Los conciertos Live Earth fueron reclamos contra los cambios
climáticos descritos en el reciente informe del Panel
Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por las siglas en
inglés), que inspiraron la participación de gente como Al Gore y
Shakira.
Lamentablemente, el IPCC ha fomentado que se dé la espalda a las
investigaciones científicas, logrando así politizar la ciencia. El
nivel de certeza científica se alcanza cuando existe un 95% de
probabilidad de que suceda lo que se prevé. Pero con el calentamiento
global, ni lejanamente se alcanza ese nivel que comprobaría que se
debe a la acción humana.
IPCC alega 26 indicaciones "probables", queriendo decir que sus
posibilidades de ser cierto están por encima de 66 por ciento. Pero
aplicando esa misma regla, ¿cuán seguro se sentiría usted si le
dijeran que los frenos de su automóvil funcionarán 14 de cada 20
veces?
Es importante, entonces, diferenciar entre lo que es realmente un
conocimiento científico y lo que son posturas políticas en el informe
del IPCC. Por ejemplo, el alegato clave es que "probablemente" ha
ocurrido calentamiento causado por los humanos en los últimos 50 años.
Las reglas aplicadas al IPCC no exigen una revisión de sus
conclusiones por científicos, sino por parte de los gobiernos, pero
sí exigen que se hagan los mayores esfuerzos por lograr un consenso.
Tales reglas prueban que no se trata de un proceso científico, sino
de procedimientos politizados y poco confiables, sujetos a posibles
falsificaciones.
Imponer una revisión política a un proceso científico corrompe el
proceso al estar la ciencia sujeta a decisiones políticas. Es decir,
se utiliza la ciencia para servir fines políticos, en lugar de estar
la política sujeta a las reglas de la verdad científica.
Algunos analistas han llegado al extremo de declarar que expresar
dudas sobre la ciencia del cambio climático equivale a mantener que
no se produjo el holocausto contra los judíos entre 1939 y 1945. Es
decir, antes de comenzar cualquier debate todos deben estar claros
sobre quiénes son los buenos y quiénes son los malos.
Por otra parte, aquellos científicos que siguen teniendo dudas
respecto al calentamiento y sus causas insisten en la aplicación de
normas de evidencia científica en el debate, además de asegurarse de
que no se llegue antes de tiempo a conclusiones politizadas en la
controversia científica actual.
La verdad incómoda es que Al Gore y sus amigos están totalmente
equivocados sobre la evidencia científica. Utilizando normas
científicamente comprobadas no hay prueba de que nosotros seamos la
causa de los aumentos en la temperatura terrestre y mucho menos de
que tales aumentos de temperatura causarán una catástrofe ambiental