Joseba Goñi Altzueta - Miembro de Herria 2000 Eliza
Mientras se gane algo, no se pierde nada
http://www.gara.net/idatzia/20041228/art94254.php
Este jueves, el Parlamento Vasco debatirá la aprobación o no del Plan
Ibarretxe. El Gobierno Vasco necesitará al menos dos votos afirmativos
de SA para obtener el respaldo de la mayoría absoluta. Si esto
sucediese el Parlamento y el Gobierno Vasco aprobarían oficialmente el
Nuevo Estatuto de Libre Asociación con el Estado español. Los pasos
siguientes serían la negociación con el Gobierno del Estado y la
aprobación o no del nuevo Estatuto en las Cortes y en el Senado. Al
mismo tiempo se haría una consulta o referéndum en el País Vasco para
que fuese ratificado por la ciudadanía. En caso contrario, PNV y EA lo
presentarían como programa electoral y tratarían de conseguir dos
parlamentarios más. Bata- suna por tanto quedaría oficialmente al margen.
En definitiva si no se aprueba el nuevo Estatuto el escenario político
seguiría fragmentado: tripartito, SA, Aralar, PSOE y PP. Cada uno por
su lado, cada vez más enfrentados. Si se aprueba, indicaría una cierta
interrelación y entendimiento entre los partidos abertzales y una
división más acentuada entre el PP y el PSOE. La aprobación implicaría
una nueva situación en la que una mayoría del Parlamento Vasco y por
tanto de la ciudadanía vasca, tendrían que hablar, pactar y negociar
con el Gobierno del Estado lo que se decide democráticamente en el
País Vasco.
Independientemente de la actitud del Estado, no sería uno de los
menores beneficios el hecho de que la ciudadanía descubriese y tomase
conciencia positivamente de conceptos tan importantes como
autodeterminación, derecho a decidir su futuro, poder judicial propio,
consulta a toda la ciudadanía, relación con Nafarroa e Iparralde, Ley
de Partidos propiaŠ Es decir, implicaría una mayor concienciación y
madurez de cada ciudadano de acuerdo con el elemento subjetivo y
fundamental del Derecho de la Libre Determinación.
En relación con la aprobación en Comisión del pasado 20 de diciembre
en la que la abstención de SA sirvió para seguir con el trámite par-
lamentario habría que señalar dos reacciones importantes: Por una
parte, la aceptación generalizada de las bases de los grupos
abertzales que mostraban satisfacción y determinada esperanza por
haber superado la primera votación en el Parlamento. Sin ninguna
rigurosidad estadística podemos afirmar que desde familiares de presos
hasta representantes de grupos culturales y ciudadanos anónimos
señalaban la trascendencia de dicho paso.
Por otra parte, el rechazo del resultado de la aprobación de todos los
sectores del nacionalismo español con frases y expresiones que merece
la pena recoger: «El 30 de Diciembre nos puede conducir al mayor
dislate de la historia Parlamentaria Vasca. (Š). El Plan tendrá éxito
si consigue aglutinar a todo el nacionalismo». Manu Montero. «Si
Batasuna se decide a aceptar un estatuto que es toda una Constitución
para Euskadi, se habrá abierto la primera gran brecha en el
ordenamiento Constitucional español». "Gaceta de los Negocios". «Es
cierto que posiblemente Batasuna no dará ese apoyo en el Pleno
Parlamentario. Pero esto sólo retrasará el avance por que el dato
determinante es que todo el Nacionalismo Vasco, incluida ETA, están
dispuestos a llevar hasta el final este proyecto de ruptura de la
Nación». Edurne Uriarte. «Es el mayor error de la clase política vasca
en la historia reciente», Eguiguren. «Todo conduce a romper la
relación de España con el País Vasco, a romper la unidad de España
como Nación. No tenemos un gobierno fuerte que sea capaz de defender
lo que es España». María San Gil. «Puede que las posiciones del PNV y
de Batasuna no coincidan milimétricamente, pero pueden llegar a
confluir porque no hay un abismo entre ellas», editorial de "El
Mundo". «Ayer se puso en marcha ese proceso que puede resumirse: adiós
a la Nación española. Hemos empezado a desmontar esto. Es el principio
del fin», F. Jiménez Losantos. «Los valedores del Plan Ibarretxe están
dispuestos a provocar por la vía de los hechos el desenganche de
Euskadi respecto al Estado Constitucional», editorial de "El Correo".
Estas manifestaciones del constitucionalismo español dan a la
aprobación en comisión del Parlamento Vasco del 20 de diciembre una
importancia histórica por su contenido y por la unión de los sectores
abertzales.
El día 30 en el Parlamento Vasco es una fecha especialmente
significativa en el devenir del Pueblo Vasco. Si la aprobación se
consuma será el Parlamento Vasco con mayoría absoluta el que podrá
presentarse con una sola voz democráticamente representada en el
Estado español, en las instituciones europeas, y en las Naciones
Unidas. Como decía R. Diez Usabiaga «será un día que marca el tránsito
político entre un modelo autonómico agotado y un nuevo escenario en el
que la sociedad vasca tendrá que ir definiendo su modelo de relaciones
tanto internas como externas, con el derecho de decidir el futuro
político e institucional de este país».
En realidad el día 30 podría abrirse una nueva etapa desconocida,
ilusionante, esperanzadora, algo totalmente nuevo en la moderna
historia del País Vasco. ¿Se imaginan ustedes a los diversos líderes
políticos conversando y buscando soluciones al problema de los presos,
a la situación de los amenazados, a las innumerables negociaciones con
los diferentes estamentos españoles o europeos? Si por el contrario el
día 30 la realidad se impone y el desencuentro se materializa, de
nuevo nos encontraremos enfrentados, divididos y esperando una nueva
oportunidad.
Como conclusión quisiera hacer un llamamiento a los líderes políticos,
a los represen- tantes de las instituciones y decirles que la
ciudadanía quiere imperiosamente encuentros, soluciones y acuerdos. Es
necesario pactar, negociar y ceder... No avanzaremos, no buscaremos la
solución, si nuestra atención está fijada en que el otro ha fallado en
el procedimiento o que no ha consultado o que no llega a la meta que
nos hemos propuesto. Como solía repetir el escritor Miguel de
Cervantes «Mientras se gana algo, no se pierde nada». O como dice la
sabiduría popular «No esperéis a la victoria definitiva, sino a
conseguir victorias parciales».
Invitaría a los que son responsables de la decisión del jueves a
reflexionar en torno a los siguientes interrogantes:
1º ¿Qué es lo que espera el adversario político? ¿Acaso desea que se
apruebe el Plan Ibarretxe y además con el entendimiento de todos los
partidos abertzales? ¿Entendemos que lo mejor para el Pueblo Vasco es
lo que más satisface al oponente político?
2º ¿En diciembre de 2004 la aprobación o no del nuevo Estatuto en qué
sentido va a facilitar o dificultar la situación de nuestros
amenazados, de nuestros presos, de nuestros exiliados, de nuestros
recursos pendientes en los diversos Tribunales del Estado?
3º ¿En qué sentido los valores necesarios en la búsqueda del consenso
pueden servir al ciudadano a sentirse integrado en un grupo y una
cultura determinada?