Con ocasión del próximo Mundial de Fútbol de Alemania se ha
incrementado la demanda de prostitutas en este país por parte de los
empresarios que se dedican a la industria del sexo. Como alemanes que
son, habrán echado las cuentas y se habrán percatado de que, al fin y
al cabo, Alemania no genera la pobreza suficiente como para que muchas
mujeres tomen como única alternativa la del comercio de su propio
cuerpo. Y, previsores ellos, han recurrido a la importación, llegando
a contratar a cerca de 40.000 mujeres de otras zonas más pobres como
la Europa del Este e incluso de Africa o Asia, bajo falsas promesas de
contratos de trabajo cuando en realidad se trata de ofrecer unos
servicios muy distintos, los sexuales.
Y para ello han llegado incluso a construir un hotel, a pocos metros
del estadio de fútbol, en el que ya tenían hasta programados los
turnos para que nadie se fuese insatisfecho.
Vergonzoso!!
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