Imagino que en un futuro no demasiado distante, todo esta histeria
habrá desaparecido, particularmente si el clima decide enfriarse—tal
como lo hizo durante gran parte del siglo pasado; debería tomarse
nota aquí que no se ha calentado desde 1998. Las generaciones futuras
mirarán hacia atrás a la locura actual y se preguntarán de qué se
trataba todo eso.
Fred Singer
2 de mayo de 2007
La película de Al Gore Una verdad inconveniente, se ha encontrado con
su equivalente: un devastador documental exhibido recientemente en la
televisión británica, que también ha sido visto por millones de
personas en Internet. A pesar de su título rimbombante, La gran
estafa del calentamiento global está basado en una ciencia correcta
al registrar las declaraciones de verdaderos científicos climáticos,
incluido yo. Una verdad inconveniente principalmente registra a un
político.
Los argumentos científicos presentados en La gran estafa del
calentamiento global pueden ser reseñados muy sucintamente:
1. No existe absolutamente ninguna prueba de que el calentamiento
actual sea causado por el crecimiento de los gases de efecto
invernadero de las actividades humanas, tal como la generación de
energía de la combustión de carburantes. Observaciones en núcleos de
hielo demuestran que los aumentos de la temperatura han precedido a—
no resultado de—los incrementos en el CO2, por cientos de años,
sugiriendo que el calentamiento de los océanos es una fuente
importante del aumento del CO2 atmosférico. Tal como el dominante gas
de efecto invernadero, el vapor de agua es más, mucho más importante
que el CO2, aún no manipulado bien por los modelos climáticos—y, en
cualquier caso, fuera de nuestro control.
Los modelos de efecto invernadero tampoco pueden explicar el
enfriamiento observado durante gran parte del siglo pasado (1940–75),
ni los patrones de calentamiento observados—a los que
denominamos "huellas digitales". Por ejemplo, la Antártida se está
enfriando mientras que los modelos predicen calentamiento. Y allí
donde los modelos pronostican que la atmósfera media se calienta más
rápido que la superficie, las observaciones muestran exactamente lo
contrario.
Pero la mejor evidencia que tenemos apoya a las causas naturales—
cambios en la nubosidad vinculados a las variaciones regulares en la
actividad solar. Así, el calentamiento actual es probablemente parte
de un ciclo natural de calentamiento y enfriamiento climático que se
remonta a casi un millón de años. Ello explica el "período calido
medieval" alrededor de 1.100 D.C., cuando los vikingos fueron capaces
de establecerse en Groenlandia y realizar cultivos, y la "pequeña
edad de hielo", desde aproximadamente 1.400 a 1.850 D.C, que trajo
inviernos severos y veranos fríos a Europa, con cosechas que
fracasaron, hambrunas, enfermedades y miseria generalizada. Se han
realizado intentos para sostener que el calentamiento actual
es "inusual"; un análisis espurio de los anillos de árboles y otra
información de fuentes indirectas trató de negar la existencia de
estos cambios climáticos históricos; pero el resultado de este
denominado "palo de hockey", que las temperaturas terrestres han sido
constantes hasta las décadas recientes, ha sido en la actualidad
ampliamente desacreditado.
2. Si la causa del calentamiento es mayormente natural, entonces es
poco lo que podemos hacer al respecto. No podemos influir en el
inconstante sol, el origen probable de la mayor parte de la
variabilidad climática. Ninguno de los planes de mitigación
actualmente circulando por ahí servirán de algo; son todos
irrelevantes, inútiles e insensatamente costosos:
El control de las emisiones de CO2, ya sea mediante el racionamiento
o la elaboración de esquemas de limites e intercambio La
antieconómica energía "alternativa", tal como el etanol y la poco
práctica "economía del hidrógeno" Instalaciones masivas de turbinas
de viento y colectoras solares Proyectos propuestos para el secuestro
del CO2 de las chimeneas o incluso de la atmósfera Irónicamente,
todos estos planes serían ineficaces incluso si el CO2 fuese
responsable de la tendencia de calentamiento observada—a menos que
pudiésemos persuadir a cada nación, incluida China, de recortar el
uso de combustible ¡un 80 por ciento!
3. Finalmente, nadie puede demostrar que un clima más cálido
produciría impactos negativos en general. La muy temida suba en los
niveles del mar no parece depender de las modificaciones de la
temperatura en el corto plazo, dado que los aumentos del nivel mar
han sido permanentes desde la última edad de hielo, hace 10.000 años.
De hecho, muchos economistas sostienen que lo opuesto es más probable—
que el calentamiento produzca un beneficio neto, que incremente los
ingresos y los estándares de vida. Todos concuerdan en que un clima
más frío sería malo. ¿Por lo tanto por qué el clima actual sería el
óptimo? Seguramente, las probabilidades a favor de esto deben ser
sumamente pequeñas, y la historia de los calentamientos climáticos
pasados lo confirma.
Pero el mensaje principal de La gran estafa del calentamiento global
es mucho más amplio. ¿Por qué deberíamos dedicar nuestros escasos
recursos a lo que esencialmente no es un problema, e ignorar los
verdaderos problemas que enfrenta el mundo: hambruna, enfermedad,
negación de los derechos humanos—para no mencionar a las amenazas del
terrorismo y las armas nucleares? ¿Y estamos verdaderamente
preparados para lidiar con los desastres naturales; con las pandemias
que pueden aniquilar a gran parte de la raza humana, o incluso con el
impacto de un asteroide, tal como el que exterminó a los dinosaurios?
No obstante los políticos y las elites en gran parte del mundo
prefieren entretenerse con y dedicar nuestros limitados recursos a
los temas de moda, en vez de concentrarse en los reales. Tan solo
considérense las espeluznantes predicciones que emanan de figuras
mundiales supuestamente responsables: el científico en jefe del
Partido Laborista de Gran Bretaña nos dice que a menos que
impermeabilicemos nuestras casas y usemos bombillas de luz más
eficientes, la Antártida será el único continente habitable para
2100, con unas pocas parejas reproductoras sobrevivientes propagando
a la raza humana. ¡En serio!
Imagino que en un futuro no demasiado distante, todo esta histeria
habrá desaparecido, particularmente si el clima decide enfriarse—tal
como lo hizo durante gran parte del siglo pasado; debería tomarse
nota aquí que no se ha calentado desde 1998. Las generaciones futuras
mirarán hacia atrás a la locura actual y se preguntarán de qué se
trataba todo eso. Tendrán películas como Una verdad inconveniente y
documentales como La gran estafa del calentamiento global para
recordárselo.
Fred Singer, físico atmosférico, es Investigador Asociado en The
Independent Institute, Profesor Emérito de Ciencias Medio Ambientales
en la University of Virginia, Académico Adjunto en el National Center
for Policy Analysis, y ex director del U.S. Weather Satellite
Service. Es también autor de Hot Talk, Cold Science: Global Warming´s
Unfinished Debate (The Independent Institute, 1998).