Aitor Pescador Medrano - Historiador
Francisco Vázquez, historiador
http://www.gara.net/idatzia/20041018/art83981.php
El PSOE, único partido estatal, no lo olviden, que tiene le E de
España en su nombre, nos tiene acostumbrados a un discurso confuso
sobre su idea de España, pero tal vez en estos días la confusión ha
sido aún mayor. En realidad, lo interesante de todo este batiburrillo
de declaraciones que se han ido soltando en estos días, ha sido lo
dicho por el presidente de la Federación española de Municipios y
Pro-
vincias. El señor Francisco Vázquez, metido a historiador, dijo lo
siguiente: «todas las regiones están en el mismo pelotón y la única
que tiene un concepto histórico diferente es Navarra y si me apuran
Granada».
Vayamos en primer lugar a lo fácil, a Granada. Uno se queda perplejo
ante tal alarde de historia que rezuma en exceso un intento de
demostrar que se ha leído algún tipo de coleccionable que últimamente
regalan los diarios de tirada estatal. Pero no ya como historiador
sino como persona de la calle a uno le queda una duda terrible:
¿Porqué ese derecho al reino nazarí de Granada y no, por ejemplo, al
del rey «Lobo» de Murcia o a la taifa de Sevilla? ¿Simplemente porque
fue el último en caer en manos de los gloriosos reyes Católicos?
Más duro es el asunto de Navarra. Se supone que el señor Vázquez ha
afirmado el hecho diferenciado de Navarra, porque en su día el reino
de Navarra fue invadido en un flagrante acto de piratería
internacional, dirigido por Fernando el Católico, en contra de un
estado soberano e independiente. Si es así le felicito, porque aún
hoy
en día se financia a un buen grupo de historiadores del «ambientillo
foral» que defiende la unión voluntaria y eqüeprincipal de Navarra a
la corona de Castilla (disculpen mi atrevimiento pero eso de
eqüeprincipal me sigue sonando a equino, vamos que se nos están
subiendo a la chepa desde 1512).
Ahora, la peor de las dudas nos surge cuando pensamos en Navarra. ¿A
qué Navarra se refiere el señor Vázquez? ¿A la de 1512 o a la actual?
Por ejemplo, en 1512 toda la tierra de Ultrapuertos, hoy estado
francés, pertenecía al reino de Navarra. Pero, tal vez lo que no sabe
el señor Vázquez es que lo de 1512 no fue sino el final de una larga
y
muy bien estudiada destrucción del reino pirenaico iniciada en el
siglo XI (si consideran exagerado el tiempo hay que recordar que la
famosa Reconquista duró 800 años). No podemos ni debemos olvidar la
fecha de 1076, año en el que los reinos de Castilla y Aragón se
repartieron por primera vez el reino de Pamplona, tras haber apoyado
el asesinato de su rey. Pero la cosa no quedó ahí, los pactos para la
división de dicho reino fueron frecuentes a lo largo de la Edad
Media:
1140, 1151, 1162, 1179, 1198, etc. Todos años en los que se constatan
pactos para repartirse el reino de Navarra.
En el año 1200, y tras nueve meses de asedio, la ciudad de Vitoria
caía en manos del rey castellano Alfonso VIII. Junto a ella se
perdían
por conquista, de nuevo más allá de nuevas invenciones sobre entregas
voluntarias, las tierras de Araba, Gipuzkoa y el Duranguesado. El
reino de Navarra, así lo atestigua una ingente cantidad de
documentos,
siempre consideró dichas tierras, que en ocasiones llegaban hasta el
Olmo de Burgos (Olmos de Atapuerca), como suyas. Por lo tanto señor
Vázquez, si usted reconoce el derecho de Navarra a ser diferente
hágalo en base a su especifidad histórica y territorial, y no
circunscribiéndose a la actual Comunidad Foral.
Es más, si me apura señor Vázquez le diría que hasta Cataluña fue
invadida y violentada en 1712 tras la Guerra de Sucesión y la
subsiguiente derogación de sus fueros. Por cierto, muy curioso que el
señor Vázquez hable de aquel suceso como de algo lejano y perdido en
las neblinas de la historia cuando todo el pueblo español, supongo
que
él incluido, añora con exacerbada ansiedad la recuperación del peñón
de Gibraltar. Incongruencias del no nacionalismo español que supongo
el señor Vázquez comparte desde su historicismo.
Un no nacionalismo español que lleva hoy en día a desatinos tan
brutales como el que escribió hace unos días Alfredo Semprún en el
diario La Razón al referirse a los deportistas Iker Martínez y Xavier
Fernández: «los cientos de miles de españoles que nos emocionamos con
la medalla de oro olímpica de Iker Martínez y Xabier Fernández y que
compartimos la solemnidad de la izada de la bandera española, los
sones de nuestro himno y, por supuesto, el abrazo fuera de cualquier
protocolo que, literalmente, le pegó Martínez a Su Majestad. Son
cosas
sentimentales, asuntos del corazón, nimiedades que desde hace muchos
años se nos niegan a los que no somos nacionalistas». Es decir, que
un
no nacionalista español se estremece ante la izada de su bandera, al
escuchar su himno y al ver al jefe de su Estado confraternizar con
sus
súbditos. Simplemente desquiciante. -