Las
acciones ejecutadas por el eje La Habana-Caracas tienen al parecer como
fin último lograr se desate una fratricida guerra civil en
Centroamérica, el comunismo cuya expresión más virulenta es el
denominado Socialismo del Siglo XXI tiene en su aval la muerte de 100
millones de seres, por lo cual la idea de ahogar en sangre la valiente
defensa de los hondureños de su democracia, no seria sino una guinda en
el pastel ideológico que profesan estos dictadores.
Los
hondureños deben tener cuidado pues alguna de las siguientes ideas
pueden estar en la desequilibrada mente del dictador de Miraflores o su
mentor Caribeño:
Derribar el
avión en espacio aéreo hondureño con un misil tierra aire desde suelo
salvadoreño o nicaragüense, esto con la intención de señalar como
criminales o forajidos a los defensores hondureños, tal vez con un
misil de hombro chino o ruso disparado por tropas infiltradas.
Infiltrar
tropas cubanas y agitadores del PSUV para crear focos de conflicto, tal
como se hizo en Venezuela, propiciando muertos y heridos en violentos
enfrentamientos.
En fin las
acciones realizadas no se pueden interpretar sino como un acto de
guerra y provocación, el régimen se juega intereses geopolíticos en la
región para lo cual el pueblo y la soberanía hondureña son un obstáculo.
Es
interesante notar que algunos analistas asocian la figura presidencial
con la del rol paterno, entonces en ese perspectiva, un padre puede
poner a sus hijos en disputa y disfrutar de la confrontación?