OSLO (Reuters) - Los titulares que previsiblemente predecirán un
cambio climático "catastrófico" y "desastroso" al recoger el informe
que publicará el viernes la ONU podrían minar la voluntad de la
opinión pública para actuar haciendo que el problema parezca
demasiado grande para afrontarlo, según algunos expertos.
Los principales científicos del mundo sobre el clima, reunidos en
Bruselas, advertirán de más hambre en África, del crecimiento de los
océanos, de la extinción de especies y del derretimiento de los
glaciares himalayas en el informe del 6 de abril sobre los impactos
regionales del cambio climático
Pero el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de las
Naciones Unidas, que agrupa a 2.500 científicos, no utiliza palabras
para describir los pronósticos, como sí hacen algunos políticos o
periodistas que utilizan términos como "crisis", "terrorífico"
o "apocalipsis".
"Estoy un poco preocupado porque los medios han contribuido cada día
a hacer titulares de juicio final, así en seis semanas lo declaran
histeria y siguen adelante", dijo Achim Steiner, director del
Programa de Medio Ambiente de la ONU.
Aún así, Steiner dijo que es claramente correcto utilizar palabras
como "catástrofe" para describir efectos como un aumento proyectado
en los niveles del mar en los próximos siglos que anegarían islas del
Pacífico y ciudades como Shangái o Buenos Aires.
"Es legitimo utilizar estas palabras en escenarios específicos", dijo
a Reuters. "¿Pero eso significa que todo el debate del cambio
climático debe ser ruina y oscuridad?. No, porque hemos hallado lo
que podemos hacer al respecto".
Mike Hulme, director del centro de investigaciones británico Tyndall,
dijo que los medios británicos habían usado adjetivos
como "impactante", "terrorífico" o "devastador" al informar sobre la
publicación de un informe de la ONU en febrero.
"Tales apelaciones llevan en ocasiones a un comportamiento de
negativa, parálisis, de apatía e incluso reacción", escribió en una
carta en la revista Nature. Dijo que los medios de EEUU utilizaban un
lenguaje menos asustadizo.
"Los luchadores, los medios y algunos científicos parecen estar
apelando al miedo con el objetivo de generar un sentido de urgencia",
escribió. "Si quieren que la gente responda al cambio climático, esto
es poco fiable en el mejor de los casos y contraproducente en el
peor".