clave ideológica y no nacional. Si el PSE apostara por
recuperar el espíritu del 77, de defender el derecho de
autodeterminación, de territorialidad, si siguiera en cierto sentido
la línea del PSC en Catalunya, eso nos llevaría a una situación de
normalización política y que se pudieran hacer gobiernos en clave
ideológica. ¿Por qué no formar un gobierno en clave de izquierdas
entre PSE, EA y Batasuna en un escenario de país normalizado, sin
violencia y con el reconocimiento de la identidad nacional? El PSE
debe decidir de una vez si apuesta por la normalización política o
por la línea del nacionalismo español excluyente, que no conduce a
ninguna parte. -
«Se está recuperando la confianza perdida tras Lizarra-Garazi, pero
hay que seguir trabajando»
Después de varios meses trabajando conjuntamente en el marco del
Foro de Debate Nacional, Rafa Larreina reconoce que se está
recuperando la confianza entre su formación y la izquierda
abertzale, una confianza que quedó tocada tras la quiebra de Lizarra-
Garazi. Pero advierte de que «hay que seguir», porque «la confianza
se pierde rápido y se tarda en recuperar».
Usted ha saludado el trabajo del Foro de Debate Nacional y ha
apuntado que la izquierda abertzale está cumpliendo sus compromisos.
Desde este sector también se afirma que se ve una mayor seriedad en
EA. ¿Se ha restablecido la confianza perdida tras la ruptura de
Lizarra-Garazi?
Se está recuperando la confianza. Pero la confianza se pierde muy
rápido y se tarda en recuperar. Precisamente, lo que hay que hacer
es seguir trabajando para aumentar ese nivel de confianza, que es
fundamental. Es necesario que la sociedad perciba que hay una
apuesta seria por las vías políticas. El compromiso de EA está ahí;
demostrar que por las vías políticas se pueden buscar soluciones,
que se puede dar respuesta a las demandas de la sociedad. Y
demostrar que otras vías, como las de la violencia, no sólo no son
aceptables desde el punto de vista ético, sino que tampoco son
necesarias ni útiles desde el punto de vista práctico.
¿Han decidido qué fórmula van a utilizar para presentarse a las
próximas elecciones al Parlamento de Gasteiz?
Ese es un debate que todavía tenemos que realizar. Lo importante no
es la fórmula, sino el para qué. La decisión de EA estará en función
de qué es lo más eficaz para que Euskal Herria avance en el camino
de la construcción nacional.
¿Cómo ven sus aliados en el Estado español la situación de Euskal
Herria? ¿Y el proceso de reformas en el Estado?
Ellos comparten nuestro análisis sobre Euskal Herria. Están
realizando una labor muy importante de defensa de la realidad vasca
y de contrainformación a todas esas campañas que se han desatado
desde el Estado contra Euskal Herria todos estos años. Hay que
agradecérselo. Coincidimos también en que las reformas tienen que ir
en la línea de finalizar la transición, que pasa por el
reconocimiento de la plurinacionalidad y del derecho de
autodeterminación. -