Buenas tardes!
Es domingo, ayer, volví a tomar una decisión, que como siempre, pasa
primero por ser una flecha clavada en el corazón con veneno en su
punta.
Ahora espero que el veneno, fluya por mis venas, hagas sus estragos,
para cuando pase el efecto, arrancar de un sólo golpe la flecha.
Entonces volveré a la realidad. El tiempo de cura no se sabe, nunca
se sabe.
Han pasado más o menos 24 horas, y aunque la flecha había sido
disparada otras veces, nunca dio en diana, y no hizo el efecto para
el cual había sido disparada.
Ahora fluye el veneno, quema, congela, te sube a la inmensidad del
universo y te deja caer en brazos de la fuerza de la gravedad para
que choques con las palabras que expresaste para tomar la decisión.
El golpe te produce tal dolor que te desvaneces como persona y
apareces en un mundo negro, oscuro, húmedo, viscoso, te das cuenta
que estás en el mar de dudas, si lo que has hecho es correcto, tu
sabes que si, pero el veneno, te encoge el estómago y te da dolores
indescriptibles, puesto que es el veneno, que te está retando a bien
que es más fuerte. Resiste, pero sabes que las dudas son tu peor
enemigo. Empiezas a ver todas y cada una de las posibilidades que
podían haber pasado si lo hubieras tomado otro camino, en vez de
este. Empiezas a pensar que te has tirado piedras sobre tu propio
tejado, que la otra persona, ya no te va hablar en la vida, puesto
que no puedes aceptarle tal y como es. Empiezas a decirte eso no es
verdad, eso no es verdad, yo no quise hacer entender eso, esa no era
mi intención.
De repente el veneno llega a tu cabeza, lo peor, lo peor, piensas que
tu cabeza va a estallar, tienes horror, va explotar, y deseas
romperla para que estalle ya, no lo soportas, no puedes con ello.
Tu no eres nueva en esto, te dices, tu sabes que esto pasa, tu sabes
que has hecho lo mejor para ti, sin intención de perjudicar a nadie,
no te fustigues. No eres perfecta, pero tampoco eres mala persona.
El dolor de cabeza, apacigua, el estómago lo tienes encogido, sabes
que es cuestión de ignorar el veneno, sabes que es una enfermedad
más, has comprobado que si eres capaz de aguantar un dolo físico,
eres capaz de aguantar un dolor psíquico. Sabes que tu no has hecho
daño a nadie, sabes que quieres con locura a esa persona, sabes que
quieres que sea feliz, sabes que lo aceptas tal y como es. Sabes que
si es una persona que debe estar en tu vida, estará, sabes que estás
en el último periodo de convalecencia, falta poco para que te trate
como una más.