Extraído del diario "El Mundo":
http://www.elcultural.es/HTML/20051124/Letras/LETRAS15941.asp
"Antes de ser el pensador atrabiliario y genial que soñara al
superhombre, Nietzsche fue un estudiante de 21 años dedicado a la
filología que gastaba "más de lo que debía" y coqueteaba con dejarlo
todo y dedicarse a la física. Al menos, es lo que él mismo escribía a
sus amigos Erwin Rodhe y Hermann Mushacke. Perfiles inéditos que
revela Correspondencia I [junio 1850 - abril 1869] (Trotta), que
aparece íntegra al fin en España, en edición de Luis Enrique de
Santiago, y de la que ofrecemos dos primeras cartas inéditas y otra
sólo conocida en parte.
"A Hermann Mushacke en Bonn
Naumburg, miércoles, 30 de agosto de 1865
Mi querido amigo:
De la misma manera que me he alegrado mucho de toda tu carta tan
amable en todos los sentidos, también es para mí motivo de irritación
que no pueda cumplir tu justo y legítimo deseo. Imagínate mi
situación: he gastado más dinero de lo que debía, mucho más: debo
evitar la más mínima insinuación de que todavía tengo deudas, para no
hacer insoportable mi situación. Y de este modo, me encuentro
entonces en la situación desesperada de tenerte que escribir -
verdaderamente, casi con vergüenza–: «no puedo». ¡Y por una miserable
suma! [...]
El hecho de que haya aprendido mucho a comprenderme a mí mismo lo
tengo como el mayor logro de este año. Y considero de gran valor el
haber ganado a un amigo capaz de participar con el corazón en mis
cosas.
Para mí, todas estas cosas van necesariamente unidas. El hecho de que
yo, con mis numerosas contradicciones interiores, con mi modo de
juzgar desdeñoso y a menudo frívolo, pueda atraer todavía hacia mí a
un hombre tan querido, en parte me extraña, pero por el mismo motivo
me llena de esperanza; y sólo en los momentos en los que el espíritu
es propenso a negarlo todo me pregunto si mi querido amigo Mushacke
no me conoce todavía mucho.
Mi salud es por ahora mejor que en Bonn. Se dieron cuenta que tenía
un mal aspecto, y por eso ahora estoy casi sobrealimentado. No veo a
nadie. Mi excitabilidad nerviosa todavía no se ha calmado.
Naturalmente, toco mucho el piano, y a las 5 de la mañana disfruto ya
de los claros días azules de los últimos días del verano y me digo a
menudo en silencio que podría ser muy feliz. También leo buenos
libros, como las Novelas de viaje de Laube y cartas bonitas, como la
que recibí de mi amigo Mushacke de Bonn y que contenía también un
cuadro muy humorístico de las cosas de allí. Oscurece. Te envío un
saludo caluroso y cordial en la bella Renania y te deseo días y
noches felices y serenas.
Tu
Fritz Nietzsche"
"A Erwin Rohde en Hamburgo
Leipzig, 9 de diciembre de 1868
Mi querido amigo:
Todavía no puedo decirte nada con precisión sobre las condiciones de
Engelmann, porque el susodicho guerrero se ha ido a Berlín. En todo
caso se ha declarado ya dispuesto a aceptar el manuscrito: y con ello
se ha conseguido lo principal. [...]
A propósito de esta última [la tradición homérica] he tenido la
desgracia de no poder convencerme a mí mismo sobre un cierto pasaje
muy importante: Homero, mi querido trovador, al que yo creía tener
entre los cinco dedos de la mano, una bella mañana se desvaneció como
un fantasma; ahora él es de nuevo un mítico monstruo que ha sufrido
las más extrañas transformaciones: para representar las cuales haría
falta un Strauss u otros talentos semejantes. [...]
Wagner, tal y como lo conozco ahora, por su música, sus poesías, su
estética, y no en menor grado por aquellos momentos felices que pasé
con él, es la más evidente ilustración de lo que Schopenhauer llama
un genio: no hay duda de que salta a la vista la semejanza en cada
uno de sus rasgos. ¡Ah, cómo me gustaría contarte en una velada
apacible todos aquellos pequeños detalles que sé sobre él, la mayoría
de ellos a través de su hermana! Quisiera que pudiésemos leer juntos
las poesías (que Romundt valora tan alto, el cual considera a R.W.
con mucho el primer poeta de la generación, y sobre ellas también
tenía muy buena opinión Schopenhauer, como Wagner me contaba), que
pudiésemos seguir juntos el curso intrépido y ciertamente vertiginoso
de su estética destructiva y constructiva, que pu diésemos finalmente
dejarnos arrebatar por las vibraciones emotivas de su música, de ese
mar de sonidos schopenhauerianos cuyas olas más secretas siento batir
en mí, de tal manera que escuchar la música wagneriana es para mí una
intuición exultante, más aún, un asombroso descubrimiento de mí
mismo. Pero gozar de todo esto con un amigo como tú es para mí
realmente una necesidad candente, de tal manera que pienso con ansia
en el momento en que nos volvamos a encontrar. ¡Que no sea demasiado
tarde! Con fiel amistad
tu
Friedrich Nietzsche"
"A Erwin Rohde en Hamburgo
Leipzig, 16 de enero de 1869
Mi querido amigo:
Recientemente he tenido buenas razones para que temblasen todos mis
miembros y tuviese que interrumpir bruscamente la carta; pues es un
gran golpe el que he recibido en la cabeza, y los planes comunes para
París están en el aire. Y con ellos mis más bellas esperanzas.
Hubiese querido gozar todavía un poco de la vida antes de convertirme
en un esclavo de la profesión, hubiese deseado vehementemente
saborear la seriedad profunda y la encantadora excitación de una vida
errante, y saborear una vez más las indescriptible felicidad de ser
espectador y no protagonista, junto al más fiel y comprensivo de los
amigos. [...]
Querido amigo, es probable y casi seguro que sea destinado muy
próximamente a la Universidad de Basilea: tengo que prepararme para
ser desde pascua un profesor académico.
Mi título sería en principio como catedrático extraordinario, con un
sueldo de tres mil francos suizos y mi contratación conlleva dar seis
horas semanales en el curso superior del Pädagogium local. Ahora que
este nombramiento acaba de ser realidad, sería un capricho
imperdonable volverse atrás. [...]
El destino se burla de nosotros: todavía la semana pasada quería
escribirte y proponerte que nos pusiéramos a estudiar juntos química,
y arrojar a la filología al sitio que le corresponde: el trastero de
los antepasados. Ahora el diablo "destino" me camela con una cátedra
de filología. Por lo demás, las perspectivas de esta cátedra son por
de pronto excelentes. La promoción y el aumento de sueldo están ya
previstos después de un breve tiempo y de todo lo que oigo y consigo
saber, se habla de que tengo que habérmelas con autoridades liberales
y generosas –¡inimaginable!–. ¡De cuño prusiano! [...]
Una última noticia. Hace poco que Richard Wagner me ha enviado sus
saludos por carta, alegrándome muchísimo. Lucerna ya no es para mí
inalcanzable. Al final de este mes voy a Dresde para escuchar los
Maestros cantores. Finalmente es de lo que más me alegro, si
exceptuamos nuestro viaje a París.
¡Viva el arte y la amistad!
F.[riedich] N.[ietzsche]"
Saludos,
Lexga