Me gustaría empezar una comunicación entre las madres y padres que han tenido que elegir la muerte para su nonato por razones de salud.
En 2005 nació y luego murió Sarah. Yo le dí a luz, parí una niña, pero no soy mamá. Porque mi hija no ha existido en este mundo.
Ella tenía malformaciones de corazón y los médicos me dijeron que iba a morir dentro de mí. Para no tener que esperar ese momento, me sugerieron inducir el parto. Así que le tenía que dar la vida para que se pudiera morir.
Es difícil expresar todos los sentimientos acerca de lo que ha pasado y no puedo creer que esté sola. Debe haber muchas mujeres, y quizás también hombres, a quienes les gustaría poder compartir sentimientos de tristeza, desilusión, soledad, desesperación, enfado, etc.