qué belleza más serena la de esta mujer, la república. Ahí está, sin
prisas por llegar, con su bandera tricolor, la más efímera. Sin que
me gusten las banderas, ésta tiene un simbolismo especial, es como
un germen de que aquello por lo que se lucha todavía es posible.
Bueno es que aunque sea por unos días aparezca de nuevo en las
movilizaciones pacifistas.
Gracias, Pryx.
Y NO A LA GUERRA!!! A ésta que ya pasó y a las que se avecinan.
Maria.